Piedad Córdoba

Piedad Córdoba speaking at an event in 2017
Piedad Córdoba speaking at an event in 2017

Piedad Córdoba fue una abogada y política colombiana nacida en Medellín el 25 de enero de 1955. Hija de los profesores de secundaria Lía Ruiz y Zabulón Córdoba, desarrolló gran parte de su carrera en el Partido Liberal, donde lideró el movimiento Poder Ciudadano en el sector de izquierda. Como congresista, trabajó por los derechos de las mujeres y de las minorías raciales, étnicas y sexuales. Fue senadora de la República desde 1994 hasta su destitución en 2010.

Su nombre estuvo ligado a iniciativas de negociación para poner fin al conflicto armado con las FARC-EP y a la liberación de varios rehenes. En agosto de 2007 se involucró en el acuerdo humanitario entre las FARC-EP y el gobierno de Álvaro Uribe. También fue nominada al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Su notoriedad pública aumentó por su amistad con el presidente venezolano Hugo Chávez y por su participación en mediaciones de liberación de secuestrados. Más tarde fue acusada de colaboración con las FARC-EP y afirmó haber sido víctima de persecución política y campañas de desprestigio. En 1999 fue secuestrada por las AUC, pasó un breve exilio en Canadá y regresó a Colombia para continuar su actividad política. En 2022 fue indemnizada por interceptaciones ilegales comprobadas contra ella y su familia. En 2018 anunció su intención de aspirar a la presidencia, pero se retiró por falta de apoyo. Falleció en Medellín el 20 de enero de 2024, a los 68 años, a causa de un infarto repentino.

Labor política, mediación y controversias

Piedad Córdoba fue una abogada y política colombiana nacida en Medellín el 25 de enero de 1955. Durante gran parte de su carrera perteneció al Partido Liberal y lideró el movimiento Poder Ciudadano, ubicado en la izquierda de ese partido. Como congresista, trabajó por los derechos de las mujeres y de las minorías raciales, étnicas y sexuales. También fue senadora de la República desde 1994 hasta su destitución en 2010.

Su nombre quedó ligado a los esfuerzos para negociar un fin del conflicto armado con las FARC-EP. Participó en negociaciones que permitieron la liberación de varios secuestrados y, en agosto de 2007, se involucró en el acuerdo humanitario entre las FARC-EP y el gobierno de Álvaro Uribe. Por esas gestiones fue nominada al Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Su cercanía con el presidente venezolano Hugo Chávez y su mediación en la liberación de rehenes durante el gobierno de Uribe aumentaron su notoriedad.

En 1999 fue secuestrada por las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), y después vivió brevemente exiliada en Canadá antes de regresar al país para continuar su actividad política. Más adelante denunció ser víctima de persecución política y campañas de difamación. También fue víctima de interceptaciones ilegales por parte del Departamento Administrativo de Seguridad durante el gobierno de Uribe, y en 2022 fue indemnizada por la vigilancia ilegal comprobada sobre ella y su familia.

A la vez, enfrentó acusaciones de colaboración y simpatía con las FARC-EP, formuladas por la Procuraduría General de la Nación bajo la dirección de Alejandro Ordóñez. En 2018 anunció que buscaría la presidencia, pero retiró su candidatura por falta de apoyo. Murió en Medellín el 20 de enero de 2024, a los 68 años, a causa de un infarto repentino.

Formación y antecedentes familiares

Piedad Córdoba es hija de los profesores de secundaria Lía Ruiz y Zabulón Córdoba. Su padre era hermano del dirigente Diego Luis Córdoba, recordado como una figura del ala izquierda del Partido Liberal y por impulsar la creación del departamento del Chocó. En su formación académica, se graduó como abogada en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín en 1977. Más adelante obtuvo una especialización en Opinión Pública y Mercadeo en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, y otra especialización en Derecho Organizacional y de Familia en la Universidad Pontificia Bolivariana.

Inicios y ascenso en la política local

Piedad Córdoba inició su trayectoria política como líder comunitaria en los barrios de Medellín, junto al dirigente William Jaramillo. Entre 1984 y 1986 ocupó el cargo público de subcontralora municipal de Medellín. En 1986, William Jaramillo la nombró secretaria privada del gabinete municipal de Medellín, donde se desempeñó como mano derecha del alcalde durante dos años en la administración municipal.

Más adelante, en 1988, ganó por elección popular un escaño como concejal de Medellín por un periodo de dos años. En 1990 se presentó a la Cámara de Representantes, pero fue derrotada. Meses después de esa elección obtuvo una curul en la Asamblea Departamental de Antioquia. Luego, tras la revocatoria del Congreso de 1991, ganó un puesto en la Cámara de Representantes para el periodo 1992-1994. Desde allí impulsó la Ley 70 o Ley de Negritudes y también una ley en beneficio de las madres comunitarias.

Campaña por la abstención y apoyo a Garzón

En 2003, Piedad Córdoba encabezó la campaña por la abstención durante el referendo convocado por el presidente Uribe. Para impulsar esa estrategia, consiguió el respaldo de ocho de los nueve directores del partido y se alió con el Polo Democrático y con distintos movimientos sociales. Ese mismo año, también intervino en la contienda por la Alcaldía de Bogotá al convencer al candidato liberal Jaime Castro Castro de retirarse para apoyar a Luis Eduardo Garzón. La decisión de respaldar a Garzón fue aprobada por nueve co-directores del partido, con la excepción de Camilo Sánchez Ortega. En las elecciones del 25 y 26 de octubre de 2003, solo uno de los dieciocho artículos del referendo fue aprobado, y Luis Eduardo Garzón resultó elegido alcalde de Bogotá.

Reacomodo político y regreso al Senado

Tras salir del Senado, Piedad Córdoba concentró su trabajo en fortalecer la corriente de izquierda del Partido Liberal. En ese proceso fundó el movimiento Poder Ciudadano como una disidencia interna de esa colectividad. Su trayectoria política estuvo marcada por varios episodios de tensión institucional: en diciembre de 2003 la presidencia del partido pasó al senador Camilo Sánchez, y en julio de 2005 el Consejo de Estado anuló más de cinco mil mesas de votación, en un contexto en el que también se señaló que ella había sido una de las tres senadoras que no resultaron elegidas a causa de un conteo de votos modificado en las elecciones de 2002. La decisión de julio de 2005 fue mencionada en un editorial de El Tiempo que lamentó la salida del Congreso.

En las elecciones parlamentarias de 2006 obtuvo nuevamente una curul en el Senado con una votación baja, aunque sus candidatos a la Cámara fueron derrotados. Ese mismo año, su asesor político Jaime Gómez Velásquez desapareció en Bogotá en marzo y sus restos fueron hallados el 23 de abril con signos de tortura.

Además de su actividad legislativa, integró el grupo interparlamentario de población que promovía políticas de salud sexual y reproductiva, y representó a su organización política y al país en foros internacionales, entre ellos la Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing de 1995. Más adelante fue considerada una posible precandidata presidencial del Partido Liberal para las elecciones de 2010, y en algunas encuestas apareció como la favorita para la consulta liberal. Sin embargo, no se registró para esa consulta y expresó preferencia por seguir trabajando en acuerdos humanitarios y diálogos de paz, aunque también manifestó interés en volver a aspirar al Senado. Recibió además el apoyo de Sigifredo López para una candidatura senatorial.

Mediacion, liberaciones y controversias

En noviembre de 2007, el presidente Álvaro Uribe la nombro para ayudar a facilitar un canje humanitario entre el Gobierno colombiano y las FARC-EP. Como parte de esa gestion, viajo a Caracas para reunirse con el presidente Hugo Chávez y en el Palacio de Miraflores se encontro con Chávez y con los representantes de las FARC-EP Iván Márquez, Rodrigo Granda y Jesús Santrich. Tras ese acercamiento, aparecieron fotografias en la Agencia Bolivariana de Prensa que la mostraban en actitud cercana con los guerrilleros, sonriente, con una boina negra de uno de ellos y sosteniendo un ramo de flores. Ella dijo que se habia quitado la boina a un guerrillero y que habia conversado de forma ligera para aliviar una reunion dificil.

Sin embargo, despues de ese episodio, el Gobierno colombiano le retiro su apoyo por orden del presidente Uribe. Segun ese gobierno, no habia respetado los acuerdos sobre los metodos de negociacion. La mediacion con Chávez tambien termino y eso provoco un conflicto diplomatico entre Colombia y Venezuela. Aun asi, Cordoba y Chávez lograron la liberacion de seis politicos que estaban secuestrados durante el acuerdo humanitario, y posteriormente consiguieron que alias Simón Trinidad y Sonia dejaran por escrito que no harian parte del intercambio exigido por las guerrillas desde prisiones de Estados Unidos.

En enero de 2008, informo que las FARC-EP habian liberado a Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo. Tambien apoyo la idea de Chávez de sacar a las FARC-EP y al ELN de las listas de terroristas, pese a la oposicion de Espana, Argentina, Francia y Estados Unidos. Por esa postura recibio fuertes criticas de grupos politicos y opinion publicos, y fue acusada de traicion por el representante Augusto Posada con base en los articulos 455 y 457 del Codigo Penal. El 23 de enero de 2008, ademas, fue insultada verbalmente por otros pasajeros en un vuelo Bogota-Caracas, lo que desperto preocupaciones por su seguridad fisica.

En febrero de 2008, junto con Chávez, logro la liberacion de otros cuatro ex congresistas: Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez, Orlando Beltrán y Jorge Gechem. Los liberados le expresaron gratitud por sus esfuerzos, y tambien recibio agradecimientos de ex rehenes como Sigifredo López y Clara Rojas por las gestiones que permitieron sus liberaciones. Cordoba manifesto que seguiria trabajando por la liberacion de los secuestrados y por sacar el secuestro de los temas del conflicto, con o sin autorizacion del Gobierno colombiano. En ese contexto, afirmo que las FARC-EP habian liberado a dos rehenes, Clara Rojas y Consuelo González de Perdomo, y mas adelante la relacion de sus gestiones con el grupo Colombianos y Colombianas por la Paz contribuyo a respuestas de las FARC-EP que llevaron a la liberacion unilateral de tres policias y un soldado.

Su papel en estas mediaciones tambien fue cuestionado por la ex candidata Íngrid Betancourt, quien la interrogo sobre su funcion. Cordoba nego haber retrasado deliberadamente la liberacion de Betancourt por razones politicas, la reto a un debate publico que Betancourt no acepto y anuncio acciones legales en su contra. Mientras tanto, siguio siendo una figura de alcance internacional, pero tambien muy controvertida dentro de Colombia, por sus posiciones politicas, su cercania con Chávez y sus criticas al presidente Uribe y al conflicto armado.

Sanción disciplinaria y revisión judicial

El 27 de septiembre de 2010, la Procuraduría General de la Nación destituyó a Piedad Córdoba de su cargo de senadora y la inhabilitó por 18 años para ejercer funciones públicas. La decisión se basó en informes de Interpol, el CTI y la Dijin sobre la autenticidad de unos medios electrónicos. Córdoba apeló la medida, pero la Procuraduría reiteró su posición y Armando Benedetti firmó la destitución definitiva. La separación oficial del cargo de senadora quedó formalizada el 3 de noviembre de 2010.

En ese contexto, las autoridades colombianas hallaron más pruebas en computadores personales de alias Mono Jojoy relacionadas con Córdoba. En correos atribuidos a miembros de las FARC-EP, se le asignó el apodo de Gaitán, y también se mencionaron asuntos vinculados con financiación, coordinación de estrategia política y alertas sobre operaciones militares. Más adelante, el 11 de octubre de 2016, el Consejo de Estado anuló la sanción disciplinaria y señaló que la decisión de la Procuraduría se había basado en conjeturas sin prueba suficiente.

Regreso a la contienda política

En 2017, Piedad Córdoba entró en la carrera presidencial al recoger firmas para una candidatura independiente. Sin embargo, el 9 de abril de 2018 anunció su retiro de la contienda por falta de apoyo suficiente. Después de 47 años en la política, ella y su compañero Luis adquirieron una finca en Puerto Lleras. Más adelante, fue invitada por Gustavo Petro a integrarse a la coalición Pacto Histórico para las elecciones legislativas de 2022. Entonces renunció formalmente al Partido Liberal y aceptó la alianza. También se vinculó al partido Unión Patriótica, que le otorgó el aval necesario para esos comicios. En la lista cerrada ocupó el puesto 8, dentro de la elección de 20 senadores. Ya en julio de 2022, su salud se deterioró y el presidente del Senado, Roy Barreras, viajó a Medellín para tomarle juramento.

Detención provisional en Honduras

El 26 de mayo de 2022, Piedad Córdoba fue detenida provisionalmente en el Aeropuerto Internacional de Palmerola por llevar al menos USD 68,000 sin declarar. La ley hondureña exige declarar sumas de dinero superiores a USD 10,000, requisito que ella no cumplió. Según declaró, el dinero le había sido entregado por un empresario colombiano residente en Tegucigalpa, Honduras. Tras una investigación, su detención provisional fue levantada ese mismo día. En paralelo, su hermano Álvaro Córdoba había sido detenido en Medellín en febrero de 2022 por una orden de captura de Estados Unidos. En su caso, enfrentaba cargos por narcotráfico, posesión ilegal de armas y conspiración con el disidente de las FARC alias Gentil Duarte. La solicitud de extradición fue formalizada por el gobierno de Estados Unidos en marzo de 2022.

Ultimos momentos en Medellin

El 20 de enero de 2024, Natalia Castro Cordoba, hija de Piedad Cordoba, la vio palidecer y desmayarse en Medellin. Luego, ella y una trabajadora domestica contactaron al equipo de escoltas, que la traslado a la Clinica Los Conquistadores. Alli, los medicos intentaron salvarle la vida. Tras 20 minutos de reanimacion cardiopulmonar sin exito, se confirmo su muerte. Tenia 68 anos y la causa fue un infarto agudo de miocardio fulminante.

Reconocimientos públicos

Piedad Córdoba recibió varios reconocimientos en distintos años. En 2007, El Espectador la incluyó entre los Personajes del Año, mientras que El Nuevo Siglo la eligió como Mujer del Año. Ese mismo año, en la encuesta de Caracol Radio entre los senadores para Senador del Año, ocupó el segundo lugar. Más adelante, en 2009, según Adolfo Pérez Esquivel, fue nominada al Premio Nobel de la Paz.