Martín von Hildebrand

Retrato de Martín von Hildebrand en 2009
Retrato de Martín von Hildebrand en 2009

Martín von Hildebrand nació el 26 de enero de 1943 en Nueva York. Es etnólogo y una figura destacada en la aplicación y defensa de los derechos indígenas en Colombia y Sudamérica. Dirigió la agencia indígena colombiana y promovió el retorno de 246.000 km² de territorios tradicionales indígenas en la selva tropical, además de establecer otros programas relacionados con los derechos indígenas. También fue director fundador de la Fundación Gaia Amazonas.

Estudió en el Liceo Francés local y luego sociología y arqueología en Dublín, donde terminó sus estudios en 1968. En 1970 pasó cuatro meses con grupos indígenas en la selva amazónica del sur de Colombia, experiencia vinculada a su trayectoria posterior. Procede de una familia con antecedentes marcados por el exilio y la labor académica: su padre, Francisco von Hildebrand, y su madre, Deirdre Mulcahy, fueron llamados a Bogotá en 1949 para fundar la Universidad de los Andes, la primera universidad privada colombiana.

Liderazgo en los derechos indígenas

Martín von Hildebrand, nacido el 26 de enero de 1943 en Nueva York, es etnólogo y una de las figuras principales en la defensa de los derechos indígenas en Colombia y en Sudamérica. Dirigió la agencia indígena colombiana y promovió la restitución de 246.000 km² de territorios tradicionales indígenas en la selva. Además, estableció otros programas relacionados con los derechos indígenas. También fue director fundador de la Fundación Gaia Amazonas.

Origen familiar

Martín von Hildebrand nació en 1943, hijo de Franz von Hildebrand y Deirdre Mulcahy. Por línea paterna, era nieto de Dietrich von Hildebrand, quien huyó de Alemania tras la llegada de Hitler al poder en 1933. Dietrich von Hildebrand había sido nombrado profesor en Viena y abandonó esa ciudad después del Anschluss de 1938 en condiciones que pusieron su vida en peligro. En 1938, Franz von Hildebrand también fue obligado por los nazis a salir del país y se trasladó a los Estados Unidos. Ya en ese país, Franz von Hildebrand y su esposa ayudaron a refugiados políticos y a judíos a escapar.

Fundación de la Universidad de los Andes

Franz von Hildebrand conoció a Mario Laserna, quien deseaba fundar una universidad. Más tarde, en 1949, Franz von Hildebrand y su esposa fueron llamados a Bogotá para contribuir a la fundación de la Universidad de los Andes. Esta institución llegó a ser la primera universidad privada de Colombia.

Estudios y defensa de los pueblos indígenas

Martín von Hildebrand estudió en el liceo francés local y luego cursó sociología y arqueología en Dublín, donde terminó sus estudios en 1968. En 1970 pasó cuatro meses con grupos indígenas en la selva amazónica del sur de Colombia, incluida su estancia con los pueblos tanimuca y letuama, hablantes de tanimuca-retuarã. A partir de esa experiencia, defendió los derechos y la cultura indígenas, amenazados por empresarios del caucho, y estudió la cosmología indígena y las prácticas tradicionales de protección del entorno. Su labor se desarrolló en un contexto de presiones coloniales y económicas vinculadas a la exploración de petróleo, caucho y oro, así como al cultivo de coca, que pusieron en riesgo los derechos territoriales de las comunidades y las expusieron a ataques violentos.

En 1972 fundó la rama amazónica del Instituto Antropológico Colombiano, donde reunió a biólogos, médicos, maestros, abogados, antropólogos y etnólogos. Desde esa institución promovió la formación de personas indígenas para que asumieran el control de su desarrollo conforme a sus culturas, y facilitó el acceso a información y marcos legales para resolver disputas. También trabajó con ellas para hacer valer jurídicamente sus reclamos sobre los territorios tradicionales. En 1979 viajó brevemente a la Sorbona de París para completar un doctorado en etnología. Después regresó a Colombia y colaboró con el Ministerio de Educación en un proyecto de educación indígena. En 1986 fue nombrado presidente de la Autoridad Indígena y asesor del presidente Virgilio Barco Vargas.

Reconocimiento de territorios indígenas y medidas institucionales

Entre 1986 y 1990, el gobierno reconoció más de 200.000 km² de selva amazónica como territorios indígenas colectivos. A esos territorios reconocidos se les concedió además la categoría de municipio. En el mismo período se establecieron una comisión para asuntos indígenas y una comisión para asuntos ambientales. En 1989, la Convención sobre los Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes pasó a formar parte de la constitución, y la publicación Vida y Obra apoyó su aplicación ese mismo año.

Fundación Gaía Amazonas e iniciativas de conservación

Martín von Hildebrand dejó el gobierno y fundó una red de organizaciones no gubernamentales, entre ellas la Fundación Gaía Amazonas. Esta entidad trabaja en la protección del medio ambiente en cooperación con grupos indígenas. El programa cuenta con el apoyo de la Comisión Mundial sobre Bosques y Desarrollo Sostenible, la Comisión Europea y los gobiernos de Dinamarca, los Países Bajos, Austria y Suecia. Además, fundó la iniciativa interestatal llamada CANOA para la protección de los bosques en Colombia, Brasil y Venezuela.

Entre sus planteamientos figura que los fondos del programa REDD aportarían una compensación financiera si fueran aprobados. También sostiene que los pueblos indígenas deben recibir reconocimiento por sus técnicas y saberes culturales, entre ellos la educación, la curación chamánica, el derecho consuetudinario, el sacerdocio y la partería. Según esta visión, las actividades culturales indígenas podrían ser financiadas por el Estado de manera similar a las de sus equivalentes no indígenas. Asimismo, propone que se compense a los pueblos indígenas por el mantenimiento y la preservación de la selva tropical, de forma comparable a los agricultores de montaña en las regiones alpinas. Para evitar la corrupción, defiende que los proyectos ecológicos sean supervisados y que los fondos se asignen solo a proyectos, no a individuos.

Cambios en las comunidades indígenas

En 2010, Martín von Hildebrand describió cambios importantes respecto de su primera visita en 1970. Señaló que, durante mucho tiempo, la mayoría de los niños asistía a escuelas de misión donde se les enseñaba a no ser indígenas. Según su relato, allí se les transmitía que su lengua, su religión y su alimentación estaban mal, y que todo estaría bien si se comportaban como blancos.

Frente a esa situación, destacó la propiedad de la tierra como el primer paso para el cambio. A partir de allí, indicó que siguieron procesos de autodeterminación en salud, educación y manejo territorial. También observó que el empleo permitía a las personas obtener ingresos, construir sus propias casas, acceder a transporte o conseguir alimentos.

Von Hildebrand mencionó además investigaciones sobre la propia cultura y consultas con los ancianos. Afirmó que el conocimiento cultural se vinculaba con la vida cotidiana, lo que reducía la migración a las ciudades y hacía que muchos jóvenes regresaran a sus comunidades. Esos jóvenes, añadió, usaban su saber cultural para negociar con el gobierno mediante mapas detallados, al tiempo que crecía su orgullo por sus conocimientos y habilidades.

En materia de salud, registró que los métodos curativos indígenas resultaban muy eficaces y reducían los costos sanitarios en más de la mitad. También relacionó la estabilidad de las comunidades con las dificultades del país frente a guerrillas, militares, bandas de narcotraficantes y paramilitares. Por otra parte, sostuvo que la estabilidad del Estado se basa en la Constitución de 1991 y en unos tribunales fuertes, y señaló el rechazo de una ley forestal de 2008 por contradecir la Constitución y los derechos de participación indígena. Finalmente, indicó que los buscadores de oro no pudieron operar sin el consentimiento indígena.

Reconocimientos y premios

En 1999, Martín von Hildebrand y su labor con COAMA recibieron el Premio Nobel Alternativo y el Premio Nacional de Protección Ambiental en Colombia. En 2004 fue distinguido como Oficial de la Orden neerlandesa del Arca de Oro y recibió el Premio Simón Rodríguez de Ecología. Más tarde, en 2009, obtuvo en Oxford el Premio Skoll al Emprendimiento Social.