María Isabel Urrutia

Retrato oficial de María Isabel Urrutia en 2022
Retrato oficial de María Isabel Urrutia en 2022

María Isabel Urrutia nació en Candelaria, Valle del Cauca, el 25 de marzo de 1965. Es una pesista retirada y política colombiana. Fue la primera medallista de oro olímpica de Colombia y también la primera colombiana en obtener un título mundial de levantamiento de pesas. Ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 y fue campeona mundial en los Campeonatos Mundiales de Halterofilia de 1990 y 1994.

En su vida personal, nació en el municipio de Candelaria, hija de Pedro Juan Urrutia y Nelly Ocoró. Su familia se estableció desde temprano en el barrio Mariano Ramos de Cali y creció en un hogar numeroso junto a sus padres y cuatro hermanos. Durante su juventud trabajó sirviendo café y también como operadora telefónica en EMCALI hasta su participación en los Juegos Olímpicos de 2000.

Antes de su carrera en halterofilia, fue descubierta jugando en la calle por su vecino Daniel Balanta y comenzó en el atletismo, en especial en lanzamiento de bala y disco. A los 13 años fue campeona nacional en Bogotá, y a los 15 participó en el Campeonato Sudamericano Juvenil. También dirigió la liga de pesas de Bogotá y fue miembro de la Cámara de Representantes de Colombia entre 2002 y 2010. Más tarde se desempeñó como ministra del Deporte de Colombia bajo el gobierno de Gustavo Petro.

Logros deportivos y trayectoria pública

María Isabel Urrutia nació en Candelaria, Valle del Cauca, el 25 de marzo de 1965. Fue levantadora de pesas y también política colombiana. En el deporte, ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 y fue campeona mundial en los Campeonatos Mundiales de Halterofilia de 1990 y 1994. Además, fue la primera colombiana en obtener una medalla de oro en unos Juegos Olímpicos y en un Campeonato Mundial de Halterofilia. También dirigió la liga de levantamiento de pesas en Bogotá. En la vida pública, fue miembro de la Cámara de Representantes de Colombia entre 2002 y 2010 y se desempeñó como ministra del Deporte en Colombia durante el gobierno de Gustavo Petro.

Familia y vida personal

Nació en el municipio de Candelaria, hija de Pedro Juan Urrutia y Nelly Ocoró. A temprana edad, su familia se estableció en el barrio Mariano Ramos de Cali. Creció en un hogar numeroso, junto a sus padres y cuatro hermanos. Durante su juventud trabajó sirviendo café, y más adelante se desempeñó como operadora telefónica en EMCALI hasta su participación en los Juegos Olímpicos de 2000.

Inicios en el atletismo

María Isabel Urrutia fue descubierta mientras jugaba en las calles por su vecino Daniel Balanta. A partir de allí comenzó a practicar atletismo, en especial lanzamiento de bala y lanzamiento de disco. Con solo 13 años se convirtió en campeona nacional en Bogotá. Para entrenar en el estadio de atletismo de Cali, caminaba una hora de ida y otra de vuelta. A los 15 años empezó a participar en el Campeonato Sudamericano Juvenil de Atletismo.

Éxitos en lanzamientos

María Isabel Urrutia destacó en las pruebas de lanzamiento desde la edición de 1980 en Santiago de Chile, donde se coronó campeona en lanzamiento de peso con una marca de 12.83 metros. En esa especialidad también obtuvo medallas de plata en las ediciones de 1981 y 1983, y volvió a ganar el campeonato en 1984. Su rendimiento en lanzamiento de disco fue igualmente sobresaliente: fue campeona en 1981 y 1983, con marcas de 44.24 y 44.02 metros, respectivamente, y ocupó el tercer lugar en 1984. Más adelante, participó en los Juegos Nacionales de Colombia de 1992, en representación de Valle del Cauca, y allí fue campeona tanto en disco como en peso. Ese mismo año también consiguió el tercer puesto en disco en el Campeonato Iberoamericano de Atletismo. En 1993 ganó medallas de oro en peso y disco en los Juegos Bolivarianos, y obtuvo medallas de plata en ambas pruebas en el Campeonato Sudamericano de Atletismo para mayores. Además, participó en las pruebas de atletismo de los Juegos Sudamericanos de 1994.

Participacion en Winnipeg y lesion de rodilla

Durante su preparacion para los Juegos Olimpicos de Sydney, Maria Isabel Urrutia participo en los Juegos Panamericanos de Winnipeg. En esa competencia obtuvo la medalla de plata en la categoria de mas de 75 kg. Sin embargo, tambien sufrio una lesion de rodilla que la obligo a reducir peso como parte de su recuperacion.

Éxitos olímpicos y suspensión deportiva

En su preparación para la participación olímpica, María Isabel Urrutia recibió la mitad del apoyo financiero del Comité Olímpico Colombiano. También tuvo una confrontación con Andrés Botero Phillipsbourne, presidente de esa entidad, quien declaró a la prensa que no había expectativas de medalla para ella. Aun así, viajó a Sídney con sus ahorros personales después de recibir una Wild Card de la federación internacional. En los Juegos Olímpicos de 2000 fue una de las favoritas para el podio en halterofilia y portó la bandera de la delegación colombiana. Allí levantó un total de 245 kilogramos, resultado que la empató con Ruth Ogbeifo y Kuo Yi-Hang, pero su peso corporal de 73.28 kilogramos le dio el desempate por ser más liviana. Después de esos Juegos, fue nombrada deportista del año por varios grupos deportivos en Colombia, además de mejor atleta femenina de América Latina y mejor atleta iberoamericana. También recibió un homenaje del Congreso de la República de Colombia por sus logros deportivos, y en su honor fue fundada la Escuela Femenina de Atletismo y Halterofilia María Isabel Urrutia. En 2001 compitió en el Campeonato Sudamericano de Cali, donde obtuvo tres medallas de oro y contribuyó al primer lugar de Colombia en la clasificación general. Sin embargo, al final de ese mismo año fue suspendida durante dos años tras dar positivo en un control antidopaje, y después de esa sanción se retiró del deporte competitivo.

Trayectoria política en el Congreso y en Cali

En las elecciones legislativas de 2002, María Isabel Urrutia fue elegida para la Cámara de Representantes por la circunscripción especial de las comunidades negras, con 40,968 votos. En 2006 fue reelegida con el respaldo de la Alianza Social Afrocolombiana, al obtener 7,751 votos. Durante su paso por la Cámara integró la séptima comisión y promovió la profesionalización de deportistas y entrenadores, así como la lucha contra la discriminación racial. Además, acompañó a atletas de alto rendimiento durante sus procesos de preparación.

Más adelante, en 2011, fue candidata a la alcaldía de Cali por el Polo Democrático. Su campaña se centró en combatir la inseguridad, el hambre en comunas desfavorecidas y la inclusión de las minorías. En las encuestas de intención de voto solía aparecer en el tercer lugar, con 16% de apoyo, y finalmente ocupó el tercer puesto en la votación con 87,205 votos, detrás de Milton Castrillón y Rodrigo Guerrero. En 2015 volvió a aspirar a la alcaldía de Cali, esta vez por el Movimiento Alternativo Indigena y Social, y obtuvo el séptimo lugar con 6,476 votos.

Salida del Ministerio del Deporte

María Isabel Urrutia fue nombrada ministra del Deporte por el presidente electo Gustavo Petro el 6 de agosto de 2022 y tomó posesión al día siguiente, el 7 de agosto. Su permanencia en el cargo terminó en la noche del 27 de febrero de 2023, cuando el presidente anunció su salida y la reemplazó por Astrid Rodríguez. Más tarde, el 7 de marzo de 2023, Petro la declaró insubsistente.

Urrutia afirmó que su retiro obedeció a que estaba atacando la corrupción en la contratación de infraestructura deportiva. También expresó inconformidad por la forma en que fue apartada del cargo y defendió su administración. Según versiones difundidas por medios, su gestión estuvo marcada por relaciones tensas con el Comité Olímpico Colombiano y por expectativas no cumplidas en la liga femenina de fútbol.

La controversia se amplió cuando se reveló que, mientras esperaba la aceptación de su renuncia, firmó 264 contratos por más de 23.000 millones de pesos. Petro calificó esas firmas como acciones inapropiadas con el presupuesto nacional. Urrutia respondió que los contratos ya estaban en trámite y que ella solo los autorizó. También explicó que se tuvieron en cuenta las preocupaciones de carga laboral de 166 funcionarios de carrera antes de acelerar las aprobaciones, y negó cualquier mala fe en la autorización de los contratos.