Jineth Bedoya Lima

Jineth Bedoya con Michelle Obama y Hillary Clinton en 2012
Jineth Bedoya con Michelle Obama y Hillary Clinton en 2012

Jineth Bedoya Lima nació en Bogotá el 22 de octubre de 1974. Es una periodista, escritora y activista colombiana contra la violencia de género. Inició la campaña «No es hora de callar» contra la violencia sexual y ha centrado su trabajo en la denuncia de estos hechos.

Debutó profesionalmente en 1997 en el noticiero Alerta Bogotá de Radio Uno, con especial atención a la situación de las prisiones. En 1999 ingresó a El Espectador, donde comenzó a difundir nuevos hallazgos sobre el universo carcelario. El 25 de mayo de 2000 fue engañada con una supuesta entrevista en la cárcel La Modelo de Bogotá, donde fue secuestrada, drogada, torturada y violada durante 16 horas por paramilitares; después fue abandonada en una vía hacia los Llanos Orientales, cerca de Villavicencio.

Fue subdirectora del diario El Tiempo. Recibió el Premio UNESCO-Guillermo Cano a la Libertad de Prensa y el Golden Pen of Freedom Award de WAN-IFRA en 2020. En 2021, la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró responsable al Estado colombiano por los crímenes cometidos contra ella.

Labor periodística y lucha contra la violencia de género

Jineth Bedoya Lima nació en Bogotá el 22 de octubre de 1974. Es una periodista, escritora y activista colombiana contra la violencia de género. Desde su trabajo público impulsó la campaña No es hora de callar, orientada contra la violencia sexual. También se desempeñó como subdirectora del diario El Tiempo.

Su vida estuvo marcada por un ataque ocurrido el 25 de mayo de 2000, cuando fue secuestrada, torturada y víctima de violencia sexual por paramilitares. Ese mismo hecho llevó a que el 25 de mayo fuera declarado, por decreto presidencial en agosto de 2014, Día Nacional de la Dignidad de las Mujeres Víctimas de Violencia Sexual.

En 2020 recibió el Premio Mundial a la Libertad de Prensa UNESCO-Guillermo Cano y el Premio Pluma de Oro de la Libertad de WAN-IFRA. En 2021, la Corte Interamericana de Derechos Humanos declaró culpable al Estado colombiano por los crímenes cometidos contra ella.

De la cobertura carcelaria al ataque de 2000

Jineth Bedoya Lima debutó profesionalmente en 1997 en el programa de noticias Alerta Bogotá de Radio Uno. Desde el comienzo de su trabajo se concentró en la situación de las cárceles, y esa línea de cobertura le valió también el inicio de amenazas. En 1999 pasó a El Espectador, donde comenzó a divulgar nuevos hallazgos sobre el universo penitenciario.

El 25 de mayo de 2000 fue engañada con una supuesta entrevista en la cárcel La Modelo. En esa ocasión investigaba temas como tráfico de armas, desapariciones y homicidios relacionados con el grupo paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia. A la entrada del penal fue interceptada por tres hombres, que la subieron a un vehículo. Durante 16 horas fue drogada, torturada y violada por sus captores. Después fue abandonada en una vía que conduce a los llanos orientales, cerca de Villavicencio. Los agresores le dijeron que pertenecían a un grupo paramilitar y que enviaban un mensaje al periodismo en Colombia.

En 2001 fue contratada por El Tiempo, donde le asignaron la cobertura de temas judiciales, incluidos los grupos paramilitares. Más adelante, el 8 de agosto de 2003, viajó a Puerto Alvira.

Cobertura en Puerto Alvira y cautiverio

Trayectoria informó sobre la ocupación de Puerto Alvira por parte de las FARC-EP durante más de un año y descubrió que 1100 habitantes habían sido obligados a producir cocaína. Al llegar al lugar junto con un fotógrafo, ambas personas fueron secuestradas. Las FARC-EP les confiscaron las cámaras y la ropa, y un líder ordenó que no se les comunicara nada ni se les diera comida. Aun así, las mujeres de Puerto Alvira siguieron llevándoles alimento, pese a las órdenes. Los residentes intentaron alertar sin éxito a la Cruz Roja sobre el secuestro, y un sacerdote local advirtió que la guerrilla planeaba matarlos en el bosque. Cuando regresó, Trayectoria escribió una historia sobre las condiciones de vida en el territorio controlado por las FARC-EP y evitó incriminar a los ciudadanos que la ayudaron durante el cautiverio.

Denuncia pública y activismo

Jineth Bedoya Lima compartió públicamente su historia de agresión sexual en 2009 mediante una iniciativa de Intermon Oxfam en Colombia. Más tarde, en 2011, contó el caso en un programa de máxima audiencia de la televisión colombiana, y esa divulgación reactivó su investigación judicial. Ella explicó que permaneció en silencio tras el secuestro por preocupaciones ligadas a su identidad profesional y por vergüenza personal. También señaló que denunciar la agresión sexual le parecía inútil y que ese paso le causaría un gran desgaste. A partir de esa experiencia, lidera la campaña No es hora de callar, con la que anima a las mujeres a denunciar las agresiones sexuales y a rechazar la violencia de género.

Reparación simbólica y activismo

Jineth Bedoya Lima combinó su trabajo periodístico con el apoyo a grupos de sobrevivientes y víctimas en Colombia. También desarrolló activismo por los derechos de las mujeres y contra todas las formas de violencia dirigida a ellas. Como parte de una delegación de víctimas, participó en las negociaciones de paz en La Habana entre el Gobierno colombiano y las FARC-EP. En agosto de 2014, el presidente Juan Manuel Santos expidió el decreto presidencial 1480 para establecer el 25 de mayo como el Día Nacional por la Dignidad de las Mujeres Víctimas de Violencia Sexual en el Conflicto Armado Interno. Esa fecha conmemora el día del ataque y la tortura que sufrió Trayectoria, y el decreto fue presentado como una medida de reparación en su caso y de dignidad simbólica para todas las víctimas. Santos señaló además que el decreto había sido solicitado por Trayectoria a través de su comunicación valiente. La primera conmemoración de esta jornada tuvo lugar el 25 de mayo de 2015.

Lucha judicial por justicia

La investigación sobre su secuestro y violación fue reportada a la Fiscalía y a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el 2 de junio de 2000. Sin embargo, los avances judiciales fueron mínimos al inicio, y el caso quedó congelado por más de una década en la Fiscalía. En mayo de 2011, Bedoya llevó el caso ante la CIDH de la OEA con el apoyo de la Fundación para la Libertad de Prensa e Intermón Oxfam. En marzo, además, recibió una amenaza del grupo Águilas Negras.

En 2018, la CIDH recomendó a Colombia adelantar una investigación completa, imparcial y efectiva. También pidió la recusación de cinco magistrados de la Corte IDH por prejuzgar a Colombia. El 19 de octubre de 2021, la Corte IDH declaró responsable al Estado colombiano por el secuestro, la tortura y la violación. Aun así, el 28 de abril de 2025, Bedoya renunció a seguir buscando justicia en Colombia mediante una carta. En ese texto acusó al sistema judicial colombiano de negligencia y abandono desde el comienzo, y afirmó que seis fiscales generales no persiguieron con rigor a los autores materiales del secuestro, la tortura, la violación y las amenazas.

Investigación y nuevas amenazas

En marzo de 2024, Jineth Bedoya Lima pidió un acto de memoria en la cárcel La Modelo como parte de un proceso de reivindicación. También pintó un mural en el pabellón central del penal, a partir del resultado de un concurso nacional. Después de estas acciones, recibió nuevas amenazas. Un mes más tarde, se produjo el asesinato de Élmer Fernández, director de La Modelo. Su decisión de renunciar estuvo influida por el cansancio, su estado de salud, su situación emocional y las nuevas amenazas recibidas en 2024.