Iván Márquez es el alias de Luciano Marín Arango, nacido en Florencia, Caquetá, el 16 de junio de 1955. Es un guerrillero disidente colombiano que fue miembro de las FARC-EP y también senador de la República. Tras los Acuerdos de La Uribe con el gobierno colombiano en 1984, se incorporó a la guerrilla. Entre 1986 y 1987 fue elegido representante a la Cámara por Caquetá como miembro de la Unión Patriótica. Después del genocidio de ese movimiento político, regresó a las FARC-EP, donde llegó a comandar los bloques Caribe y Noroccidental. Más adelante fue jefe negociador de la organización en el proceso de paz que culminó en el acuerdo de 2016. En ese marco, fue designado senador por la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, pero no tomó posesión de su curul en julio de 2018 y declaró su ruptura con el acuerdo. El 29 de agosto de 2019 pasó a encabezar la disidencia FARC-EP Segunda Marquetalia, organización que sigue comandando.
- ¿Cómo pasó Iván Márquez de ser guerrillero de las FARC-EP a romper con el acuerdo de paz y encabezar la Segunda Marquetalia?
- ¿Cómo se formó Iván Márquez antes de incorporarse al Frente 14 de las FARC-EP?
- ¿Cómo fue la participación de Iván Márquez en la Unión Patriótica y qué ocurrió después?
- ¿Cómo fue ascendiendo Iván Márquez dentro de la dirección y las negociaciones de las FARC-EP?
- ¿Cómo participó Iván Márquez en los intentos de negociar un acuerdo humanitario con el gobierno de Álvaro Uribe?
- ¿Cómo pasó Iván Márquez de liderar la negociación de paz a anunciar la Segunda Marquetalia?
- ¿Qué ocurrió con las versiones sobre la muerte de Iván Márquez y cómo se confirmó que seguía con vida?
- ¿Qué acusaciones, órdenes de captura y condenas enfrentó Iván Márquez?
De la guerrilla al proceso de paz
Luciano Marín Arango, conocido como Iván Márquez, nació en Florencia el 16 de junio de 1955. Fue un guerrillero colombiano disidente y miembro de las FARC-EP, organización a la que se vinculó después de los Acuerdos de La Uribe con el gobierno colombiano en 1984. Entre 1986 y 1987 fue elegido representante a la Cámara por Caquetá como miembro de la Unión Patriótica, y luego regresó a las FARC-EP tras el genocidio de ese grupo político.
Dentro de la guerrilla llegó a ser comandante de los bloques Caribe y Noroccidental. Más adelante se desempeñó como jefe negociador de las FARC-EP en el proceso de paz que culminó en el acuerdo de 2016. Como parte de ese acuerdo, fue nombrado senador por el partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, pero rechazó ocupar su curul y abandonó Bogotá, declarando su muerte política mediante la Silla Vacía. No asumió su escaño en julio de 2018 y renunció al acuerdo de paz.
El 29 de agosto de 2019 pasó a ser comandante de la disidencia FARC-EP Segunda Marquetalia. Entonces anunció una nueva lucha armada contra el gobierno, citando una captura inminente y supuestos vínculos con el narcotráfico después del acuerdo de paz. Su sobrino Marlon Marín había sido capturado por agentes de la DEA en 2018. Iván Márquez continúa como comandante de la Segunda Marquetalia, organización que en 2021 fue designada como terrorista por el gobierno de Estados Unidos.
De la docencia a la vinculación con la JUCO
Iván Márquez nació en Florencia, Caquetá, en 1955. Fue bachiller con formación normalista y estudió Derecho en la Unión Soviética. En 1977 se vinculó a la Juventud Comunista Colombiana (JUCO), donde hizo parte de las redes de apoyo de las FARC-EP. Ese mismo año comenzó a trabajar como profesor de Biología en el Colegio Corazón Inmaculado de María, en El Doncello, Caquetá, labor que desempeñó hasta 1979. Más adelante, en 1985, se incorporó al Frente 14 de las FARC-EP y también se encargó de manejar finanzas para varios grupos.
La etapa política y el regreso a la clandestinidad
Según Condena, Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez, ingresó a la política tras los acuerdos de paz de 1984 a través de la Unión Patriótica, partido fundado en mayo de 1985. En Caquetá se desempeñó como coordinador de esa colectividad y en 1986 fue elegido concejal, suplente a la diputación y representante a la Cámara por ese departamento. La misma fuente señala que la Unión Patriótica logró elegir 14 congresistas, 18 diputados y 335 concejales en 11 departamentos y 187 municipios, en un contexto en el que paramilitares, agentes del Estado y sectores políticos conspiraron contra su ascenso político.
Condena también indica que la Fiscalía General de la Nación reconoció en 2014 los asesinatos de miembros de la Unión Patriótica como crímenes de lesa humanidad. Entre las víctimas mencionadas figuran dos candidatos presidenciales, ocho congresistas, 13 diputados, 70 concejales, 11 alcaldes y 5000 militantes, además de Bernardo Jaramillo, Pedro Luis Valencia y José Antequera. En ese marco, el expediente recoge que Iván Márquez trabajó como congresista y luego regresó a la clandestinidad tras la exterminación de la Unión Patriótica.
Francisco Toloza es citado al señalar que Márquez dejó Bogotá para volver a la clandestinidad el 11 de octubre de 1987, el mismo día en que fue asesinado Jaime Pardo Leal. Condena añade que Jacobo Arenas le ordenó trasladarse a La Uribe en esa fecha. La fuente precisa, además, que las FARC-EP no continuaron con la Unión Patriótica después de 1990.
Ascenso en la dirección de las FARC-EP
Condena retornó a las FARC-EP como parte del Bloque Sur, con operación en Huila, Caquetá y Putumayo. Después se convirtió en segundo al mando del Frente 5 bajo la dirección de Efraín Guzmán. Más adelante se integró al Bloque Caribe como delegado de la secretaría y coordinador, y durante los años noventa ocupó el cargo de segundo en comando de ese bloque, que actuaba en la Serranía del Perijá, La Guajira y Cesar. Tras la muerte de Jacobo Arenas en 1990, fue designado miembro del Secretariado y pasó a ser portavoz de la organización. En ese papel participó como negociador de las FARC-EP en los Diálogos de Paz de Caracas y Tlaxcala durante el gobierno de César Gaviria Trujillo. También intervino como negociador en los diálogos de paz entre el gobierno de Pastrana y las FARC-EP en la zona desmilitarizada. En 2003, después de la muerte de Efraín Guzmán, se convirtió en jefe del Bloque Caribe y ese mismo año fue nombrado por el Secretariado como jefe del Bloque Noroccidental. En 2008 asumió la vocería internacional de la organización tras la muerte de Raúl Reyes en territorio ecuatoriano. Además, compartió el Secretariado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo con Timochenko, Mauricio Jaramillo, Pablo Catatumbo, Bertulfo Álvarez, Joaquín Gómez y Pastor Alape. Desde 2012 encabezó el equipo negociador de las FARC-EP en los diálogos de paz de La Habana, Cuba, durante el gobierno de Juan Manuel Santos, y esas negociaciones concluyeron con éxito en 2016, poniendo fin a la historia de las FARC-EP como organización insurgente en Colombia.
Intentos de acuerdo humanitario
Iván Márquez, junto con otros sectores de la FARC-EP, intentó negociar con el gobierno de Álvaro Uribe el llamado acuerdo humanitario. La propuesta buscaba la desmilitarización de Florida y Pradera para abrir espacios de conversaciones de paz y facilitar la liberación de secuestrados. Sin embargo, el gobierno de Uribe rechazó conceder beneficios a la FARC-EP y exigió el fin de las acciones violentas como condición para negociar. En ese contexto, Uribe designó al presidente de Venezuela como mediador para la liberación de soldados, policías y militares retenidos.
Del proceso de paz al regreso a las armas
Iván Márquez tuvo una relación compleja con Venezuela y con distintos actores políticos durante los años previos a su papel central en la paz. Visitó al presidente Hugo Chávez en Caracas junto con Rodrigo Granda y Jesús Santrich, y también apareció en fotografías con la senadora colombiana Piedad Córdoba, imágenes que en Colombia fueron usadas para cuestionar el proceso de negociación. Tras la Operación Fénix de 2008, su relación con el gobierno venezolano se deterioró. A partir de entonces, apareció en computadores incautados en esa operación, lo que sugirió posibles vínculos con el gobierno de Venezuela. Además, el gobierno colombiano afirmó que Márquez y otros jefes de las FARC-EP estaban en campamentos venezolanos protegidos por miembros del gobierno, y en 2010 el presidente Álvaro Uribe lo acusó de tener refugio en Venezuela. Según el gobierno colombiano, mantenía un campamento en el estado Zulia, cerca de la frontera con Colombia.
Entre 2012 y 2016, Márquez encabezó la delegación de paz en las negociaciones entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC-EP en La Habana. Durante los últimos meses del proceso fue además el portavoz de la paz, y compartió protagonismo con Rodrigo Londoño, alias Timochenko. Su papel fue considerado de especial influencia, al ser visto como la “numero dos de la guerrilla”. En septiembre de 2017 fue elegido para la Dirección Nacional del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, y fue el dirigente más votado en el congreso del partido con 888 votos. Más tarde encabezó la lista al Senado de esa colectividad en las elecciones legislativas del 11 de marzo de 2018.
Sin embargo, en abril de 2018 apareció en un video con Hernán Darío Velásquez, El Paisa, en el que pedía libertad y denunciaba las acusaciones como una fabricación jurídica. Ese mismo mes anunció su salida provisional de Bogotá hacia Miravalle, en Caquetá, y el 24 de abril dijo desde ese departamento que no asumiría la curul del Senado hasta que se resolviera la situación de Jesús Santrich. El 20 de julio declaró que no se posesionaría como senador debido a las acusaciones de narcotráfico relacionadas con el acuerdo de La Habana. Más adelante, el 20 de mayo de 2019 afirmó por Twitter que el desarme de las FARC-EP había sido un grave error, y señaló en una carta en esa misma red social que la entrega de armas había sido equivocada.
Después de la liberación y nueva captura de Jesús Santrich, tras una decisión de la Jurisdicción Especial de Paz, Márquez anunció el 29 de agosto de 2019 su regreso a la lucha armada en un video en el que declaró el inicio de la Segunda Marquetalia. En la grabación apareció con unos veinte hombres armados, entre ellos Jesús Santrich, El Paisa y Romaña. Allí acusó el incumplimiento del acuerdo de paz y manifestó su intención de coordinar esfuerzos con el ELN. También mencionó el conflicto con alias Gentil Duarte, quien rechazó su inclusión y declaró la guerra a su grupo. Más tarde se informó que estaba en un lugar desconocido, presumiblemente oculto en Venezuela, y el 29 de junio de 2022 fue ubicado en un campamento en la zona rural de Caicara del Orinoco, en el estado Bolívar.
Rumores sobre su muerte y pruebas de que seguía vivo
Tras el ataque sufrido en el campamento el 29 de junio de 2022, en el que quedó gravemente herido, varios medios, entre ellos Caracol, anunciaron su muerte. Esos rumores iniciales también surgieron desde medios de comunicación y de inteligencia de la Fuerza Pública colombiana. Sin embargo, días después se negó su fallecimiento y se confirmó que seguía con vida, presuntamente en territorio venezolano, donde recibía atención médica.
Las lesiones que le dejó el ataque fueron severas: perdió una mano y varios dedos de la otra, y además sus pies, su cabeza y su visión quedaron afectados. Pese a ello, nuevas versiones insistieron en su muerte, incluso una publicada por medios el 7 de julio de 2023, que atribuía el deceso a las heridas sufridas el 29 de junio de 2022. En agosto de 2023, Caracol Radio difundió un audio en el que Condena se dirigía a tropas, lo que confirmó que seguía vivo. Más tarde, el gobierno emitió un comunicado en el que aseguró que nunca había estado muerto.
La confirmación volvió a aparecer el 27 de marzo de 2024, cuando el director de la Policía, William Salamanca, informó que Condena estaba vivo en territorio colombiano. Luego, el 15 de mayo de 2024, apareció en un video publicado por El País, en el que hablaba sobre la constituyente en apoyo al gobierno de Gustavo Petro.
Acusaciones, órdenes de captura y decisiones judiciales
Iván Márquez enfrentó numerosas acusaciones de delitos y órdenes de captura. Hasta 2011 se le atribuyeron 73 órdenes de captura por diversos crímenes y ataques, y también tuvo varias órdenes de arresto y una circular roja de Interpol, como otros integrantes del secretariado de las FARC-EP. Entre las acusaciones figuraron varios ataques a patrullas del Ejército Nacional en Caquetá y Antioquia, además de asaltos en corregimientos y municipios de Cauca, Antioquia, Córdoba y Chocó. También se le señaló por la participación en el secuestro de los ingenieros suecos Danny Aplegate y Tommy Tyrving, del proyecto hidroeléctrico Urrá, en 1994.
El gobierno colombiano lo acusó de ser el autor intelectual del asalto al edificio Miraflores en Neiva, en julio de 2001, y también de ser el responsable intelectual del ataque al Club El Nogal, en el que murieron 36 personas y más de 200 resultaron heridas. Por este último hecho fue condenado a 40 años de prisión. Además, se le impuso una recompensa de 10 millones de dólares por parte del Departamento de Estado de Estados Unidos por información que condujera a su captura o condena por narcotráfico.
Desde marzo de 2017, su situación jurídica quedó regida por la Jurisdicción Especial para la Paz y el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, según los acuerdos de paz entre las FARC-EP y el gobierno de Juan Manuel Santos. Tras el anuncio de regreso a las armas en agosto de 2019, la JEP ordenó su captura junto con la de otros antiguos comandantes, y revocó la suspensión de las órdenes de arresto y las libertades condicionadas. Más adelante, fue expulsado del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común. En junio de 2025 fue condenado a 40 años de prisión por el secuestro del subteniente Wargner Harbey Tapias, ocurrido el 28 de mayo de 1997 en Turbo, Antioquia, y también fue declarado responsable de su muerte en cautiverio el 5 de mayo de 2003.
