Felipe González

Felipe González, ex presidente del Gobierno de España
Felipe González, ex presidente del Gobierno de España

Felipe González Márquez nació en Sevilla el 5 de marzo de 1942. Es un abogado y político español que completó sus estudios de Derecho en la Universidad de Sevilla en 1965. Se incorporó a la Juventud Socialista en 1962 y al PSOE en 1964, cuando el partido era clandestino. Durante esos años participó en manifestaciones contra la dictadura de Francisco Franco y fue arrestado en Madrid en 1971. En 1974 fue elegido secretario general del PSOE en el Congreso de Suresnes, cargo que desempeñó hasta 1997. Obtuvo su primer escaño como diputado en 1977 y fue candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno en 1977, 1979, 1982, 1986, 1989, 1993 y 1996. Tras la victoria socialista de 1982 con mayoría absoluta, fue investido presidente del Gobierno, puesto que ocupó hasta 1996. Su mandato, de trece años y medio, fue el más largo de un jefe de gobierno democrático en España. Durante su etapa se celebró el referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN y se aplicó una política económica liberal y de reconversión industrial.

Del activismo juvenil al liderazgo del PSOE

Felipe González Márquez nació en Sevilla el 5 de marzo de 1942. Fue un jurista y político español que completó sus estudios de Derecho en la Universidad de Sevilla en 1965. Su trayectoria política comenzó pronto: se incorporó a las Juventudes Socialistas en 1962 y al PSOE en 1964, cuando el partido era clandestino. Durante esos años participó en manifestaciones contra la dictadura de Francisco Franco y fue arrestado en Madrid en 1971.

Su papel dentro del socialismo español fue creciendo hasta que fue elegido secretario general del PSOE en el Congreso de Suresnes de 1974, cargo que mantuvo hasta 1997. En 1977 obtuvo su primer escaño como diputado y ese mismo año fue candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno. Repitió como candidato en 1979, 1982, 1986, 1989, 1993 y 1996.

La victoria socialista de 1982, con mayoría absoluta y 202 diputados en el Congreso, le llevó a ser investido presidente del Gobierno. Fue el tercer presidente del Gobierno de España y ejerció el cargo desde 1982 hasta 1996. Su mandato duró trece años y medio, el más largo de un jefe de Gobierno democrático en España. En 1986 el PSOE volvió a lograr mayoría absoluta con 184 diputados, mientras que en 1989 obtuvo 175 diputados. En 1993 perdió la mayoría absoluta y necesitó el apoyo de Convergència i Unió para formar gobierno.

Gobierno, reformas y desgaste político

Durante su etapa en el poder, Felipe González afrontó el referendum sobre la permanencia de Espana en la NATO y puso en marcha una politica economica liberal junto con la reconversion industrial, que transformo el tejido productivo del pais. Estas medidas se asociaron a un aumento del desempleo juvenil y a un importante conflicto social, especialmente en los antiguos centros industriales. En ese contexto se produjeron cuatro huelgas generales.

Al mismo tiempo, su gobierno consolido aspectos del estado del bienestar, como el Sistema Nacional de Salud y las reformas educativas. Tambien regulo el aborto y derogo el delito de escandalo publico. En el terreno cultural, impulso una nueva politica cultural. Su periodo estuvo ademas marcado por la violencia de ETA, las crisis de la heroina y del sida, la expropiacion de Rumasa y la crisis del aceite de colza.

Entre los grandes acontecimientos de su mandato destacaron los Juegos Olimpicos de Barcelona de 1992, la Exposicion de Sevilla de 1992 y el V Centenario del Descubrimiento de America. En politica exterior e internacional, firmo el Pacto de Toledo sobre pensiones publicas, celebro en Madrid la Conferencia de Paz sobre Oriente Medio, envio unidades espanolas a la primera Guerra del Golfo y participo activamente en la aprobacion del Tratado de Maastricht, que transformo la Comunidad Europea en la Union Europea.

Su gobierno tambien tuvo que afrontar la crisis economica de 1993 y varios escandalos politicos y de corrupcion. En sus ultimos anos se hicieron visibles la division interna en el PSOE y una notable perdida de popularidad vinculada a casos de corrupcion. Ademas, su gobierno estuvo implicado en el caso GAL, con grupos paramilitares que practicaron terrorismo de Estado entre 1983 y 1987 con aprobacion del entonces ministro del Interior. En 1995 aprobo el primer Codigo Penal desde la dictadura. Finalmente, dejo la presidencia tras las elecciones generales de 1996, en las que el PSOE fue derrotado por el Partido Popular, y le sucedio Jose Maria Aznar.

Formación y primeros pasos políticos

Felipe González nació el 5 de marzo de 1942 en Bellavista, Sevilla. Era hijo de Felipe González Helguera y de Juana Márquez Domínguez. Su padre, empresario ganadero de Rasines, Cantabria, fue miembro de Izquierda Republicana y también de la unión socialista Unión General de Trabajadores. Su madre era de Villarrasa, Huelva. La situación económica acomodada de la familia le permitió estudiar el bachillerato en el colegio de Padres Claretianos de Sevilla y cursar el preuniversitario en el Instituto San Isidoro de la misma ciudad.

Más tarde se licenció en Derecho por la Universidad de Sevilla, donde terminó los estudios de Derecho en 1965. También estudió Economía en la Universidad de Louvain, en Bélgica, aunque no llegó a completar esa carrera. Durante esos años formó parte de la Juventud Universitaria Masculina de Acción Católica, que después pasó a llamarse Juventud Estudiante Católica, y de las Juventudes Obreras Católicas. En 1962 ingresó en las Juventudes Socialistas y dos años después se incorporó al clandestino Partido Socialista Obrero Español.

En 1966 comenzó a trabajar como abogado laboralista en Sevilla.

Ascenso en el PSOE y protagonismo en la oposición

Entre 1965 y 1969, Felipe González formó parte del comité provincial del PSOE en Sevilla. Después integró el Comité Nacional entre 1969 y 1970 y, desde 1970, pasó a la Comisión Ejecutiva con el alias Isidoro. En 1971 fue arrestado por participar en manifestaciones contra el régimen de Francisco Franco. A comienzos de los años setenta participó en el movimiento de renovación socialista que se oponía al liderazgo de Rodolfo Llopis, y tras 1972 formó parte de la dirección interior colegiada del PSOE renovado.

Su ascenso se consolidó en el Congreso de Suresnes, en Francia, donde en 1974 fue designado primer secretario del PSOE. Según Juan Antonio Andrade, su imagen quedó asociada a la clase media profesional de los años setenta. En 1976 representó al PSOE en la Platajunta, el órgano unitario de oposición al franquismo creado el 26 de marzo de ese año, y como secretario de coordinación acusó a Antonio García-Trevijano de haberse beneficiado de la dictadura de Francisco Macias Nguema en Guinea Ecuatorial. También fue entrevistado por el Servicio Central de Documentacion (SECED) en 1976 como representante del PSOE antes de la legalización del partido, y obtuvo su aprobación en una segunda entrevista tras dicha legalización.

Tras las elecciones democráticas de 1977 se convirtió en diputado a las Cortes y en líder del principal partido de la oposición. Repitió ambos cargos en 1979, cuando el PSOE alcanzó 121 diputados y él pasó a ser candidato a una alternativa de gobierno. Ese mismo año, su propuesta de que el PSOE abandonara los postulados marxistas y adoptara una socialdemocracia reformista europea fue derrotada con el 62% de los votos en el congreso de mayo, aunque más tarde logró convencer al partido y sus tesis quedaron apoyadas en el Congreso Extraordinario de septiembre de 1979.

Primeros años de gobierno

Tras las elecciones del 28 de octubre de 1982, Felipe González obtuvo el 48,11% de los votos y 202 diputados, el mayor número alcanzado por un partido en la democracia española hasta ese momento. Fue elegido presidente del Gobierno por el Congreso de los Diputados y encabezó un gabinete con Alfonso Guerra como vicepresidente. Su gobierno inauguró la II Legislatura y supuso el primer gobierno de izquierdas desde las elecciones generales de 1936, además de ser el primero del PSOE en España tras la dictadura.

En esa etapa inicial, su gobierno llevó a cabo la expropiación de Rumasa y completó en 1984 la subasta de los Medios de Comunicación Social del Estado, lo que dio lugar a cierres y privatizaciones. Entre los empresarios que adquirieron esos medios figuraron Juan Pablo de Villanueva y Francisco Javier Moll de Miguel. También firmó, el 12 de junio en el Palacio Real de Madrid, el Tratado de adhesión de España a la Comunidad Económica Europea, cuya entrada efectiva se produjo el 1 de enero de 1986. En 1985 se reunió en Madrid con el presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, y el 31 de enero anunció que la fecha del referéndum sobre la pertenencia a la OTAN sería el 12 de marzo.

Más adelante, su partido volvió a lograr mayoría absoluta, con 175 escaños, aunque perdió 18 diputados y más de un millón de votos respecto a 1982. Durante su mandato se produjeron también el atentado de ETA en Hipercor, la celebración de los primeros Premios Goya y los incidentes de Reinosa vinculados a la reestructuración industrial. Felipe González estuvo al frente del gobierno durante la huelga general convocada por Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores el 14 de diciembre. Su gobierno impulsó una reforma del mercado laboral que reducía los costes de despido e introducía contratos temporales para jóvenes, pero la oposición fue masiva: participaron ocho millones de personas, el 90% de la población activa, y el país quedó paralizado durante 24 horas. Tras la huelga, el gobierno negoció con los sindicatos y retiró la reforma prevista, y después aumentó el gasto social.

Su Consejo de Ministros concedió además licencias a tres cadenas privadas de televisión: Tele 5, Antena 3 TV y Canal Plus. A finales de 1989, el PSOE contrató a Juan Guerra, hermano desempleado de Alfonso Guerra, como ayudante en una oficina oficial de la Delegación del Gobierno en Andalucía. Juan Guerra fue acusado y juzgado por cohecho, fraude fiscal, tráfico de influencias, prevaricación, malversación y usurpación de funciones, aunque el Tribunal Supremo lo absolvió en relación con el uso de aquella oficina.

La diplomacia de Madrid y la modernización de España

En 1991, Felipe González y su gobierno organizaron la Conferencia de Paz de Madrid, a la que asistieron delegaciones de Israel, Palestina, Jordania, Egipto, Líbano, Siria, la Comunidad Económica Europea, la URSS y los Estados Unidos. Esta conferencia introdujo el principio de "paz por territorio" respecto a Israel y los territorios ocupados, aunque no logró alcanzar un acuerdo. Aun así, quedó como antecedente de los Acuerdos de Oslo de 1993-1995.

Al año siguiente, 1992, España vivió varios acontecimientos de gran proyección internacional: los Juegos Olímpicos de Barcelona, la Exposición Universal de Sevilla y la celebración del quinto centenario del descubrimiento de América. Estos eventos contribuyeron a la modernización del país y a mejorar su reputación internacional, y además impulsaron de forma directa las infraestructuras de Barcelona y Sevilla. En ese contexto, se desarrolló también el tren de alta velocidad AVE, que conectó Madrid y Sevilla, con una inversión de más de pesetas. El gobierno de Felipe González apoyó igualmente amplias mejoras en las comunicaciones por carretera, entre ellas la construcción de nuevas autopistas en todo el país.

El caso Roldán

Felipe González fue el dirigente durante el periodo en que Luis Roldán ejerció como director general de la Guardia Civil, entre octubre de 1986 y diciembre de 1993. Roldán fue cesado en noviembre de 1993, y durante ese tiempo se enriqueció de forma ilegal mediante comisiones, fraude y apropiación indebida de fondos del Ministerio del Interior. Además, desde 1990 recibió salarios mensuales extra financiados con fondos reservados y con la intervención de Rafael Vera, y esa cantidad aumentó en 1991 hasta su destitución.

Tras el proceso judicial, la Audiencia Provincial de Madrid lo condenó en febrero de 1998 a 28 años de prisión por malversación, cohecho, fraude y delito fiscal. En el juicio admitió haber tomado más de 2.614.403 euros de fondos reservados y casi 11 millones de euros en comisiones. En 1999, el Tribunal Supremo amplió la condena a 31 años de cárcel, le impuso una multa de 9.616.194 euros y le obligó a pagar 3.479.259 euros en concepto de indemnización.

Junto a Roldán también fueron condenados Blanca Rodríguez-Porto y Jorge Esparza Martín. Este último ayudó a ocultar más de nueve millones de euros. Por su parte, Elisa Rodríguez López, Agustín Blázquez, José Herminio Lastra y Jorge Prieto Pardina fueron absueltos por haber prescrito los delitos. El tribunal rechazó además la afirmación de que los fondos de la cuenta suiza de Roldán fueran dinero del PSOE.

Los últimos años de gobierno

Durante la etapa final de su presidencia, Felipe González siguió al frente del Gobierno cuando se conocieron varios asuntos de gran repercusión. El 17 de diciembre se produjo la revelación del caso GAL. El 28 de febrero, el ministro de Justicia e Interior, Juan Alberto Belloch, informó sobre la detención de Luis Roldán en Laos. Más tarde, El Mundo publicó documentos sobre la falsificación de la extradición de Luis Roldán, y el 12 de junio reveló también escuchas no autorizadas del CESID a conversaciones privadas. En noviembre, además, se aprobó el primer Código Penal desde la dictadura.

En 1996, González se presentó por séptima vez como candidato del PSOE en las elecciones generales. Fue el presidente en ejercicio durante unos comicios que ganó por estrecho margen el Partido Popular, con 156 escaños frente a los 141 del PSOE. Antes de completar tres años de legislatura, se vio obligado a convocar elecciones anticipadas por la pérdida de apoyo parlamentario y el fracaso en la aprobación de los presupuestos.

Su salida del Gobierno se produjo en un contexto de recuperación económica en España, aunque con datos preocupantes de desempleo e inflación. La transferencia de poder a José María Aznar, como nuevo presidente del Gobierno, se realizó de manera modélica. A lo largo de sus catorce años de gobierno, González impulsó la consolidación del Estado del bienestar, culminó una reforma completa del ejército, aseguró la entrada de España en la Comunidad Económica Europea e implantó la sanidad universal y la educación universal.

Política económica y reformas

El programa económico de Felipe González fue diseñado e implementado por Miguel Boyer y después continuado por Carlos Solchaga. Su política económica representó una continuidad con la de Leopoldo Calvo-Sotelo y con los Pactos de la Moncloa de 1978. En la práctica, González siguió una política liberal combinada con numerosas reformas sociales, aunque sus medidas tuvieron un fuerte impacto en el mundo laboral y en la industria.

Entre sus decisiones se contó la expropiación de Rumasa, justificada por supuestas actuaciones fraudulentas y por deudas fiscales. También impulsó un plan de empleo juvenil que creó contratos de bajo salario y sin prestaciones sociales, y legalizó las empresas de trabajo temporal para favorecer una contratación más precaria y en peores condiciones. Además, redujo las prestaciones por desempleo al exigir un año de cotización en lugar de seis meses, e inició una rebaja de los subsidios farmacéuticos conocida como el primer medicamentazo, con el objetivo de ahorrar gasto público.

Estas políticas provocaron las primeras huelgas generales de la democracia y también un distanciamiento entre el partido de González y la UGT, dirigida por Nicolás Redondo. La línea económica se tradujo asimismo en la reconversión industrial, sobre la que presidió la Ley de Reconversión Industrial aprobada en 1983. Ese proceso costó al Estado 1,5 billones de pesetas y supuso la destrucción de 83.000 empleos en ciudades como Sagunto y Vigo, además de dejar fuera de actividad parte de la industria sin que aparecieran sectores nuevos en proporción similar.

Sus políticas también favorecieron actividades financieras, inmobiliarias y especulativas, y debilitaron la economía española ante la crisis de 1992-93. Al mismo tiempo, el gobierno aplicó medidas que permitieron la entrada en la CEE en 1986, aprobó la moratoria nuclear de 1984 y contribuyó a la modernización y universalización de la educación, la sanidad y la seguridad social. Más adelante, la modernización de infraestructuras se financió con más deuda pública y con fondos europeos de desarrollo entre 1994 y 1999, periodo en el que España recibió más de la mitad de esos fondos destinados a varios países europeos y también las mayores cantidades del Fondo de Cohesión de la UE.

Violencia y escándalos bajo su gobierno

Durante la etapa de Felipe González, la violencia vinculada a ETA y a grupos relacionados se mantuvo desde 1975 y causó más de 74 muertes. En esos años actuaron también los GAL, grupos armados financiados por el Estado que operaron entre 1983 y 1987 bajo su gobierno y a los que se atribuyeron 23 asesinatos, incluidos algunos de víctimas ajenas al terrorismo.

Entre los casos más conocidos estuvo el de José Antonio Lasa Arostegui y José Ignacio Zabala Artano, secuestrados y asesinados en 1983, en el llamado Caso Lasa y Zabala. En este proceso fueron condenados el general Enrique Rodríguez Galindo, Julián Elgorriaga y Ángel Vaquero, y el Estado español fue considerado responsable subsidiario de las indemnizaciones.

También se investigó el uso irregular de fondos reservados entre 1987 y 1993. Siete antiguos cargos del Ministerio del Interior fueron juzgados por desvíos para fines privados y pagos ilícitos, con un importe aproximado de cinco millones de euros. José Barrionuevo y José Luis Corcuera fueron absueltos de todos los cargos, mientras que Rafael Vera Fernández-Huidobro recibió una condena de siete años por malversación continuada, José María Rodríguez Colorado una de seis años y Julián Sancristóbal una de cuatro años, con circunstancias atenuantes. La investigación del juez Baltasar Garzón sobre estos fondos fue inicialmente obstaculizada durante la etapa de Barrionuevo al frente de Interior, y González negó la existencia de pruebas al afirmar: «No hay pruebas y no las habrá». Finalmente, Garzón obtuvo el apoyo del Consejo General del Poder Judicial para continuar la investigación pese a la resistencia del Ministerio del Interior.

Escándalos de corrupción y desgaste político

Durante el periodo de Felipe González, su gobierno socialista estuvo vinculado a varios casos de corrupción y a una notable crisis política. En esos años se produjo la investigación ordenada por el tribunal sobre Francisco Paesa por una supuesta ocultación, mientras González dirigía el gobierno socialista durante la etapa en que Paesa actuó como ex agente del Ministerio del Interior. También coincidió con el caso Filesa, Malesa y Time-Export, en el que el partido socialista fue financiado ilegalmente mediante una red de empresas para las campañas electorales de 1989.

En ese mismo contexto se dictaron condenas y resoluciones judiciales relacionadas con miembros del entorno socialista: Josep Maria Sala i Griso fue condenado por falsedad documental mercantil y asociación ilícita, aunque esa condena fue anulada posteriormente por el Tribunal Constitucional; además, Carlos Navarro, Luis Oliveró y Alberto Flores fueron condenados por el Tribunal Supremo. El gobierno de González también se vio afectado por escándalos de corrupción en Banesto, Flick, SEAT e Intelhorce, así como por el escándalo de terrorismo de Estado conocido como GAL.

A ello se sumó un deterioro económico y electoral. La economía empezó a recuperarse en 1994, tras una recesión del 1,1 por ciento del PIB en 1993, con un crecimiento del 2 por ciento. La inflación bajó del 4,9 por ciento en 1993 al 3,5 por ciento entre 1994 y 1996, y el desempleo descendió del 21,92 por ciento en el primer trimestre de 1994 al 20,04 por ciento en el primer trimestre de 1996. Aun así, al final de su último mandato persistían 3,5 millones de parados, un déficit público del 5,5 por ciento y una deuda de 60.000 millones de pesetas. Este contexto de crisis económica y escándalos de corrupción contribuyó a la derrota del PSOE en las elecciones de 1996.

Últimos años en la política y nuevas actividades

En 1996, Felipe González perdió por un margen estrecho las elecciones frente al Partido Popular de José María Aznar. Después, el 34 Congreso del PSOE nombró a Joaquín Almunia secretario general en Madrid entre el 20 y el 22 de junio de 1997. Poco después, el 23 de febrero de 1998, González fue nombrado hijo predilecto de Andalucía. Tras dejar el Gobierno, el rey Juan Carlos le ofreció un título nobiliario, pero González lo rechazó por razones ideológicas y personales.

Continuó siendo diputado por Madrid hasta las elecciones generales de 2000 y, en esos comicios, se presentó al Congreso en la lista del PSOE por Sevilla. Entre 1997 y 2007, tras retirarse casi por completo de la política, presidió la Fundación Progreso Global. También fue presidente honorario de la Fundación Tomás Meabe y miembro del Comité Federal del PSOE y del Consejo de Política Internacional del mismo partido. En la actualidad, diseña joyas y esculpe.

Responsabilidades institucionales y actividad pública

El 27 de julio de 2007, Felipe González fue nombrado embajador plenipotenciario y extraordinario para el bicentenario de la independencia de América. Poco después, el 24 de octubre, se constituyó formalmente en el Congreso de los Diputados la Comisión para conmemorar el bicentenario de la independencia de las Repúblicas Iberoamericanas, en cuya primera reunión presidió María Teresa Fernández de la Vega. El 14 de diciembre de 2007, los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea lo designaron presidente del Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa, encargado de presentar en junio de 2010 un informe sobre la orientación de la Unión para el periodo 2020-2030. En la primavera de 2008 trasladó su despacho al Palacio de Viana, en Madrid, para atender sus funciones como embajador y presidente.

En diciembre de 2009 fue elegido presidente del Consejo de Participación del Parque Nacional y Natural de Doñana, cargo en el que sustituyó al biólogo Ginés Morata. Más tarde, entre 2010 y 2015, formó parte del consejo de administración de Gas Natural Fenosa. En julio de 2012, la asociación Ecologistas en Acción le pidió que dejara el Consejo de Doñana debido a sus repetidas ausencias en las reuniones, y en diciembre de ese mismo año presentó su dimisión como presidente de ese órgano. En diciembre de 2014, el presidente colombiano Juan Manuel Santos le concedió la nacionalidad colombiana, y en 2022 el presidente dominicano Luis Abinader le otorgó la nacionalidad dominicana.