Daniel Barrera Barrera

Daniel Barrera deportado a Colombia en 2012
Daniel Barrera deportado a Colombia en 2012

Daniel Barrera Barrera fue un narcotraficante colombiano señalado por las autoridades como presunto jefe del negocio ilegal de drogas en las llanuras orientales de Colombia. Su captura ocurrió en Venezuela el 18 de septiembre de 2012, después de más de 20 años dedicado al tráfico de estupefacientes, como parte de un complejo operativo de cuatro países. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, lo describió como el último de los grandes capos.

Según la inteligencia de la Policía Nacional de Colombia, DIJÍN, Barrera Barrera sobornó a numerosos policías colombianos para mantener su emporio de drogas en Bogotá. Ese negocio creció gracias a sus vínculos con miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, y de fuerzas del Gobierno colombiano. Sus actividades ilegales comenzaron en San José del Guaviare en la década de 1980, con apoyo de su hermano Omar Barrera. También fue arrestado por cargos de narcotráfico el 7 de febrero de 1990 y se fugó de prisión en octubre de ese mismo año.

Actividad delictiva y arresto

Daniel Barrera Barrera fue señalado como un narcotraficante colombiano sospechoso de ser el jefe del tráfico ilegal de drogas en las llanuras orientales de Colombia. Según la información disponible, traficó drogas durante más de 20 años y fue arrestado en Venezuela el 18 de septiembre de 2012. Su captura fue el resultado de un complejo esfuerzo de cuatro naciones. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, lo calificó como el último de los grandes capos. La inteligencia de la Policía Nacional de Colombia, la Dijín, informó además que Barrera Barrera sobornó a numerosos policías colombianos para mantener su emporio de la droga en Bogotá. Ese negocio creció al convertirse en un vínculo clave con miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, de las Autodefensas Unidas de Colombia y de las Fuerzas del Gobierno colombiano.

Primeros años y actividades ilícitas

En la década de 1980, Daniel Barrera Barrera inició actividades ilícitas relacionadas con drogas en San José del Guaviare, con el apoyo de su hermano Omar Barrera. Pocos meses después de haber estado en Guaviare, Omar Barrera fue abatido a tiros. El 7 de febrero de 1990, Barrera Barrera fue arrestado por las autoridades colombianas por cargos de drogas. En octubre de ese mismo año, logró escapar de prisión.

Relaciones con las FARC

Según las autoridades colombianas, Daniel Barrera Barrera fue considerado un colaborador clave de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en la venta al por menor y la distribución de drogas. También fue señalado como asociado de alias Negro Acacio, comandante guerrillero implicado en el tráfico ilícito de drogas para las FARC. Además, habría sido comprador de drogas ilegales para varios frentes del oriente de las FARC-EP, entre ellos los frentes 14.º, 17.º, 10.º y 16.º. Las autoridades también indicaron que mantuvo contactos con alias John 40, jefe guerrillero del frente 42.º.

Relaciones con grupos armados ilegales

Daniel Barrera Barrera mantuvo negocios con grupos paramilitares y participó en actividades ilegales de drogas paralelas con las Autodefensas Unidas de Colombia, Bloque Vencedores de Arauca. También estuvo vinculado con Miguel Ángel y Víctor Mejía, alias Los Mellizos. Según los hechos proporcionados, estos negocios participaron en el asesinato del comandante del Bloque Centauros de las Autodefensas Unidas de Colombia. Además, compraron parte de la droga producida por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en el occidente del país y vendieron estupefacientes a carteles o grupos paramilitares, entre ellos el Cartel del Norte del Valle y pequeños carteles de Antioquia, la región Caribe y Nariño. También distribuyeron droga a personas estrechamente asociadas con grupos paramilitares. Barrera Barrera fue el enlace entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Cartel de Los Nevados. Asimismo, estuvo aliado con el grupo neoparamilitar Ejército Revolucionario Popular Antisubversivo de Colombia, comandado por Pedro Oliveiro Guerrero, alias Cuchillo, y con Los Rastrojos, organización formada por antiguos mandos de las estructuras armadas del Cartel del Norte del Valle.

Detención en Venezuela

Daniel Barrera Barrera fue arrestado por fuerzas de seguridad venezolanas en San Cristóbal el 18 de septiembre de 2012. El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció la detención en directo por televisión nacional y lo describió como el último de los grandes capos. Por su parte, el ministro de Defensa colombiano, Juan Carlos Pinzón, afirmó que el arresto fue el resultado de meses de cooperación entre Colombia y Venezuela. En ese proceso también participaron el servicio de inteligencia británico MI6 y la agencia de inteligencia estadounidense CIA. Además, la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, la Administración para el Control de Drogas y la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos brindaron apoyo investigativo.

Cargos por narcotráfico y blanqueo de dinero

El 10 de julio de 2013, la fiscalía de los Estados Unidos anunció cargos contra Daniel Barrera Barrera en varios distritos federales. En el Distrito Sur de Nueva York presentó un cargo por conspiración para distribuir y fabricar cocaína, cuya pena máxima podía ser de cadena perpetua con un mínimo obligatorio de 10 años. En el Distrito Este de Nueva York formuló un cargo por conspiración para blanquear dinero, castigado con hasta 20 años de prisión. Además, en el Distrito Sur de Florida presentó cargos por conspiración para importar cocaína y por conspiración para fabricar y distribuir cocaína; para estos delitos, la pena máxima también podía ser de cadena perpetua con un mínimo obligatorio de 10 años.

El 20 de noviembre de 2014, la fiscalía aceptó su declaración de culpabilidad por conspirar para distribuir y fabricar más de 400 toneladas de cocaína al año en el Distrito Sur de Nueva York, así como por los cargos de blanqueo de dinero en el Distrito Este de Nueva York. Posteriormente, el 25 de julio de 2016, fue sentenciado a 35 años de prisión y se le ordenó el decomiso de 10.000.000 de dólares.