Custodio García Rovira nació el 2 de marzo de 1780 en Bucaramanga, en el Virreinato de la Nueva Granada, hijo de Juan de Dios García Navas y Rosa Rovira de García. Fue bautizado el 2 de abril de 1780 en la parroquia de Nuestra Señora de Chiquinquirá y San Laureano del Real de Minas de Bucaramanga. Realizó sus estudios primarios en la escuela de Felipe Munar y, en 1795, solicitó una beca al rector del Colegio Real y Seminario de San Bartolomé, cumpliendo con los requisitos para trasladarse a Santa Fe de Bogotá. Recibió la beca roja el 9 de julio de 1796 y fue admitido como estudiante en dicho colegio. Allí estudió latín, teología, filosofía, matemáticas, literatura y derecho canónico, romano y español, además de aprender griego, francés e italiano. También practicó poesía, música y pintura. Su desempeño académico fue certificado como excelente por la secretaría del colegio. Se le reconoce como abogado, militar y político colombiano, estudió Teología, Leyes, Artes y Filosofía, y fue profesor de Matemáticas, Filosofía, Metafísica y Moral. Además, fue presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada en dos ocasiones y gobernador de la Provincia del Socorro durante la Independencia de Colombia.
- ¿Cómo se formó Custodio García Rovira y qué cargos desempeñó durante la Independencia de Colombia?
- ¿Cómo se formó académicamente Custodio García Rovira en sus primeros años?
- ¿Cómo se formó Custodio García Rovira y qué actividades docentes desempeñó al inicio de su carrera?
- ¿Qué hizo Custodio García Rovira como gobernador del Socorro entre 1812 y 1813?
- ¿Cómo asumió Custodio García Rovira el mando del Ejército del Norte y qué acciones realizó?
- ¿Cómo asumió Custodio García Rovira la presidencia del triunvirato y qué hizo al iniciar sus funciones?
- ¿Qué hizo Custodio García Rovira para resolver el conflicto con Cundinamarca?
- ¿Qué papel tuvo Custodio García Rovira en la creación del Tribunal Supremo de Justicia?
- ¿Qué hizo Custodio García Rovira después de terminar su mandato como presidente y miembro del triunvirato?
- ¿Cómo se desarrollaron los movimientos militares de Custodio García Rovira entre el 12 y el 22 de noviembre?
- ¿Qué ocurrió con las fuerzas patriotas y realistas en la batalla de Málaga?
- ¿Qué papel desempeñó Custodio García Rovira en la defensa del norte y en la batalla del Páramo de Cachirí?
- ¿Qué cargo ocupó Custodio García Rovira en los últimos días de la Primera República y cuál fue su papel durante la evacuación?
- ¿Qué hizo Custodio García Rovira en los últimos días de la Primera República?
- ¿Qué ocurrió con el Ejército del Sur en los últimos días de la Primera República?
- ¿Qué ocurrió con Custodio García Rovira en los últimos días de la Primera República?
- ¿Cómo fueron los últimos días de Custodio García Rovira antes de su ejecución?
- ¿Qué homenajes y monumentos se han dedicado a Custodio García Rovira?
Formación y primeros cargos
Custodio García Rovira nació el 2 de marzo de 1780 en Bucaramanga, Santander. Fue hijo de Juan de Dios García Navas y Rosa Rovira de García. Se formó en Teología, Leyes, Artes y Filosofía, y ejerció como profesor de Matemáticas, Filosofía, Metafísica y Moral. Además de su labor académica, fue abogado, militar y político colombiano. Durante la Independencia de Colombia ocupó el cargo de gobernador de la Provincia del Socorro y llegó a ser presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada en dos ocasiones.
Formación académica en Santafé de Bogotá
José Custodio Cayetano García Rovira nació el 2 de marzo de 1780 en la Villa de Bucaramanga, en el Virreinato de la Nueva Granada. Fue hijo de Juan de Dios García Navas y Rosa Rovira de García, y recibió el bautismo el 2 de abril de 1780 en la Parroquia de Nuestra Señora de Chiquinquirá y San Laureano del Real de Minas de Bucaramanga. Cursó sus primeras letras en la escuela de Felipe Munar, en Bucaramanga, y en 1795 solicitó una beca al rector del Colegio Real y Seminario de San Bartolomé. Al cumplir los requisitos, se trasladó a Santa Fe de Bogotá para continuar su educación. El 9 de julio de 1796 recibió la beca roja del Colegio de San Bartolomé de manos del doctor Manuel Andrade y fue admitido como estudiante en el Colegio Real y Seminario de San Bartolomé. Allí estudió latín, teología, filosofía, matemáticas, literatura y derecho canónico, romano y español; además, aprendió griego, francés e italiano. También practicó poesía, música y pintura, y, según monseñor José Ignacio Perdomo Escobar, interpretaba sonatas de Haydn en el clavecín. Su desempeño académico fue certificado como excelente por el secretario del colegio. En 1799 obtuvo el grado de bachiller en Filosofía, completó los estudios para el doctorado en Teología Sagrada y, después de ese doctorado, estudió jurisprudencia. Asimismo, enseñó cursos de Filosofía en el Colegio de San Bartolomé. Entre sus compañeros de estudio estuvieron Juan Nepomuceno Azuero Plata, Pedro Fortoul, José María López, los hermanos Cabal —Miguel, Francisco y José María—, Manuel Ricaurte Lozano y Antonio Ricaurte. Sus clases de latín y teología fueron impartidas por el doctor Francisco Margallo.
Formación académica y labor docente
Custodio García Rovira ingresó al Colegio de Santo Tomás para estudiar música y pintura. Allí obtuvo el grado de bachiller en Artes y, en 1804, el de bachiller en Derecho Civil. Más adelante recibió el título de doctor en Teología, tras aprobar el examen conocido como la tremenda para alcanzar el doctorado.
En 1805 fue admitido como profesor en el Colegio Mayor de San Bartolomé, donde enseñó matemáticas, filosofía, metafísica y moral. En ese mismo ámbito compartió labores con José Félix de Restrepo y fue maestro de Francisco de Paula Santander, Liborio Mejía, Antonio Ricaurte y José Ignacio de Márquez. Cuatro años después de 1805 completó sus estudios de jurisprudencia y las prácticas exigidas, realizó ejercicio profesional en las oficinas de los abogados José María Dávila y Juan Elías López, y cumplió los requisitos de las disposiciones de San Bartolomé con el Consultorio Jurídico.
El 29 de abril de 1809 recibió el título de doctor en Derecho y fue admitido como abogado por la Real Audiencia de Santafé de Bogotá. También formó parte de la Sociedad Literaria El Buen Gusto, fundada por Manuela Sanz de Santamaría, y sus discursos fueron premiados en varias ocasiones.
Gobernación del Socorro y apoyo militar
En julio de 1812, Custodio García Rovira fue elegido gobernador de la provincia del Socorro. Durante la guerra civil de 1812, apoyó a la provincia de Tunja y comunicó al Congreso que en octubre de ese año había entregado 4.000 pesos a cada provincia federada y 8.000 pesos para la expedición en Tunja. En diciembre de 1812 encabezó las milicias provinciales junto con el batallón de Lanceros del Socorro y, además, integró la comisión política del Congreso encargada de negociar la reorganización del gobierno en Cundinamarca.
Tras la derrota del Ejército de la Unión en la batalla de San Victorino, el 9 de enero de 1813, regresó a la provincia. Desde allí impulsó la preparación militar mediante el envío de dinero, armas y ropa fabricada en la provincia para la defensa nacional. A mediados de 1813 organizó el Batallón de Infantería Cazadores del Socorro, con 400 hombres al mando del capitán Pedro Monsalve. También proporcionó apoyo logístico a esa unidad, con 22 cargas de arroz, 3.000 cartuchos, 2.000 balas y 8.000 pesos. A fines de julio de 1813, sus tropas salieron de la provincia y llegaron a Santafé a comienzos de agosto.
Después de la derrota del sargento mayor Francisco de Paula Santander en octubre de 1813, se vio amenazado por los realistas, y la ciudad del Socorro cayó finalmente bajo control realista tras el combate cerca de Cúcuta.
Mando del Ejército del Norte
Tras la caída de Socorro, los patriotas se replegaron a Málaga. El Congreso de las Provincias Unidas nombró al brigadier Gregorio MacGregor como comandante del ejército del norte para recuperar la región, y en noviembre de 1813 MacGregor y Francisco de Paula Santander iniciaron una contraofensiva con 600 hombres desde Málaga. Aunque lograron reconquistar la capital provincial de Pamplona ese mismo mes, las fuerzas realistas volvieron a ocuparla el 13 de diciembre de 1813, lo que obligó a los patriotas a retirarse a Bucaramanga. En los territorios ocupados, las tropas realistas al mando del capitán Bartolomé Lizón cometieron atropellos.
En ese contexto, el gobernador García Rovira movilizó a la población de Socorro, formando una columna importante que permitió contener al enemigo con apenas 200 fusiles. Más tarde, en febrero de 1814, el brigadier MacGregor, García Rovira como segundo jefe y el coronel Santander como jefe de Estado Mayor organizaron 2.000 tropas en Piedecuesta. Desde allí se lanzó una nueva ofensiva dirigida por García Rovira. Los patriotas recuperaron Pamplona el 4 de febrero de 1814 y liberaron los valles de Cúcuta el 14 de febrero. Después, MacGregor persiguió al capitán Lizón hasta Táriba y La Grita, en Venezuela, y obtuvo autorización del gobierno para retirarse por problemas de salud. Entonces, el gobierno nombró a Custodio García Rovira comandante del Ejército del Norte con grado de coronel; él aceptó el mando, pero no utilizó ese grado. García Rovira dirigió el Ejército del Norte durante siete meses frente a las fuerzas realistas.
Presidencia y miembro del triunvirato
El Congreso de la Unión estableció el 23 de septiembre de 1814 el cargo de presidente y miembro del triunvirato, órgano encargado de ejercer el poder ejecutivo en las Provincias Unidas de la Nueva Granada por medio de tres personas. La presidencia debía alternarse cada cuatro meses entre los integrantes, quienes llevaban el título de presidente de las Provincias Unidas de la Nueva Granada. El 30 de septiembre fueron elegidos como miembros el doctor Manuel Rodríguez Torices, el doctor Custodio García Rovira y don José Manuel Restrepo. García Rovira tenía 34 años al ser elegido presidente. Recibió en Cúcuta, a comienzos de octubre de 1814, la comunicación de su nombramiento, y el 22 de octubre obtuvo de las tropas el juramento de reconocimiento y obediencia, además del reconocimiento del general Urdaneta como comandante general. A comienzos de noviembre dejó Cúcuta y llegó a Pamplona el 5 de noviembre, donde expidió órdenes sobre el movimiento de tropas para la campaña destinada a tomar Cundinamarca. Luego arribó a la capital federal, Tunja, el 26 de noviembre de 1814, y el 28 se presentó ante el Congreso para prestar juramento. Tras jurar e ingresar al palacio de gobierno, comenzó el ejercicio de sus funciones.
Actuación frente a Cundinamarca
Como presidente y miembro del triunvirato, Custodio García Rovira impulsó las primeras medidas para atender la situación con el Estado de Cundinamarca. Tras el fracaso de la campaña del sur de Antonio Nariño, su gobierno intentó abrir negociaciones con el fin de incorporar a Cundinamarca a la confederación y consolidar la unión bajo una sola bandera frente a las fuerzas realistas. En estas conversaciones representó al Congreso de las Provincias Unidas José Fernández Madrid, mientras que el doctor Jorge Tadeo Lozano lo hizo en nombre del Colegio Electoral de Cundinamarca. Los negociadores llegaron a un plan de dieciséis puntos que fue aprobado por el Congreso, pero el presidente de Cundinamarca, Manuel Bernardo Álvarez, lo rechazó. Ante esa negativa, el Congreso resolvió someter a Cundinamarca por la fuerza.
El 28 de noviembre de 1814, García Rovira envió una carta al presidente Álvarez en la que comunicaba el traslado de tropas hacia la capital bajo el mando del general Bolívar. En esa comunicación advirtió que, si la propuesta era rechazada, Álvarez sería responsable de la guerra que siguiera. Ese mismo día firmó un decreto por el cual se nombraba a Simón Bolívar capitán general del ejército de la unión. El Congreso le había confiado el mando de 2800 hombres para marchar sobre Bogotá. Álvarez rechazó la carta y declaró la defensa de la ciudad el 4 de diciembre. Bolívar avanzó sobre Bogotá el día 5 y, tres días después, acampó al occidente de la ciudad. Aunque se hicieron dos requerimientos de rendición, ambos fueron rechazados. El sitio de Santafé de Bogotá tuvo lugar entre el 10 y el 12 de diciembre de 1814 y terminó con la victoria de las Provincias Unidas, hecho que unificó la Nueva Granada bajo el control del gobierno federal. Después de esa victoria, se celebraron actos públicos y religiosos en Tunja, y Santafé fue designada nueva capital federal el 21 de enero.
Creación del Tribunal Supremo de Justicia
En febrero de 1815, Custodio García Rovira, como presidente y miembro del triunvirato, participó en la creación e integración del Tribunal Supremo de Justicia. El 9 de febrero envió una comunicación al Congreso sobre la formación de un alto tribunal. El 15 de febrero, el Congreso expidió la Ley sobre el Tribunal Supremo de Justicia, que establecía un cuerpo compuesto por cinco magistrados y dos fiscales. Sin embargo, el triunvirato objetó la ley y pidió al Congreso reducir el personal del tribunal debido a problemas presupuestarios. El Congreso aceptó esas objeciones el 22 de febrero de 1815. Finalmente, los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia fueron nombrados el 3 de marzo de 1815.
Fin de su mandato y servicio militar
El 28 de marzo de 1815 concluyó su período presidencial, aunque permaneció como miembro del triunvirato hasta el 11 de julio de ese mismo año. Ese día presentó su renuncia al Congreso y remitió una nota al gobierno para ser destinado como oficial en el Ejército del Norte. Posteriormente, el 1 de septiembre de 1815, el gobierno lo nombró comandante del Primer Ejército de Reserva y lo ascendió al grado de brigadier general. El 12 de septiembre se trasladó a Tunja para recibir instrucciones del gobierno de la Unión. Más tarde pasó a Socorro, donde permaneció un mes dedicado a reclutar un nuevo batallón y a prepararlo para marchar hacia el norte, en previsión de la llegada de las tropas invasoras.
Marcha hacia Pamplona y Villa de Málaga
El 12 de noviembre, García Rovira tuvo noticia de la situación y salió de El Socorro con rumbo a Pamplona. Su propósito era situar a Calzada entre sus fuerzas y las del general Rafael Urdaneta en Cúcuta, al tiempo que planeaba interceptar al ejército realista cerca de Chita. Sin embargo, el comandante español y sus tropas habían pasado por Chita siete días antes de la interceptación prevista. García Rovira llegó a Soatá el 16 de noviembre y escribió al gobernador de Pamplona para manifestarle su confianza en vencer al ejército realista. Más tarde, al enterarse de la presencia española en el valle de Enciso, aceleró su marcha hacia Villa de Málaga, adonde llegó el miércoles 22 de noviembre. Allí decidió permanecer a la espera de refuerzos procedentes de El Socorro, Piedecuesta y del comandante Buitrago. En sus comunicaciones con Urdaneta estimó que las fuerzas enemigas sumaban unos 400 hombres, con poca disciplina y moral.
La batalla de Málaga
Después de la derrota en Chire, las fuerzas de Calzada seguían intactas y contaban con aproximadamente 1800 hombres. Ante su avance, el general Urdaneta y el gobernador de Pamplona, Fernando Serrano, decidieron detenerlo en el río Chitagá. Para ello, los patriotas reunieron cerca de 1000 hombres, entre ellos 500 fusileros y 500 lanceros de a pie, aunque se creía erróneamente que solo eran 400 hombres mal disciplinados. En realidad, se trataba de 1800 soldados preparados para el combate. El 25 de noviembre tuvo lugar la batalla de Málaga, en la que los realistas derrotaron de manera decisiva al ejército del norte. De los 1000 patriotas, solo unos 200 escaparon junto con el general García Rovira y el gobernador Fernando Serrano, y se retiraron a Pamplona. El ejército del norte ocupó brevemente la ciudad, se apoderó del parque y de los archivos, y al día siguiente se retiró a Cácota. Unos días después, Calzada y la Quinta División ocuparon la ciudad.
Campaña en el Páramo de Cachirí
Custodio García Rovira estableció su cuartel general en Chitagá durante varios días, donde además tuvo noticia de la derrota sufrida en Málaga. El 4 de diciembre de 1815 mandaba el Primer Ejército de Reserva, compuesto por unos 800 hombres, entre los que figuraban el Cuerpo Nacional de Artillería, el Batallón número 2 de Tunja, el Batallón número 3 de Socorro y una compañía del Ejército del Norte. Sus tropas se encontraban en malas condiciones: faltaban oficiales, armas, provisiones, dinero y uniformes. El 8 de diciembre el ejército se trasladó a Guaca y después el mando pasó a Piedecuesta, donde también estaban presentes el general Urdaneta y el coronel Francisco de Paula Santander.
El 4 de enero de 1816 recibió órdenes de atacar al ejército de Sebastián de la Calzada y el 8 de enero asumió el mando del Ejército del Norte. Entonces nombró al coronel Santander como mayor general, es decir, segundo en el mando, y ambos se encargaron de organizar y disciplinar a la tropa. Con refuerzos de Socorro, Cundinamarca y Tunja, el Ejército del Norte aumentó a 2.500 hombres, de los cuales 1.600 eran fusileros, 200 caballeros y el resto lanceros de a pie.
Tras recibir informes sobre la posición estratégica del ejército republicano en Piedecuesta, decidió fingir una marcha hacia Ocaña por el Páramo de Cachirí para obligar a García Rovira a presentar combate. A comienzos de febrero de 1816 inició la marcha por ese páramo, dejó una retaguardia de 300 hombres cerca de la entrada y continuó con el resto de la división hacia el norte. El 8 de febrero sus tropas fueron atacadas por la vanguardia del Ejército de la Unión y se libró un combate de más de ocho horas. Sus fuerzas se retiraron en orden por la falta de persecución de caballería republicana, y él comunicó al secretario de guerra en Santafé una pequeña victoria.
Más tarde supo que venía desde Maracaibo hacia Pamplona un convoy español de abastecimientos, y forzó a García Rovira a enviar el 2.º Batallón de Socorro, al mando del coronel José María Mantilla, para interceptarlo, con lo cual disminuyó de manera notable el número de tropas de su adversario. Observó que García Rovira movilizó unos 2.000 infantes y 80 hombres de caballería hacia el Páramo de Cachirí para defender la provincia de Socorro, y registró que consolidó su posición el 16 de febrero. También dejó constancia de la estrategia defensiva republicana, basada en tres líneas sobre la loma de Cachirí, con posiciones avanzadas y un puesto en Laguneta, aunque Santander se oponía a defender el paso de Bucaramanga con tropas inexpertas, opinión que García Rovira no siguió.
El 20 de febrero, cuando estaba cerca de Ocaña, la maniobra para atraer a los republicanos surtió efecto. Reagrupó sus fuerzas y pasó a la ofensiva tras recibir 300 refuerzos del Regimiento de Infantería de La Victoria. Contramarchó ese mismo día y al mediodía del 21 enfrentó las posiciones republicanas. Durante la noche ordenó cambiar la posición hacia atrás, dejando un pequeño destacamento en el puesto anterior, y estableció una primera línea de resistencia con un batallón en la nueva posición y fortificaciones mejoradas. El 22 se libró un segundo día de combate con ataques apoyados por artillería. Hubo un intenso intercambio de fusilería durante más de una hora, pero la línea se mantuvo hasta que el batallón de Santafé perdió a su jefe, abandonó la trinchera y esta quedó en poder español. También retrocedieron el batallón de Tunja y un tercer batallón republicano, lo que provocó desorden general. Entonces el centro español ejecutó una carga a la bayoneta y la caballería española aniquiló al ejército de la Unión, que huyó desordenadamente hacia Villa de Matanza.
La acción terminó en una matanza de caballería que dejó cientos de soldados patriotas muertos en el camino. Él, Santander y unos pocos oficiales y soldados sobrevivieron. La derrota en el Páramo de Cachirí provocó el colapso de la línea defensiva del norte. Su retirada hacia Santafé llegó a Villa del Socorro el 27 de febrero, y para el 1 de marzo había reclutado y organizado al menos 300 hombres. La noticia de la derrota llegó a Santafé el 28 de febrero y causó consternación entre los patriotas; el prestigio militar de García Rovira quedó desacreditado, el secretario de guerra ordenó su relevo y fue sustituido por el coronel francés Manuel de Serviez, nombrado general en jefe. El 7 de marzo recibió la orden de trasladarse a la capital, designó al coronel Santander para entregar el mando del ejército y finalmente transfirió el mando al general Serviez en el Puente Real de Vélez el 22 de marzo.
Últimos días como secretario general y jefe de retaguardia
En los últimos días de la Primera República, el general Custodio García Rovira fue nombrado secretario general de Gobierno por el presidente José Fernández Madrid. Desde ese cargo, se encargó de las comunicaciones diarias de los miembros del gobierno y acompañó al presidente en las movilizaciones realizadas alrededor de la Sabana de Bogotá, en un contexto de crisis profunda por la inminente llegada de las tropas realistas a la capital.
La situación militar se agravó rápidamente a finales de abril y comienzos de mayo, cuando el avance enemigo se aproximó a la ciudad y el control patriota sobre el interior del país se derrumbó con rapidez. Ante ese panorama, el gobierno dispuso la evacuación hacia Popayán. El viernes 3 de mayo, José Fernández Madrid partió desde Funza junto con miembros del gobierno y otros patriotas.
En ese momento, Custodio García Rovira fue designado comandante de las tropas de retaguardia. En la defensa de Bogotá permanecieron el Batallón Guardia de Honor, compuesto por 170 soldados en su mayoría inexpertos, bajo el mando del sargento mayor Simón Burgos, y el Batallón Socorro, del Ejército del Sur, al mando del coronel Pedro Monsalve. Además, el teniente José María Botero fue asignado como ayudante de García Rovira.
Últimos días de la Primera República
En los últimos días de la Primera República, las tropas españolas del brigadier Miguel de la Torre y del coronel Sebastián de la Calzada entraron en Bogotá el 6 de mayo. Ante la falta de recursos, el retiro se detuvo en Neiva, y se ordenó al general García Rovira defender la provincia. Después, continuó la marcha hacia Popayán con el Batallón Guardia de Honor, donde llegó el 5 de junio de 1816. Para junio de ese año, casi todo el país estaba bajo control español, excepto Neiva y Popayán.
Últimos días de la Primera República
En los últimos días de la Primera República, el Ejército del Sur estaba compuesto por 700 hombres bajo el mando del general José María Cabal. En ese contexto surgió descontento entre los oficiales hacia el general Cabal y el coronel Carlos de Montúfar. También se planteó la conveniencia de emplear tácticas de guerrilla en lugar de combatir en campo abierto, lo que generó fuertes desacuerdos dentro del cuerpo de oficiales sobre la estrategia militar. Ante la situación, se reunió una Junta de Guerra en la que el general Cabal renunció al mando. Entonces fue designado como nuevo comandante del Ejército del Sur el teniente coronel Liborio Mejía.
Últimos días de la Primera República
El 22 de junio de 1816, en Popayán, el Congreso de las Provincias Unidas reunió una comisión legislativa en un contexto político crítico. El presidente Madrid manifestó su deseo de renunciar y se planteó la conveniencia de nombrar a un jefe militar para asumir la presidencia. Ese mismo día fue aceptada la renuncia y el general Custodio García Rovira resultó elegido presidente-dictador de las Provincias Unidas de la Nueva Granada. Al mismo tiempo, se designó como vicepresidente al coronel Liborio Mejía, quien asumió de manera provisional el mando civil y militar mientras García Rovira llegaba a la ciudad.
La llegada de García Rovira se retrasó porque viajó con la familia Piedrahita. Durante ese trayecto ordenó que el Batallón Socorro permaneciera en retaguardia y se hospedó con dicha familia. En ese período también se registró su permanencia en la posada El Tambo de Gabriel López, donde pidió formalmente la mano de María Josefa a su familia, solicitud que fue aceptada. Mientras tanto, en El Tambo, al oeste de Popayán, se encontraba el ejército realista al mando del brigadier Juan de Sámano.
Ante la situación militar, el vicepresidente Mejía decidió entablar combate con las tropas realistas. El Ejército del Sur fue derrotado en la batalla de la Cuchilla del Tambo, en medio de escasez de hombres y de municiones. Tras la derrota, Mejía escapó con algunos oficiales y se retiró hacia Popayán, pasando brevemente por esa ciudad antes de dirigirse a La Plata. Entre los sobrevivientes de la batalla que llegaron a la posada de Gabriel López figuraban Liborio Mejía, el capitán Joaquín París y el sacerdote Francisco Antonio Florido. Allí los patriotas derrotados recibieron descanso, recuperación y reorganización antes de continuar la marcha.
Después del combate, García Rovira pidió a Mejía que continuara al frente de las tropas y que se reunieran en La Plata; además, le solicitó que fuera su padrino de boda. El 1 de julio de 1816 contrajo matrimonio con María Josefa Piedrahita Sanz, en ceremonia oficiada por fray Francisco Antonio Florido. Luego de la boda, Mejía ordenó a las tropas marchar hacia La Plata, mientras García Rovira avanzó con su esposa y su familia a un ritmo más lento que el de los soldados.
Días después, Mejía y el coronel Monsalve fueron derrotados en la batalla de La Plata, el 10 de julio, y fueron capturados poco tiempo después. La resistencia militar terminó en el territorio de la Nueva Granada. García Rovira, que iba muy rezagado en la marcha y no participó en ese combate, intentó retirarse por las selvas del Caquetá para llegar a las fronteras del Brasil. Sin embargo, un fuerte terremoto destruyó los caminos de montaña y cerró toda posibilidad de escape. Poco después, las tropas españolas lo capturaron; el general Pablo Morillo informó de esa captura en una carta fechada el 23 de julio. García Rovira figura también entre los prisioneros capturados tras la batalla de Cachirí.
Prisión y ejecución en Santafé
Custodio García Rovira fue trasladado a Santafé y encerrado en el Colegio del Rosario junto con José Gabriel Peña, Hermógenes Céspedes, Diego Padilla, Florido y Uscátegui. Allí, él y los demás prisioneros permanecieron recluidos en un calabozo y sujetos con grilletes de hierro. El 6 de agosto de 1816 fue puesto en capilla por el Consejo de Guerra establecido por el general Morillo en Santafé, y dos días después recibió la notificación formal de su condena por traición y de la pena de muerte.
El 8 de agosto de 1816 fue conducido en procesión pública hasta la Huerta del Jaime, hoy Plaza de Los Mártires. Según el testimonio de José Belver, parecía tener menos de 36 años y durante el recorrido llevaba un crucifijo en la mano izquierda; también habría hablado en voz alta, quizá en latín. Vestía pantalones amarillos de algodón, llamados mahón, y chaqueta, corbata, chaleco y pañuelo de cabeza blancos. En el lugar de la ejecución fue fusilado por la espalda junto con el capitán Hermógenes Céspedes, José Gabriel Peña, Castro y Nava.
Después de la ejecución, su cuerpo fue colgado en la horca con un letrero que lo identificaba como «García Rovira, el estudiante, ejecutado como traidor». Fue sepultado en un cementerio al oeste de la ciudad, y más tarde sus restos fueron trasladados a la Iglesia de la Veracruz, declarada Panteón Nacional por ley. Allí reposan junto a otros héroes nacionales muertos durante el Régimen del Terror.
Memoria y homenajes a Custodio García Rovira
La memoria de Custodio García Rovira ha sido objeto de diversos homenajes institucionales y monumentales. En su ciudad natal se ordenó por ley de 1896 la erección de una estatua en honor de su memoria. La obra, junto con sus relieves, fue fundida en Berlín por el artista alemán Xavier Arnold. El monumento presenta a García Rovira como general, en tamaño heroico, sobre una elevada base de granito. En esa base aparecen relieves de bronce con un episodio de batalla y un gran cóndor con las alas extendidas. Fue inaugurado el 20 de enero de 1907 en un parque del centro de la ciudad que lleva el nombre de Parque García Rovira, junto a la alcaldía y al edificio del gobierno departamental.
Su nombre también ha quedado asociado a divisiones territoriales: una provincia del departamento de Santander y un municipio del departamento del Tolima llevan su apellido. En la ciudad se encuentra además la Casa de la Cultura Custodio García Rovira, un museo de arte, y se conserva la casa donde nació, declarada patrimonio cultural nacional desde 1966. La memoria de García Rovira también es honrada por el Ejército Nacional de Colombia mediante el Batallón de Infantería n.º 13 «Gr. Custodio García Rovira», con sede en Cúcuta y adscrito a la Segunda División.
