Alfonso Caycedo

Retrato de Alfonso Caycedo, psiquiatra colombiano
Retrato de Alfonso Caycedo, psiquiatra colombiano

Alfonso Caycedo nació en Bogotá, Colombia, en el seno de una familia muy católica de origen vasco español. Sus padres eran colombianos de nacimiento; su padre fue arquitecto y su madre se convirtió en escritora tras la muerte de este. Estudió en Bogotá hasta el bachillerato y luego cursó Medicina en la Facultad de Medicina de Madrid, donde obtuvo el título de doctor en medicina y cirugía. Más tarde, fue interno en el servicio de neuropsiquiatría del profesor López Ibor en el Hospital Santa Isabel de Madrid. En 1960 creó el primer departamento de Sofrología en ese hospital.

Caycedo fue neuropsiquiatra y profesor de psiquiatría. Fundó la sofrología como disciplina para el estudio de la conciencia humana y de sus recursos, mediante un enfoque médico y fenomenológico que incluía la dimensión corporal. Su pensamiento estuvo influido por corrientes orientales como el yoga y el zen, y orientó la sofrología hacia la búsqueda de un estado de conciencia más armonizado. Desde 1988 distinguió su método y enseñanza como sofrología caycediana. También criticó la sofrología por presentar aspectos pseudocientíficos y por no contar con suficiente evidencia de eficacia.

La sofrología caycediana

Alfonso Caycedo, nacido en Bogotá, Colombia, fue neuropsiquiatra y profesor de psiquiatría. A partir de un enfoque médico y fenomenológico, estudió la conciencia y sus recursos, incorporando también la dimensión corporal. Su pensamiento recibió la influencia de enfoques orientales como el yoga y el zen, y orientó la sofrología hacia la consecución de un estado de conciencia más armonizado. Mantuvo el término sofrología como disciplina dedicada al estudio de la conciencia humana, aunque desde 1988 distinguió su método y su enseñanza con la denominación de sofrología caycediana. También criticó la sofrología por presentar aspectos pseudocientíficos y por carecer de suficiente evidencia de eficacia.

Origen y formación académica

Alfonso Caycedo nació en Bogotá, Colombia, en el seno de una familia muy católica de origen vasco español. Sus padres eran colombianos de nacimiento. Su padre fue arquitecto, y su madre llegó a ser escritora tras la muerte de él. Caycedo estudió en Bogotá hasta obtener el bachillerato. Después se trasladó a España, donde cursó estudios en la Facultad de Medicina de Madrid. Allí obtuvo el título de doctor en medicina y cirugía.

Formación médica y nacimiento de la sofrología

Alfonso Caycedo se especializó en psiquiatría y neurología y completó en 1959 una tesis doctoral sobre electroencefalografía bajo la supervisión del profesor López Ibor. Durante la preparación de esa tesis leyó a Edmund Husserl, Karl Jaspers y Ludwig Binswanger. También estudió hipnosis clínica en la Escuela de Nancy y con André Cuvelier, cuya tesis doctoral sobre hipnosis tradujo al español. En 1959 creó en Madrid la Sociedad Española de Hipnosis Clínica y Experimental.

Ese mismo año comenzó su vinculación con el servicio de neuropsiquiatría del hospital Santa Isabel de Madrid, donde fue interno del profesor López Ibor. En 1960 creó el primer departamento de sofrología en ese hospital y dio nombre a este nuevo ámbito inspirado en la palabra griega sophrosyne. También renombró el departamento del servicio de neuropsiquiatría en Madrid para incluir la sofrología, y fundó así el primer departamento clínico de sofrología.

Posteriormente, en 1963 viajó a Suiza para visitar a Ludwig Binswanger. Fue admitido como neuropsiquiatra en el sanatorio Bellevue de Kreuzlingen y se formó con Binswanger. A partir de esas influencias, intentó popularizar la fenomenología existencial mediante la sofrología, proponiendo redescubrir los estados alterados de conciencia con un enfoque inspirado en la fenomenología. Con el tiempo, su sofrología se convirtió progresivamente en un método menos inductivo, en el que dio más importancia a la experiencia subjetiva y a la deducción personal de los fenómenos que a las inducciones del terapeuta.

Exploración del Oriente y del yoga

Impulsado por L. Binswanger, Alfonso Caycedo viajó a Oriente para buscar un enfoque más corporal de la conciencia. En ese recorrido recibió la influencia de Colette, aficionada francesa al yoga, con la que se casó en 1963 en Suiza. A partir de entonces prosiguió su exploración de la conciencia mediante el yoga, con especial atención a la meditación dhyâna, desde la India hasta Japón.

Tras un periodo poco fructífero, descubrió el rāja yoga a través de médicos indios y experimentó con numerosos tipos de yoga acompañado por su esposa. Permaneció en el ashram de Sri Aurobindo, en Pondicherry, y presentó su investigación en dos libros publicados en la India. En ese proceso observó la importancia del cuerpo en diferentes procedimientos yóguicos, así como la destreza exigida por ciertas técnicas clave.

Más tarde continuó su exploración en el Himalaya por consejo de médicos y, en Dharamsala, se reunió con el dalái lama. Allí conversó con él sobre el tummo, la medicina tibetana y la meditación. También informó sobre la técnica de vibraciones guturales continuas practicada en grupo en el Tíbet y destacó la importancia de la respiración, sintiéndose cercano a los lamas como grupo.

Después viajó a Japón e inició su formación en dos formas principales del budismo zen, rinzai y sōtō. Practicó ambas y señaló la importancia de la postura, especialmente el zazen, y de la inmovilidad. Asimismo, afirmó que el zen utiliza técnicas de activación de la conciencia basadas en el dhyâna hindú y vinculó la noción de zen con el budismo tibetano en su propia exploración.

Investigación de la conciencia y Relajación Dinámica

Alfonso Caycedo exploró el yoga, la meditación tibetana y el zen como disciplinas inseparables de la religión y la filosofía. Abordó las técnicas de investigación de la conciencia desde una perspectiva psiquiátrica fenomenológica, lo que orientó su trabajo hacia una comprensión metodológica de la experiencia subjetiva. A partir de estas influencias, desarrolló tres grados de Relajación Dinámica adaptados a la cultura occidental. El primer grado, RDC1, se inspiró en el yoga indio; el segundo, RDC2, en la meditación tibetana; y el tercero, RDC3, en el zen japonés. Más tarde fue nombrado profesor en la Escuela de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Barcelona. La sofrología, además, exigía una validación mediante la experimentación y la investigación basadas en las Relajaciones Dinámicas.

Expansión internacional de la sofrología

En 1968, Alfonso Caycedo publicó el primer libro en lengua francesa sobre sofrología. Dos años después, en 1970, organizó en Barcelona el primer Congreso Mundial de Sofrología, con el futuro rey Juan Carlos como presidente de honor junto con la futura reina Sofía. En 1973 promovió el Simposio Europeo de Lausana y, en 1974, el de Bruselas; además, inauguró en París la formación colectiva en sofrología. En 1975 organizó en Barcelona el segundo Congreso Mundial de Sofrología.

Durante ese período también surgieron críticas de algunos profesionales de la salud, que en 1974 cuestionaron la vinculación de la sofrología con valores humanos más allá del ámbito terapéutico. Ese mismo año apareció la rama no caycediana de la sofrología. Pese a ello, Caycedo continuó ampliando su proyección internacional: en 1977 organizó en Recife, Brasil, el primer Simposio Panamericano y el tercer Congreso Mundial de Sofrología, recibió un profesorado honorario en la Universidad de Pernambuco y estableció la Declaración de Recife, centrada en los valores humanos. También creó una rama socioprofiláctica y de desarrollo personal orientada a ayudar a los países en desarrollo.

Paralelamente, inauguró la sofrología sociológica en Madrid. Más tarde desarrolló el cuarto grado de la Relajación Dinámica, conocido como RDC4, que presentó en 1985 en el hospital de la Pitié-Salpêtrière, en el anfiteatro Charcot. En 1988 se instaló en Andorra y estableció allí la sede de Sofrocay.

Conceptos y método fenomenológico en la sofrología

Alfonso Caycedo presenta sus conceptos principalmente en relación con la sofrología, con el fin de explicar al menos su origen. En ese marco, distingue su reflexión de diversas corrientes sofrológicas posteriores, de las que surgen rechazos y aportaciones específicas. Sus ideas se expresan mediante un vocabulario singular, de carácter fenomenológico, formado por neologismos incorporados progresivamente. Entre esos términos figuran «frónico» para designar la conciencia, «sófronico» para la conciencia en armonía y «vivencias» para la suma de la experiencia consciente y corporal. A estos neologismos se añade un léxico propio de la fenomenología, con palabras como fenómeno, reducción y trascendencia.

Patrick-André Chéné señala que el significado, ya complejo, de entrenar la conciencia para percibir el cuerpo resulta inaccesible sin una decodificación semántica. El propio Caycedo explica en 1992 estos conceptos con significados complejos que requieren comprensión semántica. En la misma línea, los partidarios de una sofrología separada de la corriente caycediana se apartan después de los cuatro primeros ciclos y rechazan los ocho ciclos siguientes. Richard Esposito, autor de «Qué sé yo sobre la sofrología», crea además un centro de formación en sofrología que excluye los ciclos posteriores a los cuatro primeros.

Desde la creación del término «sofrología», Caycedo elige la fenomenología como método de exploración de la conciencia. Remite al pensamiento de Edmund Husserl, según el cual la conciencia no puede ser estudiada por los métodos científicos habituales, y propone la fenomenología como técnica científica. Junto con otros sofrologistas, precisa que la sofrología no es una técnica terapéutica, sino un enfoque basado en la filosofía para abordar la conciencia. Como Ludwig Binswanger, Caycedo propone la aplicación práctica de un enfoque filosófico y afirma utilizar un método científico que respeta la reducción fenomenológica. La sofrología de Caycedo es así descrita como un método fenomenológico.

Conceptos de la sofrología caycediana

Los conceptos de Alfonso Caycedo se apoyan en la fenomenología y distinguen entre estado y nivel de conciencia mediante un esquema en forma de abanico. Explican los niveles de conciencia como observables en el electroencefalograma, como los estados de vigilia y de sueño, e identifican un estado intermedio llamado sopro-liminal, utilizado en la hipnosis dentro de la sofrología. Ese estado sopro-liminal es descrito como inducible voluntariamente por chamanes y monjes budistas.

La investigación se centra en estados de conciencia que no son ni patológicos ni ordinarios, denominados estados soprónicos. Caycedo llama sofrología al estudio de esos estados y sofrología caycediana a su método. Según estos conceptos, el estado soprónico es una expresión natural de la naturaleza humana, no una creación artificial. También se lo equipara con el turiya, el samadhi y el satori, pero con una denominación adaptada a un enfoque no religioso.

El estado soprónico se caracteriza por la serenidad, la sensación de unidad y la armonía nacida de emociones artísticas o relacionales. El método pretende explorar, desarrollar y mantener ese estado. Su base es la fenomenología existencial, que entiende la conciencia como experiencia encarnada, e integra el Dasein de Heidegger y la historicidad de Merleau-Ponty. Asimismo, estudia la expansión oriental de la conciencia yóguica a través de la experiencia corporal, bajo la influencia de Binswanger. En conjunto, combina de manera singular la fenomenología existencial y los enfoques antiguos orientales sobre la unidad cuerpo-mente.