Aída Abella

Aída Abella speaking at a political event in 2016
Aída Abella speaking at a political event in 2016

Aída Abella es una política colombiana nacida en Sogamoso. Ingresó a la Universidad Nacional de Colombia a los 16 años y se graduó en pedagogía y psicología. También trabajó en el Ministerio de Educación. Fue concejala de Bogotá y ha sido senadora desde una fecha no especificada.

Es miembro fundadora de la Unión Patriótica desde 1985 y fue elegida presidenta de ese partido entre 1991 y 1996. En 1991 fue elegida miembro de un cuerpo no especificado y entre 1992 y 1996 sirvió dos períodos como concejala de Bogotá. En 1996 sobrevivió a un atentado de grupos paramilitares y luego se exilió en Suiza. Es conocida como una de las militantes que sobrevivieron al genocidio de la Unión Patriótica gracias al exilio. Regresó a Colombia en noviembre de 2013, tras diecisiete años fuera del país. En 2014 fue candidata a la presidencia por la Unión Patriótica y fórmula vicepresidencial de Clara López, y en junio de ese año volvió a ser elegida presidenta del partido. Fue elegida senadora en julio de 2018 con la coalición Decentes y reelegida en julio de 2022 con el Pacto Histórico.

Militancia, persecucion y exilio

Aida Abella, politica colombiana nacida en Sogamoso, ha sido una figura vinculada durante anos a la Union Patriotica. Fue miembro fundador de este movimiento desde 1985 y entre 1991 y 1996 ejercio como presidenta de la organizacion. En 1991 tambien fue elegida miembro de un cuerpo no especificado, y entre 1992 y 1996 se desempeno durante dos periodos como concejala de Bogota. Ademas, ha sido senadora desde una fecha no precisada.

Su trayectoria quedo marcada por la violencia politica cuando en 1996 sobrevivio a un intento de asesinato perpetrado por grupos paramilitares. Tras ese hecho, se exilio en Suiza. Abella es recordada como una de las militantes que sobrevivieron al genocidio de la Union Patriotica gracias al exilio. Finalmente, retorno a Colombia en noviembre de 2013, despues de diecisiete anos fuera del pais.

Candidaturas y regreso al Senado

En 2014, Aída Abella fue candidata a la presidencia por la Unión Patriótica y también se presentó como candidata a la vicepresidencia junto con Clara López. Ese mismo mes de junio fue designada de nuevo presidenta de la Unión Patriótica. Más adelante, en julio de 2018, fue elegida senadora con la coalición de izquierda Decentes. En julio de 2022, renovó su escaño en el Senado al ser reelegida con la coalición del Pacto Histórico.

Formación, sindicalismo y exilio

A los 16 años ingresó en la Universidad Nacional de Colombia, donde se graduó en pedagogía y psicología. Después trabajó como empleada en el Ministerio de Educación. También participó como dirigente sindical en la creación de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia. Más tarde, escapó ilesa de un ataque y fue exiliada en Suiza, primero de manera temporal y luego permanente.

Retorno a la política electoral

En noviembre de 2013, Aída Abella regresó a Colombia para asistir al congreso de la Unión Patriótica en Bogotá. Poco después, fue elegida candidata presidencial de la Unión Patriótica para 2014 y designó a Jahel Quiroga como fórmula vicepresidencial. Tras anunciar su candidatura y regresar al país, recibió numerosas amenazas de grupos paramilitares. El 23 de febrero de 2014, en Tame, el ELN atacó a su comitiva, aunque no hubo heridos. Más tarde, ese mismo grupo paramilitar ofreció una disculpa pública por el ataque a su entorno. En marzo de 2014, Abella retiró su candidatura presidencial y pasó a ser candidata a la vicepresidencia junto con Clara López. La fórmula López-Abella obtuvo 1.958.414 votos y quedó en cuarto lugar en las elecciones de 2014. Ya antes, Abella había sido elegida presidenta de la Unión Patriótica entre 1991 y 1996, y permaneció en ese cargo desde 1996. En las elecciones legislativas de marzo de 2018, fue elegida senadora con 57.000 votos, apoyada por una coalición de izquierda que incluía al Movimiento Alternativo Indígena y Social, Colombia Humana y la Unión Patriótica. Su elección devolvió un escaño congresional a la Unión Patriótica después de unos veinte años.