Feliza Bursztyn

Retrato de Feliza Bursztyn, escultora colombiana
Retrato de Feliza Bursztyn, escultora colombiana

Feliza Bursztyn nació en Bogotá, Colombia, en 1933, hija de inmigrantes judíos polacos que se encontraban de visita en la ciudad y decidieron permanecer en el país tras conocer la llegada de Adolf Hitler a la cancillería alemana. Su padre fundó una pequeña fábrica textil que llegó a ser próspera, y la familia alcanzó posiciones destacadas dentro de la élite industrial de una nación en modernización.

Estudió escultura en la Académie de la Grande Chaumière de París, donde fue enseñada por el escultor cubista Ossip Zadkine. En un segundo viaje a Europa aprendió a fundir y trabajar chatarra con César Baldaccini, cuya influencia marcó su exploración de los materiales. En 1960 convirtió una sección de la fábrica de su padre en taller artístico y, después de 1961, comenzó a utilizar metal de desecho en sus obras. Su taller en Bogotá fue punto de encuentro de escritores, artistas e intelectuales, entre ellos Gabriel García Márquez. Su obra abstracta se vinculó con asuntos sociales y con una nueva relación entre el material y el espectador. En 1981 se exilió en México por problemas políticos y sociales en Colombia y murió en París el 8 de enero de 1982. Dejó muchas de sus obras al Ministerio de Cultura de Colombia y al Museo Nacional de Colombia.

Origen familiar y ascenso industrial

Feliza Bursztyn nació en Bogotá, Colombia, en 1933, hija de inmigrantes judíos polacos. Sus padres estaban de visita en Bogotá cuando ella nació y decidieron permanecer en Colombia tras conocer la elección de Adolf Hitler como canciller de Alemania. Su padre fundó una pequeña fábrica textil en el país y más tarde dirigió una próspera empresa del mismo sector. Con el tiempo, la familia ascendió hasta integrarse en los círculos de la élite industrial de una nación en modernización.

Formacion, taller y giro hacia el metal

Feliza Bursztyn estudio esculturas en la Académie de la Grande Chaumiere de Paris, donde fue enseñada por el escultor cubista Ossip Zadkine. En su segundo viaje a Europa aprendio con el escultor Cesar Baldaccini a fundir y trabajar metal de desecho, y ese interes por los materiales marco una parte central de su obra. En 1960 convirtio una seccion de la fabrica de su padre en un taller de arte, espacio en el que siguio explorando nuevas posibilidades materiales. A partir de 1961 comenzo a utilizar metal de desecho en sus trabajos, en un momento en que formo parte de una generacion que transformo la definicion de la escultura en la cultura colombiana. Su taller en Bogota se convirtio ademas en un lugar de encuentro para escritores, artistas e intelectuales, entre ellos Gabriel Garcia Marquez. En su vida personal, se caso con Lawrence Fleischer el 6 de diciembre de 1952 y tuvo tres hijas: Jannette, Bethina y Michelle. Mas adelante, en 1981, se exilio en Mexico debido a problemas politicos y sociales en Colombia, y murio en el exilio en Paris el 8 de enero de 1982. Entre sus legados, dejo muchas obras al Ministerio de Cultura de Colombia y al Museo Nacional de Colombia.

Arte abstracto y critica social

La obra de Feliza Bursztyn fue abstracta y estuvo vinculada con cuestiones sociales a traves de una nueva realidad material y de una relacion distinta con los espectadores. Como mujer judia, hija de industriales inmigrantes y vecina de una fabrica, pudo desarrollar una trayectoria artistica innovadora y de ideas radicales. Su busqueda en el arte abstracto nunca se centro en reglas sobre como debia experimentarse la realidad. En cambio, uso su obra como medio para contenidos politizados relacionados con los derechos de las mujeres en una sociedad poscolonial. Tambien expuso el rostro problematico de la modernizacion y critico el gobierno autoritario. En 1961 presento sus primeras once chatarras, compuestas por fragmentos mecanicos rusticos. Sus primeras esculturas se hicieron con restos de un vertedero, incluidos fragmentos de maquinas descartadas, llantas, cables y pernos. Tambien utilizo piezas desechadas de una planta de fabricacion de radiadores. Con ello critico el industrialismo y el ascenso del consumismo. Su trabajo no fue bien recibido por las instituciones artisticas ni por los criticos del pais.

Movimiento, espacio y figuras mecánicas

En varias de sus obras, Feliza Bursztyn incorporó un pequeño motor eléctrico a tiras de aluminio en espiral para formar figuras abstractas en movimiento. El espacio de exhibición dejó de ser solo un lugar de muestra y pasó a funcionar como un espacio experiencial. Sus esculturas ocuparon paredes, pisos y techos en salas a oscuras, donde las obras iluminadas por reflectores adquirían movimiento y presencia. En 1968 presentó Las histéricas, hecha con chatarra de acero inoxidable, en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, y con esa obra ganó el XIX Salón Nacional de Artistas. Al año siguiente, la serie Las histéricas fue relacionada con la película Hoy Felisa, dirigida por Luis Ernesto Arocha, en la que las formas móviles se combinaron con imágenes de ídolos de la cultura pop como Bette Davis y Marlon Brando. Más adelante, en Las camas, de 1974, utilizó 13 camas, cada una con una forma enigmática cubierta de telas multicolores y un motor eléctrico. En Mechanical Dance, varias figuras coexistían y daban profundidad y distintos puntos de vista. Su espacio expositivo también tuvo un sentido social y político, con víctimas ubicadas sobre una plataforma para ser observadas por el público. En Mechanical Ballet, de 1979, empleó lino, acero, motores y ruedas para crear un escenario con siete figuras abstractas colgadas del techo, que ejecutaban un baile mecánico torpe y descoordinado.

Colecciones y presencia institucional

La obra de Feliza Bursztyn ha sido reunida en colecciones privadas y también en importantes instituciones. Entre ellas figuran el Museo de Arte Moderno de Bogotá, el Museo Nacional de Colombia en Bogotá y el Banco de la República en Bogotá. Asimismo, su trabajo ha sido incluido en la colección de la Tate Modern de Londres.