Gilberto Rodríguez Orejuela

Retrato de Gilberto Rodríguez Orejuela, narcotraficante colombiano
Retrato de Gilberto Rodríguez Orejuela, narcotraficante colombiano

Gilberto Rodríguez Orejuela nació en Mariquita, Tolima, el 30 de enero de 1939, y murió en Butner, Estados Unidos, el 31 de mayo de 2022. Fue un narcotraficante y gánster colombiano, conocido por ser fundador y máximo líder del cartel de Cali, también llamado Ajedrecista. Creció en una familia de seis hijos, hijo de un pintor autodidacta de escasos recursos y de una ama de casa, y la familia se trasladó a Cali a comienzos de la década de 1940. Estudió en el colegio San Luis Gonzaga y trabajó en una farmacia. En la década de 1970 se vinculó a una organización de contrabando de telas y whisky y también integró la banda “Los Chemas”, acusada de secuestrar a dos diplomáticos extranjeros en Cali. Fundó el cartel de Cali junto con su hermano Miguel y José Santacruz Londoño; más tarde se unió Hélmer Herrera. Tras la muerte de Pablo Escobar, esta organización llegó a controlar el 80 % de la cocaína exportada de Colombia a Estados Unidos. Fue capturado en junio de 1995, extraditado a Estados Unidos en 2004 y tenía una condena de prisión hasta 2034.

El liderazgo en el Cartel de Cali

Gilberto Rodríguez Orejuela nació en Mariquita, Tolima, el 30 de enero de 1939, y murió en Butner, Estados Unidos, el 31 de mayo de 2022. Fue un narcotraficante y gánster colombiano, reconocido como fundador y máximo líder del Cartel de Cali, también conocido como el Ajedrecista. Esta organización fue creada junto con su hermano Miguel y José Santacruz Londoño, y más tarde se sumó Hélmer Herrera. Tras la muerte de Pablo Escobar, el Cartel de Cali llegó a controlar el 80% de la cocaína exportada desde Colombia hacia Estados Unidos.

Captura, libertad y extradición

En junio de 1995, Gilberto Rodríguez Orejuela fue capturado en un compartimento secreto detrás de un armario. Se entregó sin resistencia y luego fue trasladado a Bogotá para rendir declaración ante la fiscalía. Más tarde, en 2002, recuperó la libertad por orden de un juez. Sin embargo, cuatro meses después fue recapturado en el barrio Versalles de Cali. En 2004 fue extraditado a Estados Unidos, donde recibió una pena de prisión que se extendía hasta 2034.

Primeras actividades y expansión empresarial

Gilberto Rodríguez Orejuela nació en una familia de seis hijos. Sus padres fueron un pintor autodidacta de recursos modestos y una ama de casa, y la familia se trasladó a Cali a comienzos de la década de 1940. Estudió en el colegio San Luis Gonzaga y también trabajó en una farmacia. En la década de 1970 se vinculó a una organización dedicada al contrabando de telas y whisky, y fue miembro de la banda de Los Chemas, acusada del secuestro de dos diplomáticos extranjeros en Cali. Para 1975 ya estaba involucrado en el tráfico de pasta base de cocaína y de cocaína.

Con el tiempo, él y su hermano fueron inversionistas y dueños de empresas como Laboratorios Kressfor, Drogas La Rebaja, Grupo Radial Colombiano, Corporación Financiera de Boyacá y First Interamericas Bank of Panama. También adquirieron acciones de América de Cali a finales de la década de 1970. Rodríguez Orejuela viajó para ver jugar a América de Cali y se desplazó por Europa y América Latina. Además, intentó convertirse en socio mayoritario de la Asociación Deportivo Cali mediante un aporte de dinero para contratar al entrenador Carlos Salvador Bilardo, pero su intento fue impedido por el presidente del equipo, Alex Gorayeb, y por la política del club contra los socios mayoritarios.

En el ámbito empresarial, invirtió 50 millones de pesos para adquirir Chrysler Colombia cuando estaba en quiebra y presidió esa compañía entre 1979 y 1983. Con el paso del tiempo, su nombre se hizo conocido en el tráfico de drogas junto al de Pablo Escobar, Gonzalo Rodríguez Gacha y Jorge Luis Ochoa Vásquez. El 15 de noviembre de 1984 fue capturado en España junto con Jorge Luis Ochoa, cuando se encontraba allí para sostener reuniones orientadas a expandir el negocio del cartel en Europa.

Alianzas, operaciones y ruptura con Escobar

El cartel comenzó a trabajar con traficantes en Galicia y estableció alianzas con la Camorra para la distribución de cocaína en Europa. Además, Biografía creó una alianza con personas de la región del Valle del Cauca para el comercio y tráfico de cocaína, y tuvo su centro de operaciones en Cali. En ese mismo periodo, Pablo Escobar formó alianzas con personas de Antioquia y la región central, con operaciones en Medellín. Escobar declaró la guerra al Estado colombiano para abolir la ley de extradición para los presos colombianos y pidió apoyo financiero a Biografía y a sus asociados para sostener esa guerra. Biografía rechazó esa iniciativa y prefirió el soborno antes que la violencia. A partir de ello, la relación cordial entre el grupo de Biografía y el de Escobar comenzó a romperse.

Inicio de la guerra con el cartel de Medellín

Según Jhon Jairo Velásquez, alias Popeye, la disputa comenzó por conflictos entre los empleados de Escobar y los de Hélmer Herrera. Escobar permitió a El negro Pabón matar a Piña, y después Hélmer Herrera ordenó un ataque contra Escobar el 13 de enero de 1988. A las 5:10 a.m., un carro bomba explotó en el edificio Mónaco, donde residían Escobar y su familia. Ese atentado inició una guerra prolongada contra el cartel de Medellín.

Ruptura con Escobar y estrategia de poder

Escobar volvió a contactar a Biografía para pedir su colaboración y entregar a Herrera, pero Biografía se negó porque Herrera cumplía un papel dentro de la red de tráfico. Ante esa negativa, Escobar declaró a Biografía y a sus asociados como objetivos militares, lo que rompió definitivamente la relación entre ambos grupos debido a las amenazas. En respuesta, Herrera decidió atacar a Escobar, y Biografía apoyó esa decisión, sumándose de manera activa a la causa. Al mismo tiempo, Biografía y sus asociados optaron por el soborno y la infiltración como instrumentos de poder, en lugar del terrorismo. Solo recurrieron a la violencia en casos limitados, con el fin de defender y mantener su negocio.

Captura en Cali y contexto político

Tras la muerte de Escobar en diciembre de 1993, en un proceso atribuido a la colaboración del Cartel de Cali y las autoridades, Gilberto Rodríguez Orejuela fue capturado el 9 de junio de 1995 en Cali, durante la administración del presidente Ernesto Samper. Ese gobierno estuvo marcado por acusaciones de haber recibido donaciones del Cartel de Cali, en el llamado Proceso 8.000. Según la biografía, también reactivó el Bloque de búsqueda con miembros de la Fuerza Pública y declaró la guerra total contra los carteles de la droga.

Captura, condena y nuevas acusaciones

El 9 de junio de 1995, Gilberto Rodríguez fue capturado en una casa del barrio Santa Mónica, al norte de Cali, después de una búsqueda y operación que duró casi una hora. Un agente lo descubrió por accidente detrás de una pared hueca, camuflada por un falso muro pintado. Al ver al escuadrón de la policía, se entregó en paz y dijo: "¡No disparen, soy un hombre de paz!". Fue uno de los primeros grandes capos del narcotráfico, después de Carlos Lehder, en ser arrestado, y poco después la mayoría de los integrantes del Cartel de Cali también fueron detenidos.

Más tarde fue sentenciado a quince años de prisión, pena que se redujo a siete años por confesión y buena conducta. En noviembre de 2002 quedó en libertad por una sentencia judicial emitida por el juez Pedro José Suárez, quien aplicó la figura del habeas corpus. Sin embargo, había sido acusado de enviar 150 kilos de cocaína a Estados Unidos en 1990, cargo que no confesó. Cuatro meses después fue recapturado y extraditado a Estados Unidos en diciembre de 2004. También enfrentó nuevos cargos por continuar actividades ilegales durante su encarcelamiento. Un fiscal federal, Marcos Daniel Jiménez, hizo declaraciones polémicas sobre acusar a toda la familia Rodríguez por su historia criminal, mientras que las autoridades colombianas sostuvieron que Estados Unidos no podía procesar a la familia por hechos anteriores a 1997, según los términos de extradición aprobados por la Corte Suprema de Colombia. La extradición de nacionales en Colombia comenzó tras una reforma constitucional de 1997 que no es retroactiva.

Ultimos dias y muerte

Gilberto Rodríguez Orejuela murió el 31 de mayo de 2022 en un hospital de Estados Unidos. Un mes antes, había sido trasladado desde la prisión federal de Butner, en Carolina del Norte. Durante ese periodo enfrentaba cáncer de páncreas y de próstata, y su fallecimiento se produjo debido a una afección cardíaca. Sus restos fueron trasladados el 30 de junio de 2022 para su cremación privada en Cali.