Jaime Rooke, también conocido como Jaime Rooke o Jaime Rook, fue un militar británico de carrera nacido en Dublín hacia 1770, hijo de una madre irlandesa y de un padre británico, general retirado del ejército británico. Ingresó en el ejército británico en 1791 y participó en las guerras revolucionarias francesas y en las guerras napoleónicas. En 1813 se incorporó al ejército aliado del duque de Wellington en España y tomó parte en la batalla de Waterloo. Tras el final de las guerras napoleónicas viajó a Sudamérica y se unió al ejército del general Simón Bolívar en Venezuela. Allí llegó a ser comandante de las Legiones Británicas durante las guerras de independencia sudamericanas. Combatió en la campaña del Centro de 1818 y en la campaña neogranadina de 1819. El 25 de julio de 1819 fue herido mortalmente en la batalla del Pantano de Vargas, donde dirigió a su batallón en una carga a la bayoneta cuesta arriba contra las fuerzas españolas en el cerro Picacho. Murió de gangrena tres días después. Es recordado en Colombia y Venezuela como héroe de las guerras de independencia.
- ¿Cómo continuó la carrera militar de Jaime Rooke después de las guerras napoleónicas?
- ¿Cómo murió José Rucque en la Batalla del Pantano de Vargas?
- ¿Cuál fue el origen familiar de Jaime Rooke?
- ¿Qué cargos y ascensos militares tuvo James Rooke entre 1791 y 1815?
- ¿Cómo participó Jaime Rooke en la campaña independentista de Venezuela y la Nueva Granada?
- ¿Cómo murió James Rooke y cómo ha sido recordado en Colombia?
Servicio militar en Europa y América del Sur
Jaime Rooke, también conocido como James Rooke o Jaime Rook, fue un militar británico de carrera nacido en Dublín, hijo de un general retirado del ejército británico. Ingresó en el ejército británico en 1791 y participó en las guerras revolucionarias francesas y en las guerras napoleónicas. En 1813 se incorporó al ejército aliado del duque de Wellington en España y más tarde tomó parte en la batalla de Waterloo. Tras el final de las guerras napoleónicas, viajó a América del Sur y se unió al ejército del general Simón Bolívar en Venezuela. Durante las guerras de independencia sudamericanas llegó a ser comandante de las Legiones Británicas. También intervino en la campaña del Centro de 1818 y en la campaña neogranadina de 1819, dentro de las guerras de independencia de Venezuela y Colombia.
Batalla del Pantano de Vargas y muerte
El 25 de julio de 1819, José Rucque resultó herido de muerte en la Batalla del Pantano de Vargas. Durante el combate, dirigió a su batallón en una carga a la bayoneta cuesta arriba contra las fuerzas españolas en el cerro Picacho. Tres días después de la batalla, murió a causa de gangrena. En Colombia y Venezuela es recordado como un héroe de las guerras de independencia.
Origen familiar
Jaime Rooke nació en Dublín hacia 1770, en el seno de una familia de origen mixto: su madre era irlandesa y su padre británico. Su padre fue el general Jaime Rooke, del Ejército Británico. Estos datos sitúan sus primeros años en un entorno familiar vinculado al ámbito militar y a la relación entre Irlanda y Gran Bretaña.
Servicio militar y campañas napoleónicas
James Rooke ingresó en el Ejército Británico en 1791 como subteniente, a los 21 años, y participó en diversas campañas de las guerras revolucionarias francesas. En 1802 había alcanzado el rango de mayor. Durante este periodo también se convirtió en un amigo cercano del Príncipe de Gales. En 1801 vendió la mayor parte de sus propiedades para pagar sus deudas.
Más tarde se trasladó a Francia cuando ese país estaba en paz con Gran Bretaña, pero fue internado por las autoridades francesas y retenido en Verdún. Logró escapar de prisión a comienzos de 1813 y llegó al cuartel general del Duque de Wellington en Cádiz, España. El 15 de abril de 1813 fue nuevamente comisionado como subteniente y en agosto de ese mismo año fue promovido a teniente. Cuando las hostilidades terminaron en 1814 fue licenciado del ejército.
En 1815 viajó a Bélgica para reincorporarse al ejército de Wellington durante la campaña de los Cien Días. Combatió en la Batalla de Waterloo, donde fue nombrado ayudante de campo del príncipe de Orange de los Países Bajos y resultó herido. El 11 de agosto de 1815 fue nombrado teniente en el Cuerpo de Estado Mayor de Caballería.
Servicio en la campaña de Venezuela y la Nueva Granada
Jaime Rooke dejó el ejército británico en 1816 y viajó a San Cristóbal, en el Caribe, para visitar a Leonor. En septiembre de 1817 navegó a Angostura, en Venezuela, y se incorporó al Ejército Libertador del general Simón Bolívar. Allí recibió el grado de teniente coronel y organizó el 1.º Regimiento de Húsares de Venezuela. Participó en varias batallas durante la campaña venezolana de 1818 y resultó herido en dos ocasiones.
En marzo de 1819 fue nombrado comandante de la Legión Británica, una brigada de 250 hombres, y ascendido a coronel. A comienzos de mayo marchó desde Venezuela hasta Tame, en la Nueva Granada, para unirse al ejército de Santander. Su Legión Británica contaba entonces con 200 hombres y formaba parte de la división de retaguardia del 2.º Regimiento de Anzoátegui. Entre el 13 y el 14 de julio de 1819 el ejército cruzó los Andes por el páramo de Pisba; la legión perdió 60 hombres durante el paso y descansó en Socha antes de reunirse de nuevo con el ejército en Bonza el 22 de julio.
Rooke también intervino en el cruce del río Chicamocha para llegar a Tunja y cortar las líneas de comunicación realistas. El 25 de julio de 1819 cruzó el río y dio lugar a la batalla del Pantano de Vargas, cerca de Paipa. Su Legión Británica permaneció inicialmente en reserva, pero entró en combate para apoyar a las fuerzas de Santander contra el 1.º Batallón Rey español. Rooke condujo a su legión en una carga a la bayoneta cuesta arriba contra las defensas españolas y fue herido, perdiendo el brazo izquierdo. Sus acciones contribuyeron a la victoria patriota tras cinco horas de combate y con grandes pérdidas en ambos bandos.
Muerte y legado de James Rooke
Durante la batalla, James Rooke recibió un disparo en el codo izquierdo, lo que le causó la ruptura de la articulación. Debido a las circunstancias del combate, no pudo ser amputado del brazo izquierdo hasta el día siguiente. Según el relato conservado, levantó con el brazo derecho su brazo izquierdo amputado y gritó, con un español mal pronunciado, «¡Viva la Patria!». Cuando el cirujano le preguntó algo más, sacudió la cabeza y respondió: «El país que me enterrará…». Murió el 28 de julio de 1819 en un monasterio de Belén de Chámeza, cerca de Tunja.
En Colombia es recordado con orgullo y es honrado por haber sido uno de los arquitectos de la independencia de las naciones sudamericanas. Su viuda, doña Ana Rooke, recibió una pensión de por vida y los honores de viuda militar. Además, en la cercana localidad de Paipa hay una estatua de bronce en su honor y la plaza principal lleva su nombre. También el 18.º Batallón de Infantería del Ejército colombiano fue nombrado en su honor.
