José María Cabal Barona nació en Guadalajara de Buga el 25 de mayo de 1769, en el seno de una familia noble y terrateniente. Recibió su educación primaria en el Colegio Seminario de Popayán y, en 1792, se trasladó a Santafé de Bogotá para estudiar derecho. Allí se vinculó a círculos literarios influenciados por las ideas de la Ilustración. En 1794 fue arrestado por poseer copias traducidas de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, y fue desterrado a España. Tras ser absuelto, viajó por España y Francia, donde estudió botánica y mineralogía. Regresó a la Nueva Granada en 1809, después de catorce años en el extranjero, y se dedicó a las labores agrícolas y a los estudios científicos. En 1810 fue elegido delegado de Popayán en la junta provisional y fue uno de los firmantes fundadores de la Confederación de las Ciudades del Valle del Cauca. En abril de 1812 defendió Popayán de un ataque realista, y ese mismo año fue nombrado presidente de la junta tras la captura de Joaquín de Caycedo. También participó en una expedición para rescatarlo, frustrada en la batalla de Catambuco, donde el ejército patriota casi fue destruido. Murió en Popayán el 19 de agosto de 1816.
- ¿Cómo fueron la formación y los primeros años de actividad de José María Cabal?
- ¿Cómo participó José María Cabal en la defensa de Popayán y en las campañas militares del sur?
- ¿Cómo fueron los primeros años y la formación de José María Cabal?
- ¿Qué ocurrió con José María Cabal después de ser arrestado en 1794 y cómo fue su regreso al Nuevo Reino de Granada?
- ¿Qué papel desempeñó José María Cabal en la guerra de independencia y en la defensa de Popayán?
- ¿Qué ocurrió en Pasto durante las negociaciones y la capitulación de la ciudad?
- ¿Qué ocurrió con José María Cabal después de la Batalla de Catambuco?
- ¿Cómo actuó José María Cabal durante la defensa y recuperación de Popayán?
- ¿Qué papel desempeñó José María Cabal en la reorganización de las fuerzas patriotas y en la preparación de la campaña contra Popayán?
- ¿Qué papel desempeñó José María Cabal en la Batalla de Alto Palacé?
- ¿Qué papel tuvo José María Cabal en las operaciones cerca de Popayán y Calibío?
- ¿Qué papel tuvo José María Cabal en la batalla de Calibío?
- ¿Cómo reorganizó José María Cabal el Ejército del Sur para defender el Valle del Cauca?
- ¿Cómo organizó José María Cabal la defensa ante el avance realista en julio de 1815?
- ¿Qué papel desempeñó José María Cabal en la batalla del río Palo y qué ocurrió después de la victoria?
- ¿Cómo se desarrolló la situación de José María Cabal en el sur durante 1816?
- ¿Cómo fue capturado, juzgado y ejecutado José María Cabal?
- ¿Cómo ha sido recordado José María Cabal en la historia de Colombia?
Formación, viaje a Santafé y regreso a Nueva Granada
José María Cabal Barona nació en Guadalajara de Buga el 25 de mayo de 1769, en el seno de una familia noble y propietaria de tierras. Recibió su educación primaria en el Colegio Seminario de Popayán y en 1792 se trasladó a Santafé de Bogotá para estudiar derecho. Durante su estancia en la capital, se vinculó a círculos literarios que acogían ideas de la Ilustración. En 1794 fue arrestado por poseer copias traducidas de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, y ese mismo año fue desterrado a España. Posteriormente fue absuelto y viajó por España y Francia, donde continuó estudios de botánica y mineralogía. Regresó a Nueva Granada en 1809, tras catorce años fuera del territorio, y se dedicó a las labores agrícolas y a los estudios científicos. En 1810 fue elegido delegado para representar a Popayán en la junta provisional y también fue firmante fundador de la Confederación de las Ciudades del Valle del Cauca.
Defensa de Popayán y campaña del Sur
En abril de 1812, José María Cabal defendió Popayán frente a un ataque realista. Ese mismo año fue nombrado presidente de la junta después de la captura de Joaquín de Caycedo, y participó en una expedición para intentar rescatarlo. La operación fue frustrada en la batalla de Catambuco, donde el ejército patriota estuvo a punto de ser destruido; Cabal logró escapar con algunos oficiales y soldados. Tras ello asumió el mando de las fuerzas patriotas encargadas de defender Popayán contra los realistas.
En 1813 viajó a Santafé para solicitar apoyo militar al gobierno central. Más tarde fue nombrado comandante de la vanguardia de Antonio Nariño durante la campaña del Sur. En esa etapa tuvo un papel en las victorias de las batallas de Alto Palacé y Calibío, y el teniente general Antonio Nariño lo designó segundo jefe del ejército. También participó en las batallas de Juanambú y Tacines.
Después de la batalla de los Ejidos de Pasto, Cabal asumió el mando de los restos de la fuerza patriota y retiró sus tropas a Popayán. Ante el temor de una contraofensiva realista, ordenó luego la retirada al valle del Cauca. En 1815 fue ascendido a brigadier general y confirmado como comandante del Ejército del Sur. Ese mismo año reorganizó y adiestró la fuerza, incorporando nuevos reclutas y refuerzos.
Bajo su mando, el ejército patriota obtuvo la victoria en la batalla del río Palo en julio de 1815, lo que obligó a los realistas a retirarse a Pasto y permitió la reconquista de Popayán. Antes de la invasión del Ejército Expedicionario Español, Cabal preparó una ofensiva para recuperar Pasto, pero tuvo que postergarla. En 1816, con su Ejército del Sur cercado por el enemigo, propuso dispersarlo en unidades guerrilleras para sostener una guerra de desgaste. Sin embargo, ante la falta de apoyo y el cansancio de la guerra, renunció a su cargo, regresó a su hacienda y después fue capturado por tropas españolas tras la derrota de los últimos ejércitos patriotas. Fue trasladado a Popayán y ejecutado por fusilamiento. Es considerado uno de los héroes de la Guerra de Independencia de Colombia.
Primeros años y formación
José María Cabal nació el 25 de mayo de 1769 en la hacienda La Concepción del Alisal, cerca de Guadalajara de Buga, en el Virreinato de Nueva Granada. Fue hijo de José Cayetano Cabal y María Teresa Barona, y recibió el bautismo en la capilla de la misma hacienda, donde pasó también sus años formativos.
En 1785 estudió en el Colegio Seminario de Popayán, en la ciudad de Popayán, donde cursó filosofía y gramática durante cinco años. En esa etapa recibió la influencia del maestro José Félix de Restrepo y compartió estudios con Camilo Torres, Francisco José de Caldas y Francisco Antonio Zea.
Más adelante, en 1792, solicitó y obtuvo admisión en el Colegio Real y Seminario de San Bartolomé, en Santa Fe de Bogotá. Allí inició estudios de derecho y estrechó una relación cercana con su compañero Francisco Antonio Zea, a través de quien se vinculó a los círculos literarios de Santa Fe de Bogotá.
Destierro, estudios y retorno al Nuevo Reino de Granada
En 1794, José María Cabal fue arrestado cuando miembros de su círculo literario fueron hallados con copias traducidas de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Fue detenido junto con Antonio Nariño, Francisco Antonio Zea y Luis de Rieux, y sentenciado al destierro por la posesión de esos textos. A finales de 1795, él y otros detenidos salieron de Santafé y fueron trasladados a Cartagena de Indias. Allí fueron embarcados en la fragata española Palas, que zarpó del puerto el 24 de noviembre de 1795 y llegó a La Habana el 7 de diciembre del mismo año. Después fue trasladado a España y permaneció en el puerto de Cádiz a la espera de la decisión de las autoridades judiciales, que finalmente lo absolvieron.
Tras su absolución, viajó a Madrid e inició estudios de historia natural y botánica. En 1801 recibió la noticia de la muerte de su padre. Dos años más tarde, en 1802, se trasladó a París, donde permaneció durante siete años y continuó sus estudios de historia natural y mineralogía. Durante ese periodo también aspiró a regresar a España y al Nuevo Reino de Granada como parte de la Real Compañía Española de Minas. En París conoció a Simón Bolívar y a Francisco de Miranda. En 1804 contrajo matrimonio con Sophie Leclair, con quien tuvo un hijo llamado Augusto María.
En 1809 decidió regresar al Nuevo Reino de Granada a causa de la invasión francesa de España. Sin embargo, no pudo llevar a su familia debido a la legislación española que invalidaba el matrimonio, por lo que fue considerado adúltero según esa norma. Después de catorce años en el exterior, regresó al Nuevo Reino de Granada y llegó al puerto de Santa Marta en abril de 1809. Luego viajó a Santafé para reunirse con Francisco José de Caldas y le presentó nuevas plantas procedentes de Jamaica. Más tarde volvió a la hacienda familiar en el Valle del Cauca, a la que no regresaba desde hacía 17 años. Allí reunió un gran número de plantas nuevas introducidas en el Nuevo Reino de Granada y se dedicó al trabajo agrícola y a los estudios científicos.
Campañas militares y gobierno en Popayán
A comienzos de 1810, José María Cabal rechazó el nombramiento de alcalde de Buga propuesto por las autoridades españolas. Al año siguiente, en 1811, firmó el acta de creación de las Ciudades Confederadas del Valle del Cauca y fue elegido delegado de la ciudad de Caloto en la junta provisional de Cali. En ese mismo período participó de forma destacada en las operaciones militares de la guerra de independencia: sus tropas vencieron a los realistas en la batalla de Bajo Palacé, librada el 28 de marzo de 1811 cerca de Popayán, y el 1 de abril entró en esa ciudad con las fuerzas patriotas tras la retirada enemiga. Su primo Miguel Cabal murió en esa acción.
El 26 de junio de 1811 fue elegido vicepresidente de la junta de Popayán. Después de la partida del presidente Joaquín Caycedo y Cuero, el 22 de julio de ese año, Cabal asumió el control militar de la ciudad con ayuda del aventurero estadounidense Alejandro Macaulay. Más tarde tomó Pasto tras largas negociaciones y marchó hacia el sur con el propósito de llegar a la provincia de Quito y apoyar a los patriotas de esa región. También dispuso el envío de fuerzas patriotas a la costa del Pacífico bajo el mando del capitán José Ignacio Rodríguez, quien derrotó a una pequeña flotilla española en la batalla de Iscuandé, en enero de 1812.
En abril de 1812, ante el avance de guerrillas realistas dirigidas por Antonio Tenorio y José Joaquín de la Paz, Popayán quedó defendida por solo 300 hombres frente a unos 1.500 atacantes. Cabal, que no contaba con experiencia de mando en combate, participó en la defensa junto con otros oficiales. Alejandro Macaulay asumió el mando de la guarnición, después de ofrecer sus servicios al gobierno patriota. El 26 de abril, durante los combates en los arrabales occidentales de Popayán, Cabal disparó un cañón que despejó de enemigos la calle de Santo Domingo. Los patriotas defendieron la ciudad con barricadas, artillería y fuego desde las ventanas, y Cabal y Macaulay lanzaron luego un contraataque que expulsó a los realistas en la batalla de La Ladera. Estos se retiraron hacia Pasto.
El 29 de abril, Cabal y Macaulay reunieron unos 600 hombres para perseguir a los realistas. Sin embargo, tras la captura del presidente Caycedo y de su ejército en Pasto, las fuerzas patriotas se vieron obligadas a retroceder. Durante la retirada, un teniente patriota capturó al sacerdote realista Morcillo, cuya ejecución había sido ordenada por el gobierno de Popayán. Francisco Antonio Ulloa informó a Cabal de la orden, pero este se opuso inicialmente a la sentencia; tras la respuesta airada de Ulloa, que le recordó su deber de obedecer órdenes directas, Cabal dispuso finalmente la ejecución de Morcillo, hecho que retrasó diez días a la expedición.
Después de conocerse la derrota patriota, Cabal y Macaulay acordaron regresar a Popayán por la falta de efectivos. A su llegada, el gobierno nombró a Cabal presidente de la junta. Desde ese cargo organizó una nueva expedición para tomar Pasto, rescatar a Caycedo y auxiliar a los patriotas de Quito. La expedición, que salió a comienzos de julio, fue encabezada por Macaulay con rango de coronel, mientras Cabal actuó como segundo jefe. Las fuerzas patriotas encontraron fortificaciones realistas cerca del río Juanambú y, tras dos días y una noche de combate, lograron cruzarlo, obligando a los realistas a replegarse hacia Buesaco. A fines de julio, los patriotas se hallaban en los alrededores septentrionales de Pasto, con apoyo de un ejército procedente de la provincia de Quito al mando de Joaquín Sánchez de Arellana, que se situó al sur de la ciudad.
Negociaciones y capitulación de Pasto
En Pasto, las autoridades realistas, cercadas en la ciudad, entablaron largas negociaciones por temor a su destrucción. Con la intervención de Caycedo, el 26 de julio los realistas firmaron una capitulación negociada de la ciudad. Como parte del acuerdo, liberaron a Caycedo y a los prisioneros patriotas. Sin embargo, el 11 de agosto Macaulay emitió un ultimátum más severo, con lo que se rompió el pacto de retirada de Pasto. El cabildo de Pasto rechazó ese ultimátum y se reanudaron las hostilidades.
Batalla de Catambuco
El 13 de agosto, el coronel Macaulay y sus tropas intentaron una maniobra sorpresiva cerca de Catambuco, pero las fuerzas realistas atacaron a los patriotas y se produjo la Batalla de Catambuco. El combate dejó para los patriotas unas 600 bajas: 200 hombres muertos o heridos y 400 prisioneros. Casi todos los oficiales fueron capturados. Sin embargo, el coronel Cabal logró escapar con una columna de 117 soldados, junto con el capitán Pedro Murgeitio y los mayores José María Quijano, Mariano Matute y Rafael Cuervo. Macaulay y Caycedo fueron apresados en la acción y luego ejecutados en la plaza principal de Pasto el 26 de enero de 1813 por orden del gobernador Toribio Montes, junto con otros diez oficiales. Otros prisioneros de la batalla fueron obligados a marchar a Quito o fueron muertos.
Defensa de Popayán y mando del Ejército del Sur
Las noticias del desastre de Catambuco llegaron a Popayán, lo que llevó al gobierno de la Guerra de Independencia a retirarse hacia el norte, a Quilichao, ante el temor de una nueva ofensiva realista contra la ciudad. En ese contexto, el gobierno otorgó a José María Cabal el mando pleno del Ejército del Sur. Pese a ello, los realistas atacaron y ocuparon Popayán en septiembre, después de que la ciudad fuera abandonada. Cabal, junto con el coronel Ignacio Rodríguez, organizó entonces una fuerza para recuperar la plaza. La ciudad fue retomada por los patriotas el 9 de octubre y permaneció bajo su control hasta mediados de 1813, cuando los españoles emprendieron una ofensiva más fuerte.
Preparativos militares y organización de la campaña
A comienzos de 1813, el gobierno de Popayán envió al coronel Cabal a Santafé para pedir auxilio militar ante la presión realista en el sur y la amenaza de una invasión desde la Venezuela controlada por los realistas. Cabal partió hacia la capital y llegó en abril, en un momento en que la Nueva Granada central vivía además una guerra civil entre centralistas y federalistas. Tras la derrota de los federalistas en la batalla de San Victorino y el acuerdo posterior para unir fuerzas, Cabal transmitió a ambos bandos la gravedad de la situación en el sur.
Cuando Antonio Nariño ofreció asumir el mando para liberar esa región, Cabal quedó vinculado a la reorganización del nuevo Ejército de la Unión. El 28 de junio de 1813, Nariño recibió el grado de teniente general y fue nombrado comandante en jefe; a Cabal se le confió el mando de la vanguardia, mientras José de Leyva quedó como segundo jefe. Poco después, Cabal salió de la capital el 22 de julio con unos 200 hombres rumbo a Ibagué, con el objetivo de asegurar el camino del Quindío.
En esos meses, el coronel Juan de Sámano había iniciado una ofensiva en el sur de Nueva Granada: tomó Popayán el 1 de julio, avanzó al valle del Cauca, ocupó Cali el 18 de julio y llegó hasta Cartago. Allí fue enfrentado por 150 patriotas al mando del teniente coronel Manuel de Serviez, pero las fuerzas de Sámano los derrotaron en la batalla de Las Cañas, el 5 de agosto. Después de esa acción, Sámano suspendió la ofensiva y regresó a Popayán. Cabal llegó entonces a Ibagué, donde recibió a los sobrevivientes maltrechos de la fuerza de Serviez e incorporó a esos hombres a la vanguardia.
Desde Ibagué, Cabal se dedicó a reclutar tropas y a desplegar espías en la cordillera Central. Esa red de información permitió conocer los movimientos de Sámano. También ordenó a Serviez formar una nueva unidad de caballería para el ejército. Más tarde, Nariño salió de la capital el 23 de septiembre y, con la mayor parte de la tropa, marchó hacia La Plata, adonde llegó el 25 de octubre. Cabal llevó la vanguardia hasta ese punto y se unió allí a las fuerzas principales.
Durante los dos meses siguientes, el ejército permaneció en La Plata para adiestramiento y preparación de la campaña. Se dispuso el cruce de los Andes por el camino de Guanacas, mientras los oficiales extranjeros Campomanes, Serviez y Shambourg enseñaban el manual francés de armas. Cuando esos oficiales fueron acusados de conspirar contra Nariño, Cabal intercedió por ellos y recomendó enviarlos de regreso a Santafé para que fuesen juzgados por un tribunal militar.
Finalmente, el 20 de diciembre de 1813, Cabal participó en el avance de un ejército de 2.000 hombres que cruzó los Andes. Ese mismo día comenzaron también las marchas de Rodríguez y Gutiérrez. Al recibir noticias de esos movimientos, Sámano dividió sus fuerzas, envió 1.000 hombres al norte, hacia Quilichao, bajo el mando del teniente coronel Ignacio Asín, y colocó 600 soldados en el puente sobre el río Palacé para bloquear el avance de Nariño desde el oriente.
Batalla de Alto Palacé
Durante la Guerra de Independencia, Sámano dispuso sus fuerzas en tres sectores en el puente sobre el río Palacé. El 30 de diciembre de 1813, se detectó a los realistas en las alturas sobre el puente. Entonces se ordenó al coronel Cabal que encabezara a 300 soldados para abrirse paso por el puente. Con esta acción se inició la Batalla de Alto Palacé. Las tropas descendieron desde la montaña hacia el puente y recibieron fuego de los realistas, pero lograron forzar el paso sobre el río Palacé. Tras desalojar a las fuerzas enemigas, impidieron que los realistas volaran el puente. El avance se consiguió con pocas bajas.
Campaña en Popayán y la hacienda de Calibío
La guerra de independencia obligó a Sámano a retirarse a El Tambo, al oeste de Popayán, lo que permitió la toma de la ciudad. Tras entrar en Popayán y comprobar que estaba libre de tropas, las fuerzas patriotas la abandonaron y establecieron su campamento en el campo de Bajo Palacé, al norte de la ciudad, sobre el camino principal procedente del valle del Cauca. Desde allí, el mando patriota procuró impedir que las fuerzas de Asín se unieran a las de Sámano para emprender un contraataque, mientras Asín avanzaba hacia el sur desde Quilichao perseguido por las tropas de Rodríguez. En ese contexto, se ordenó a Cabal realizar un reconocimiento sobre las fuerzas de Sámano en la hacienda de Calibío. Cabal informó que el teniente coronel Asín había llegado a esa hacienda el 8 de enero de 1814. Sin embargo, se rechazó su petición de atacar y se le ordenó retirarse al campamento principal patriota. Las fuerzas patriotas esperaron además la llegada de las tropas del coronel Rodríguez, que marchaban hacia el sur, antes de presentar batalla contra Sámano. Finalmente, el 13 de enero de 1814, se enfrentaron con él en la hacienda de Calibío, situada a unos 8 kilómetros del campamento de Bajo Palacé.
La batalla de Calibío
Durante la guerra de independencia, José María Cabal participó en la batalla de Calibío, considerada el enfrentamiento más importante de la campaña del Sur. El 15 de enero de 1814, a las 6 de la mañana, el ejército patriota marchó hacia la hacienda de Calibío con unos 2.000 hombres y abundante artillería, frente a una fuerza realista de características similares. Al llegar al campo de combate, se formaron tres columnas; Cabal recibió el mando de la columna derecha, situada en una posición oculta, mientras que el centro y la artillería quedaron bajo el mando principal.
El combate comenzó con intensas descargas y fuego de artillería sobre el centro. Media hora después, se ordenó a Cabal avanzar contra el ala izquierda enemiga. Sus fuerzas cargaron a la bayoneta, a corta distancia de tiro de fusil, y sorprendieron a Sámano, que desplegó 50 soldados y una pieza de artillería para contener el ataque. La acción de Cabal, unida al ataque del Batallón de Granaderos de Cundinamarca, rompió las líneas realistas y permitió capturar su artillería. La brecha abierta fue aprovechada por la caballería patriota para atacar el centro realista. El ataque de Cabal provocó un desequilibrio decisivo en el ala izquierda enemiga.
La batalla terminó con una derrota decisiva de los realistas, que sufrieron 400 muertos y heridos, 300 prisioneros y la pérdida de casi todas sus armas. Después del combate, se retiraron hacia Pasto.
Reorganización del Ejército del Sur
Tras la victoria patriota en la batalla de Calibío, el ejército independentista marchó hacia Popayán y Nariño nombró a Cabal jefe de Estado Mayor. En ese contexto, el brigadier Leiva quedó encargado del gobierno de Popayán, mientras el Ejército del Sur se replegaba al valle del Cauca. Cabal guarneció tropas en la población de Palmira y allí inició planes para reorganizar y reentrenar a la fuerza. Los soldados practicaban diariamente, con dos horas de marcha a paso doble desde las cinco de la mañana. Además, Cabal solicitó autorización a la Secretaría de Guerra de Nueva Granada para adoptar la doctrina francesa de mando divisional, que fue traducida al español por esa misma secretaría. Más tarde, el Gobierno de las Provincias Unidas lo ascendió de coronel a brigadier general y confirmó su mando como comandante en jefe del Ejército del Sur. Con esa reorganización, el ejército quedó reducido a unos 1.200 infantes distribuidos en cinco batallones de línea: Cundinamarca, Socorro, Antioquia, Popayán y Cauca. Cabal también mandaba unos 150 jinetes ligeros, repartidos en dos escuadrones, y una escuadrilla de artilleros. Para reforzarlo, el gobierno envió al coronel Carlos de Montúfar, al coronel Manuel Roergas de Serviez y al capitán de caballería Honorato Dufour. Cabal nombró a Montúfar jefe del cuartel general y a Serviez jefe de Estado Mayor. Todos estos esfuerzos buscaban defender el valle del Cauca frente a la esperada contraofensiva realista. Entretanto, el gobernador de Quito, Toribio Montes, preparaba un ejército para invadir el valle del Cauca al mando del coronel Aparicio Vidauzárraga, con quien Cabal terminaría enfrentándose cuando la retirada patriota dejó Popayán en manos de Vidauzárraga.
La defensa del río Palo
A finales de mayo de 1815, José María Cabal ordenó fortificar el campo de El Palo, situado en la margen norte del río Palo, cerca de Caloto. En el marco de la guerra de independencia, dispuso además un plan defensivo que preveía varias líneas sucesivas de resistencia en El Pital, Alto de Mondomo, Trembladera y Cascabel. El objetivo era atraer al enemigo, desgastarlo y conducirlo después hacia posiciones fortificadas en el campo de El Palo.
Cabal también ordenó que la vanguardia del ejército ocupara una posición avanzada en las orillas del río Ovejas. Esa vanguardia estaba integrada por los batallones del Socorro y de Antioquia, con un total de unos 300 hombres. El plan comenzó a ponerse en práctica a finales de junio, cuando la vanguardia patriota entró en contacto con la vanguardia realista. La vanguardia patriota combatió durante dos horas hasta que el teniente coronel Pedro Monsalve dispuso la retirada hacia Quilichao.
Mientras tanto, el coronel Vidauzárraga había iniciado a finales de junio una contraofensiva para invadir el Valle con unos 2000 soldados y artillería. Tras el choque inicial, los realistas avanzaron hacia el norte y llegaron a la margen opuesta del río Palo hacia el mediodía del 4 de julio de 1815. Vidauzárraga retrasó el ataque para buscar una forma de cruzar el río y eludir las fortificaciones patriotas. Esa noche, Cabal reunió a los oficiales para revisar los últimos detalles antes del enfrentamiento, que comenzó a las 5 de la mañana del 5 de julio de 1815, en la batalla del río Palo.
La batalla en el río Palo y sus consecuencias
Durante la Guerra de Independencia, las tropas realistas cruzaron el río Palo por un vado situado debajo del Paso Real con el propósito de atacar el flanco derecho patriota. Los batallones de Popayán y del Cauca, que se hallaban adelantados junto al río, detectaron el movimiento enemigo y dieron la alerta, tras lo cual el ejército patriota se reunió y se preparó para el combate. Cabal asumió entonces el mando del batallón de Cundinamarca en el flanco izquierdo, mientras Montúfar quedó en el centro con el batallón del Socorro y tres piezas de artillería, y Serviez mandó el batallón de Antioquia en el flanco derecho.
Los realistas iniciaron el ataque con una carga de caballería sobre el flanco izquierdo patriota. Cabal ordenó a la caballería patriota atacar desde la derecha para contener el asalto enemigo, y esa maniobra provocó el pánico entre las tropas realistas. Después, los batallones de Cundinamarca, del Socorro y de Antioquia avanzaron a la bayoneta, apoyados por la artillería, y forzaron la retirada realista. Los españoles replegaron su fuerza a través del río crecido, con numerosas bajas por ahogamiento, y a las 8:30 de la mañana el ejército español ya se retiraba en derrota. Las fuerzas patriotas siguieron de cerca a los fugitivos, y desde el cerro Cascabel se envió una carta a Francisco Cabal, gobernador patriota, en la que se anunciaba que las armas de la nación habían triunfado y que el enemigo había mostrado intrepidez al cruzar el río.
La victoria desbarató de manera decisiva la ofensiva realista. Serviez persiguió a los españoles en fuga y recuperó Popayán el 8 de julio. El triunfo aseguró que el sur de la Nueva Granada permaneciera bajo control patriota al menos durante un año. Después de asegurar Popayán, Cabal planeó una ofensiva para tomar Pasto, pero el gobierno ordenó suspender toda planificación. Más tarde, la situación empeoró por la amenaza de una expedición española al mando del general Pablo Morillo, que desembarcó en agosto de 1815, mientras otras fuerzas realistas invadían la Nueva Granada y el ejército del sur quedaba considerablemente debilitado en oficiales, tropas y equipo.
La campaña del sur y la derrota en la Cuchilla del Tambo
A comienzos de 1816, la República atravesaba una situación muy precaria. Después de la toma de Cartagena por el general Morillo, este desplegó varias columnas para someter las provincias del interior de la Nueva Granada. En ese contexto, los coroneles Julián Bayer y Francisco Warleta recibieron, respectivamente, la misión de tomar Chocó y Antioquia, mientras la situación general seguía deteriorándose. En febrero, el coronel Calzada derrotó al ejército patriota en la batalla de Cachirí, lo que dejó abierto el camino hacia la capital republicana. En abril, los restos del ejército del norte iniciaron una retirada estratégica hacia los Llanos Orientales de la Nueva Granada bajo el mando del general Serviez. En mayo, Santafé cayó en manos españolas; Bayer ocupó Chocó y Warleta venció a las tropas patriotas en Antioquia. También avanzó desde Santafé una división al mando del coronel Carlos Tolrá, mientras el gobernador Montes y Morillo ordenaban al brigadier Juan de Sámano emprender una ofensiva contra Popayán. Sámano salió de Pasto a finales de mayo con 2.000 hombres y, a comienzos de junio, ya estaba apostado en una loma de la Cuchilla del Tambo, a seis leguas de Popayán.
Ante esa situación, Cabal advirtió que carecía de tropas y municiones para enfrentarse a Sámano de forma convencional. Propuso dividir sus fuerzas en guerrillas y retirarse al valle del Cauca para continuar la resistencia mediante guerra de guerrillas. Sin embargo, no logró convencer a los oficiales para adoptar ese plan. José Hilario López lo describió como un comandante respetable y valiente, aunque consideró criminal su inacción. Cabal, agotado y abrumado por años de guerra, terminó por resignarse a dejar el mando. Reunida una junta de oficiales para revisar su decisión, Cabal fue relevado y el teniente coronel Liborio Mejía fue designado como su sucesor. Poco después, el ejército patriota fue totalmente derrotado en la batalla de la Cuchilla del Tambo, el 29 de junio de 1816, tras atacar las posiciones fortificadas de Sámano. Los sobrevivientes se unieron a otra fuerza patriota en La Plata, pero también fueron vencidos allí el 10 de julio de 1816. Cabal se retiró entonces a una hacienda del valle del Cauca, donde fue buscado por el coronel Warleta y por tropas españolas procedentes de Antioquia.
Captura, juicio y ejecución
Para descubrir su paradero, fueron arrestados familiares de José María Cabal. Finalmente, su captura se logró después de obtener, mediante tortura, información del capataz principal. Cabal fue arrestado y conducido a Popayán, donde el brigadier Sámano lo sometió a un juicio sumario. Fue declarado culpable de traición, se ordenó la confiscación de sus bienes y se le condenó a morir fusilado.
La ejecución tuvo lugar el 19 de agosto de 1816 en la plaza mayor de Popayán. Cabal murió junto con los coroneles Mariano Matute y José María Quijano; los tres fueron fusilados al mismo tiempo y de espaldas. Después, el cuerpo de Cabal fue colgado en la horca y permaneció expuesto durante varias horas. Más tarde fue sepultado en la iglesia de San Francisco de Popayán. Sus restos permanecieron allí hasta 1892, cuando fueron trasladados a Buga, su ciudad natal.
Legado y homenajes
José María Cabal es considerado uno de los héroes de la independencia de Colombia. Entre sus contemporáneos fue reconocido como un hombre valiente y brillante. Antonio Nariño afirmó el 24 de mayo de 1824 que su memoria debía quedar grabada en el corazón de todos los amantes de la libertad, y añadió que su nombre merecía figurar entre los primeros héroes de la transformación nacional de Colombia. También lo describió como uno de los oficiales más intrépidos y valerosos de su ejército. El humanista venezolano Andrés Bello lo mencionó en su poema Fragmentos de un poema titulado "América". Su nombre ha sido conservado en varias instituciones y lugares: el Ejército Nacional de Colombia bautizó con su nombre al Tercer Grupo de Caballería Mecanizado "General José María Cabal", estacionado en Ipiales, en la frontera con Ecuador; en Buga, el parque principal lleva el nombre de Parque José María Cabal desde 1908 y allí se instaló en 1926 una estatua de bronce del general, obra de Fernando Rubinni; además, una escuela pública de Cali también lleva su nombre.
