Eugenia María del Pino

Retrato de Eugenia del Pino, bióloga ecuatoriana
Retrato de Eugenia del Pino, bióloga ecuatoriana

Eugenia María del Pino nació y creció en Quito, Ecuador, donde también estudió en la Unidad Educativa La Providencia. En 1945 obtuvo en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador una licenciatura en Ciencias de la Educación y el título de segunda profesora de enseñanza en Ciencias Biológicas. Más tarde solicitó una beca del Programa de Becas para América Latina de Universidades Norteamericanas (Laspau) para continuar estudios en Estados Unidos.

En 1969 alcanzó una maestría en Vassar College, en Nueva York, y en 1972 obtuvo el doctorado en la Universidad de Emory. Ese mismo año se incorporó al Departamento de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador como profesora de Biología, cargo que desempeñó hasta 2013. También dirigió ese departamento entre 1973 y 1975 y desde 2013 es profesora emérita. Su trabajo se centró en el estudio del desarrollo temprano de los anfibios. Realizó investigación en el Centro Alemán de Investigación del Cáncer, en Heidelberg, con una beca de la Fundación Alexander von Humboldt, y en 1990 investigó en el laboratorio del doctor José Gall en la Institución Carnegie para la Ciencia, en Baltimore, con una beca Fulbright. Fue elegida miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos en 2006, recibió el Premio L'Oréal-UNESCO Mujeres en Ciencia en 2000 y el Premio de la Sociedad Latinoamericana de Biología del Desarrollo en 2019.

Formación y reconocimientos

Eugenia del Pino es una bióloga del desarrollo graduada de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. A lo largo de su trayectoria, ha recibido varios reconocimientos internacionales por su trabajo científico. En 2000 fue distinguida con el Premio Mujeres en la Ciencia L'Oréal-UNESCO. Más tarde, en 2006, fue elegida miembro de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. En 2019 recibió el Premio de la Sociedad Latinoamericana de Biología del Desarrollo.

Formación académica y carrera docente

Eugenia María del Pino nació y creció en Quito, Ecuador. Fue la alumna ecuatoriana de mayor edad en la Unidad Educativa «La Providencia» de Quito. En 1945 obtuvo en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador la licenciatura en Ciencias de la Educación y el título de segunda profesora de enseñanza en Ciencias Biológicas. Posteriormente solicitó una beca del Programa de Becas de América Latina de Universidades Norteamericanas «Laspau» para realizar estudios superiores en Estados Unidos. Más tarde obtuvo una maestría en Vassar College, en Nueva York, en 1969, y el doctorado en la Universidad de Emory en 1972. Ese mismo año se incorporó al Departamento de Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador como profesora de Biología, cargo que desempeñó hasta 2013. Desde ese año es profesora emérita de la misma universidad.

Trayectoria científica y reconocimientos

Eugenia María del Pino continuó sus estudios sobre el desarrollo temprano de anfibios y se desempeñó como directora del Departamento de Ciencias Biológicas entre 1973 y 1975. Más adelante, realizó investigaciones en el Centro Alemán de Investigación del Cáncer, en Heidelberg, Alemania, gracias a una beca de la Fundación Alexander von Humboldt entre 1984 y 1985. Durante ese período contó con el apoyo del profesor Miguel Trendelenburg. En 1990 obtuvo una beca Fulbright para investigar en el laboratorio del doctor José Gall, en la Institución Carnegie para la Ciencia, en Baltimore. En 2006 se convirtió en el primer miembro ecuatoriano de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. Fue elegida por su trabajo sobre la fisiología reproductiva y el desarrollo de una rana endémica del Ecuador. Además, la Sociedad Latinoamericana de Biología del Desarrollo la reconoció como la principal bióloga del desarrollo de América Latina y en 2019 recibió el Premio LASDB.

Estudios y carrera académica

Eugenia del Pino se formó en la Pontificia Universidad Católica del Ecuador para convertirse en profesora de educación secundaria. Más tarde obtuvo una beca de LASPAU para realizar estudios avanzados en Estados Unidos y también una beca internacional de la Asociación Estadounidense de Mujeres Universitarias para cursar estudios superiores en ese país. En el Colegio Vassar obtuvo el grado de maestra en ciencias y después continuó su formación en la Universidad Emory, en Atlanta, con el objetivo de obtener su doctorado. Su tesis doctoral se centró en el papel de la jalea del huevo en la fecundación de Xenopus laevis. Tras regresar al Ecuador, en 1972 se incorporó a la facultad de biología de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador en Quito.

Estudios sobre el desarrollo embrionario de ranas marsupiales

En sus estudios y carrera, Eugenia del Pino desarrolló un sistema único para analizar las adaptaciones del desarrollo embrionario usando a *Gastrotheca riobambae*, una rana marsupial que presenta una bolsa dorsal para la incubación de los huevos. Observó que la reproducción terrestre de *Gastrotheca* ocurre solo en ranas de la familia Hemiphractidae de América Latina y examinó más de 90 especies de estas ranas, en las que las hembras incuban los embriones internamente.

Entre sus hallazgos, describió que los embriones de estas ranas se desarrollan en condiciones de salinidad similares a las del cuerpo materno y que excretan urea en lugar de amoníaco. También descubrió que la adición de urea permite que los embriones se desarrollen fuera del cuerpo de la madre y que esta sustancia ayuda a retener agua bajo el estrés hídrico de la bolsa materna. En *Gastrotheca*, encontró además que el desarrollo se asemeja al de los pollos en la superficie del vitelo, pero con una diferencia importante: en vez de una línea primitiva, se forma un blastoporo circular rodeado por un disco embrionario. Observó que la extensión del cuerpo comienza solo después de la involución celular en el blastoporo y reveló una amplia modularidad en los procesos del desarrollo que guían el cierre del blastoporo y el alargamiento de la notocorda en los anfibios.

Del Pino también identificó extensiones celulares en la cresta neural craneal y en los arcos branquiales de los embriones de *Gastrotheca*. Parte de la cresta neural forma “branquias en forma de campana” con redes capilares alrededor de cada embrión en la bolsa materna. Esa red capilar realiza el intercambio gaseoso con la madre, separada por las membranas del huevo, y fue descrita como una versión anfibia de la placenta. Además, al estudiar otras ranas marsupiales, encontró cambios en la oogénesis de *Flectonotus pygmaeus*, donde los oocitos tempranos pueden contener hasta 3000 núcleos meióticos en una sola célula, que se reducen gradualmente hasta quedar uno solo en el oocito maduro lleno de vitelo.

Reconocimientos y labor académica

Eugenia del Pino fue elegida miembro de la Academia de Ciencias de América Latina y de la Academia Mundial de Ciencias para el Avance de la Ciencia en los Países en Desarrollo (TWAS). En 2006 se convirtió en la primera ciudadana ecuatoriana elegida para la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos. También recibió el Premio L’Oréal-Unesco para Mujeres en la Ciencia para América Latina. Además, estableció en Ecuador una escuela de investigación centrada en las adaptaciones evolutivas del desarrollo embrionario.

Docencia y aportes a la sociedad

Eugenia del Pino introdujo el campo de la biología del desarrollo en el Ecuador. En la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, la única universidad del país con cursos teóricos y prácticos en esta disciplina, también funcionó el único laboratorio de investigación en biología del desarrollo del país. Debido a la ausencia de estudios de posgrado en el Ecuador, sus programas de investigación se realizaron principalmente con estudiantes de pregrado.

Su labor incluyó colaboraciones con investigadores de los Estados Unidos, Japón, el Reino Unido y Alemania, tanto de manera informal como mediante programas como la Fundación Alexander von Humboldt y las becas Fulbright. Por su dedicación y capacidad, formó a estudiantes de pregrado en investigación científica, y la mayoría de los coautores de sus publicaciones fueron estudiantes que ella misma había formado. A lo largo de su actividad docente e investigadora, formó a más de 300 estudiantes y contribuyó a crear una generación activa de investigadores científicos latinoamericanos.

Docencia y contribuciones a la sociedad

Eugenia del Pino impulsó la creación de la Academia Nacional de Ciencias del Ecuador (ACE) al invitar a colegas a discutir su establecimiento. Junto con otros colaboradores, redactó sus estatutos y obtuvo el reconocimiento legal de la academia por parte del gobierno ecuatoriano. Más tarde, la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación del Ecuador (SENESCYT) la reconoció formalmente en 2013. Del Pino ocupó la vicepresidencia de la ACE entre 2013 y 2016, y en los años siguientes la membresía superó los 50 integrantes. La academia ofrece reconocimiento a sus miembros, facilita la comunicación entre investigadores ecuatorianos y busca intercambios con instituciones nacionales e internacionales.

Además, Del Pino dedicó unos 25 años a la educación para la conservación del archipiélago de Galápagos. Colaboró con la Fundación Charles Darwin para las Islas Galápagos en la creación de un programa de becas para estudiantes ecuatorianos en las islas. También fue vicepresidenta de esa fundación en la década de 1990. Finalmente, se retiró de las actividades de conservación en Galápagos debido a limitaciones de tiempo.

Reconocimientos y honores

En 1996, Eugenia del Pino fue nombrada Honoraria Extranjera de la Sociedad Estadounidense de Ictiólogos y Herpetólogos. Más adelante, en 2019, obtuvo el Premio LASDB de la Sociedad Latinoamericana de Biología del Desarrollo en Buenos Aires. En 2022, recibió el Premio a la trayectoria de la Sociedad de Biología del Desarrollo y también fue reconocida por la revista Hogar de Ecuador como Mujer del Año en las Ciencias.