Tomás Carrasquilla

Retrato clásico de Tomás Carrasquilla, escritor colombiano
Retrato clásico de Tomás Carrasquilla, escritor colombiano

Tomás Carrasquilla nació en Santo Domingo, Antioquia, el 17 de enero de 1858, y murió en Medellín el 19 de diciembre de 1940. Fue un escritor, abogado, intelectual y político colombiano vinculado a Antioquia. Inició estudios en la Universidad de Antioquia, pero tuvo que abandonarlos a causa de las guerras civiles de finales del siglo XIX y comienzos del XX. También enfrentó dificultades económicas, por lo que trabajó como sastre, secretario de un juez, dependiente en una mina y empleado del Ministerio de Obras Públicas. Vivió en Bogotá y más tarde regresó a Medellín, donde escribió obras como La marquesa de Yolombó y Hace tiempos. Avidamente lector, fue un autor literario original y recibió el Premio Nacional de Literatura en 1936, a los 78 años. Federico de Onís señaló que fue poco conocido en su tiempo, aunque su obra influyó en la generación joven y en las posteriores. En sus últimos años organizó tertulias en su casa de Medellín, donde fue llamado Maestro Tomás Carrasquilla.

Formación, oficios y reconocimiento literario

Tomás Carrasquilla nació en Santo Domingo, Antioquia, el 17 de enero de 1858, y murió en Medellín el 19 de diciembre de 1940. Fue un escritor, abogado, intelectual y político colombiano activo en Antioquia. Inició estudios en la Universidad de Antioquia, pero los abandonó a causa de las guerras civiles de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Las dificultades económicas lo llevaron a desempeñar diversos oficios: trabajó como sastre, secretario de un juez, almacenista en una mina y empleado del Ministerio de Obras Públicas. También vivió en Bogotá, donde continuó como empleado de ese ministerio, y trabajó en la mina de San Andrés, cerca de Argelia y Sonsón.

A pesar de esas circunstancias, fue un lector apasionado y un escritor original de la literatura colombiana. De regreso en Medellín escribió obras como La marquesa de Yolombó y Hace tiempos. En su casa organizó tertulias que, en los últimos años de su vida, alcanzaron gran celebridad; sus participantes lo llamaban Maestro Tomás Carrasquilla. Entre sus admiradores estuvo el filósofo Fernando González Ochoa. Federico de Onís señaló que su obra era poco conocida en Colombia y en el extranjero en ese momento, y la clasificó como costumbrista; también sostuvo que Carrasquilla fue poco conocido en su tiempo. Su obra influyó en la generación joven y en las posteriores. En 1936, a los 78 años, recibió el Premio Nacional de Literatura. El parque biblioteca Tomás Carrasquilla lleva su nombre en su honor.

Contexto histórico y social

Tomás Carrasquilla vivió 82 años en Colombia y nació en 1858 en la República de Nueva Granada. Fue ciudadano de los Estados Unidos de Colombia entre 1863 y 1886, y su vida transcurrió en medio de profundos cambios políticos y sociales. Presenció la colonización de las actuales regiones cafeteras en la región paisa, la revolución industrial colombiana a comienzos del siglo XX y la Guerra de los Mil Días. También describió en "La marquesa de Yolombó" el final de la dependencia política de Colombia respecto de España. Las guerras civiles en Colombia le impidieron terminar sus estudios de derecho en la Universidad de Antioquia. En "Luterito" y "El Padre Casafús", situadas en el pueblo de Cañasgordas y ambientadas en la guerra civil de 1876, retrató a combatientes que se preparan para defender la fe.

Estudios, trabajo y entorno familiar

Tomás Carrasquilla nació en Santo Domingo, una localidad situada al noreste de Medellín, en las montañas de Antioquia, hijo de Isaza Carrasquilla y Ecilda Naranjo Moreno. Su familia poseía minas de oro, y esa riqueza le permitió llevar una vida desahogada y dedicar tiempo a la escritura. A los 15 años se trasladó a Medellín para terminar la educación secundaria en la Universidad de Antioquia, donde estudió derecho. Sin embargo, no pudo concluir sus estudios debido al estallido de las guerras civiles en Colombia. Más tarde regresó a Santo Domingo y trabajó como sastre y empleado municipal. También ejerció como secretario de un juzgado, trabajador de dispensario en una mina y funcionario del Ministerio de Obras Públicas. Su trayectoria estuvo marcada por la interrupción de sus estudios universitarios y por empleos diversos, que alternó con su actividad literaria.

Vida literaria y reconocimientos

Carlos Eugenio Restrepo invitó a Vida al Café Literario, y para obtener su admisión escribió el relato «Simón el Mago», publicado en 1890. Más tarde, en 1993, el director Víctor Gaviria adaptó esa obra al cine. En 1896 viajó a Bogotá con motivo de la publicación de su primera novela, «Frutos de mi tierra», escrita con la intención de demostrar que cualquier asunto podía convertirse en materia narrativa. Durante esa estancia conoció a José Asunción Silva, a quien después dedicaría el ensayo «Para el poeta».

De regreso a Antioquia sufrió un accidente al caer de un caballo, lo que lo obligó a permanecer un tiempo en Medellín. Luego volvió a Santo Domingo y se dedicó a escribir hasta 1904, año en que perdió su fortuna por la quiebra del Banco Popular. Después trabajó como almacenista en una mina de oro en Sonsón hasta 1909. En esos años mantuvo una vida social y cultural activa, en relación con jóvenes intelectuales como Fernando González Ochoa, uno de sus mayores admiradores, y conoció al ilustrador Ricardo Rendón. Aunque apoyó al grupo escéptico Los Panidas, nunca se integró a él.

En 1914 trabajó en el periódico El Espectador, en Medellín, y luego se trasladó a Bogotá, donde trabajó en el Ministerio de Obras Públicas hasta 1919. Estudió literatura en Medellín y publicó «La marquesa de Yolombó» en 1928. Cuando su salud empeoró, permaneció en Cali y, tras una operación en 1934, comenzó a dictar sus obras debido a la movilidad limitada. En 1935 recibió la Cruz de Boyacá y entre 1936 y 1937 dictó «Hace Tiempos». Además, la Academia Colombiana de la Lengua le otorgó el Premio Nacional de Literatura y Ciencia José María Vergara y Vergara.

Muerte y traslado de sus restos

Tomás Carrasquilla murió el 19 de diciembre de 1940, a los 82 años, en el Hospital San Vicente de Paúl. Sus restos fueron sepultados en el Museo Cementerio San Pedro hasta el 18 de marzo de 1971, cuando fueron exhumados y trasladados a un osario de la Catedral de Medellín. En noviembre de 2022, los restos fueron exhumados de nuevo y colocados temporalmente en el Laboratorio de Osteología de la Universidad de Antioquia, donde fueron estudiados por investigadores para comprender las dolencias de salud que padeció en sus últimos años. Finalmente, fueron reinhumados en un mausoleo del Museo Cementerio San Pedro el 19 de abril de 2023.

Entre el costumbrismo y el modernismo

Tomás Carrasquilla es visto generalmente como un autor costumbrista por el contexto cultural de su obra, aunque esa clasificación no resulta del todo exacta. Su escritura contiene rasgos tradicionales propios del costumbrismo, como la atención a los detalles de la gente sencilla y las descripciones del paisaje. Sin embargo, Federico de Onís señaló que conoció y compartió las nuevas tendencias del modernismo, y que su obra se aparta del costumbrismo estático del siglo XIX mediante una descripción minuciosa. También sostuvo que Carrasquilla apoyó a Los Panidas, pero mantuvo siempre su propio estilo y originalidad, sin caer en la imitación directa de ninguna influencia.

El costumbrismo se desarrolló en España y en América Latina durante el siglo XIX, y buscaba describir el marco de las tradiciones de un pueblo sin mayor comentario. El modernismo, en cambio, surgió a fines del siglo XIX en América Latina y en España como reacción frente al costumbrismo. En Colombia contó con autores, periodistas, artistas y fotógrafos como González, Greiff, Rendón y Matiz.

La obra literaria de Carrasquilla es diversa y está siempre impregnada de la sustancia de Antioquia. Supo convertir anécdotas simples y directas de la vida cotidiana en relatos intensos y hermosos. Fue un maestro del detalle, de la descripción delicada y de las palabras precisas, con la capacidad de mantener el interés constante del lector. Carlos Uribe de los Ríos observó que su clasificación como costumbrista provocó una larga marginación en la literatura colombiana, mientras algunos escritores bogotanos de su tiempo lo despreciaban por provincial.

Recepción y legado

El legado de Tomás Carrasquilla influyó en numerosos escritores e intelectuales jóvenes antioqueños de su época. Entre quienes lo admiraron y cuidaron de él estuvo el filósofo Fernando González, considerado un gran maestro de la escritura colombiana. González conoció a Carrasquilla en Medellín, cuando fundaba el grupo literario Los Panidas junto con Rendón y De Greiff, y la relación entre ambos tuvo una diferencia de edad de 39 años.

Según este legado, una de las razones por las que Carrasquilla fue poco conocido en Colombia y en el extranjero es que quedó situado entre los periodos del costumbrismo y el romanticismo. En Colombia, el romanticismo tuvo representantes como José Asunción Silva, a quien Carrasquilla conoció personalmente, mientras que el modernismo surgió como reacción contra el costumbrismo en la literatura latinoamericana. Al ser clasificado como costumbrista, Carrasquilla quedó excluido de la crítica modernista. Sin embargo, la relación intelectual y amistosa con Fernando González mostró que en su obra había elementos del modernismo realista. González dedicó además un ensayo a Carrasquilla titulado Hace tiempos de Carrasquilla.

Difusión y reconocimiento de la obra de Tomás Carrasquilla

La obra de Tomás Carrasquilla tuvo amplia difusión en la región Paisa y recibió reconocimiento en el Concurso Nacional de Cuento en 1936. Además, llamó la atención de los críticos literarios chilenos Arturo Torres Rioseco y Mariano Latorre. Su producción abarca novelas, cuentos, ensayos, artículos y correspondencia. Entre sus textos tempranos publicó numerosos artículos y relatos en la revista Alfa y en otras publicaciones, así como columnas ocasionales en el periódico El Espectador, que se conservan por la importancia del autor. También mantuvo una extensa correspondencia con escritores como José Martí y Miguel de Unamuno. En una carta de 1906 confesó dificultades económicas, aunque contó con recursos suficientes para sostener una vida de soltería. La obra más representativa de Carrasquilla es Obra completa.

Colecciones y narrativa histórica

En la colección "Colecciones" se reunieron artículos y cuentos de Tomás Carrasquilla publicados en Medellín a comienzos del siglo XX. Entre los textos incluidos figura la novela histórica "La marquesa de Yolombó", publicada en 1926. Esta obra presenta la reconstrucción del pueblo de Yolombó en la segunda mitad del siglo XVIII y describe sus clases sociales: españoles, criollos blancos, negros y mestizos. También sitúa a Yolombó como una zona destacada de explotación minera durante la época colonial y señala que la población negra conservaba creencias africanas pese al bautismo católico.

La colección también incluye el relato "Simón el mago", escrito en 1890. Allí se aborda con tono crítico la superstición y la brujería a partir del encuentro de tres razas. El personaje de Frutos, la niñera negra de Toñito, representa a la raza negra; protege al niño como si fuera su hijo y ejerce una influencia decisiva sobre él. El relato está narrado desde la perspectiva adulta de Toñito, que recuerda su infancia.