Mariano de Jesús Euse Hoyos

Retrato del sacerdote católico Mariano de Jesús Euse Hoyos
Retrato del sacerdote católico Mariano de Jesús Euse Hoyos

Mariano de Jesús Euse Hoyos fue un sacerdote católico colombiano nacido en Yarumal, Antioquia, hijo primogénito de Pedro Euse y Rosalía de Hoyos Echeverri. Fue bautizado al día siguiente de nacer y recibió la confirmación en 1847. Su familia tenía raíces europeas, pues su bisabuelo Pedro Euse era originario de Normandía, Francia. En 1860 ingresó al Colegio de San José de Marinilla, donde estudió matemáticas, y en 1861 manifestó el deseo de hacerse sacerdote. Entonces fue encomendado a su tío Firmino Hoyos, párroco de Girardota, y comenzó sus estudios eclesiásticos en el nuevo seminario de Medellín. Fue ordenado sacerdote en 1872 para la diócesis de Santa Rosa de Osos. Más tarde trabajó en la parroquia de Angostura, donde se distinguió como protector y defensor de los pobres y de los trabajadores agrícolas. Allí atendió también las necesidades sociales y espirituales de pobres, campesinos, enfermos y niños, reconstruyó la iglesia, promovió la fe y fomentó las devociones populares. Vivió en pobreza, oró con frecuencia y su reputación de santidad se extendió. Murió de una infección tras 47 años en la parroquia. Juan Pablo II decretó su beatificación y presidió la ceremonia.

Ministerio en Angostura

Ordenado sacerdote en 1872 para la diócesis de Santa Rosa de Osos, Mariano de Jesús Euse Hoyos trabajó en la parroquia de Angostura como protector y defensor de los pobres y de los trabajadores agrícolas. Fue conocido por su predicación sencilla y eficaz, y por atender las necesidades sociales y espirituales de los pobres, los trabajadores del campo, los enfermos y los niños. También impulsó la reconstrucción de la iglesia y fomentó la fe y las devociones populares. Vivió en la pobreza y rezaba con frecuencia, lo que contribuyó a que se extendiera su reputación de santidad. Después de 47 años en la parroquia, murió a causa de una infección. Más tarde, el papa Juan Pablo II decretó su beatificación y presidió la ceremonia.

Formación inicial y vocación sacerdotal

Mariano de Jesús Euse Hoyos nació en Yarumal, Antioquia, Colombia, y fue el primogénito de siete hijos de Pedro Euse y Rosalía de Hoyos Echeverri. Recibió el bautismo al día siguiente de su nacimiento y el sacramento de la confirmación en 1847. Su bisabuelo Pedro Euse era originario de Normandía, Francia. En 1860 ingresó al Colegio de San José de Marinilla, donde estudió matemáticas. Al cumplir 16 años, en 1861, manifestó el deseo de hacerse sacerdote. Entonces fue encomendado a su tío Firmino Hoyos, párroco de Girardota, y comenzó los estudios eclesiásticos en el nuevo seminario de Medellín. Más tarde fue ordenado sacerdote. Inició su ministerio sacerdotal como vicario de su tío y permaneció en ese cargo hasta la muerte de éste en 1872. Al año siguiente, en 1873, fue trasladado a Yarumal.

Servicio en Angostura

En 1878, Mariano de Jesús Euse Hoyos fue destinado a la parroquia de Angostura. Allí supervisó la reconstrucción de la iglesia parroquial, obra que logró concluir después de superar dificultades económicas y técnicas. Más adelante, el 10 de junio de 1882, fue nombrado párroco de Angostura.

Ministerio pastoral y reputación de santidad

Mariano de Jesús Euse Hoyos se distinguió por una predicación sencilla y eficaz, orientada a responder a las necesidades sociales y espirituales de los trabajadores agrícolas pobres. Para aliviar la pobreza, empleó recursos personales y prestó ayuda constante a los enfermos, a quienes visitaba con frecuencia tanto de día como de noche. También se ocupó de los niños y de los jóvenes, procurando guiarlos hacia la virtud.

Su labor pastoral se desarrolló en una región marcada por frecuentes guerras civiles, y aun así continuó su servicio pese a las dificultades causadas por las autoridades civiles. En algunos momentos tuvo que ocultarse en cuevas y montañas para escapar de los combatientes. Su apostolado obtuvo numerosos frutos y fue recordado con aprecio en la región, donde ganó reputación de santidad.

Llevó además una vida pobre y austera, sostenida por la oración constante, de la que decía obtener fuerzas. Mostró especial devoción a la Eucaristía, a la Santísima Virgen, a los ángeles y a los santos. Su deseo principal era la gloria de Dios y la salvación de las almas. Asimismo, promovió devociones como el Sagrado Corazón y el rezo del rosario.

Enfermedad y muerte

Desde mediados de junio, Mariano de Jesús Euse Hoyos permaneció postrado en cama a causa de una grave infección. El 27 de julio desarrolló enteritis y, en la mañana del 28 de julio, murió a consecuencia de una infección urinaria. Según los hechos disponibles, pronunció una última declaración en su lecho de muerte.

Proceso de beatificación

El proceso de beatificación de Mariano de Jesús Euse Hoyos se abrió en el ámbito diocesano en Santa Rosa de Osos. Posteriormente, la Congregación para la Causa de los Santos concedió el nihil obstat a la causa, y el proceso recibió el título de Siervo de Dios. Concluida la investigación informativa, el expediente fue remitido a Roma, donde se presentó la Positio para el estudio de la causa. Después, los teólogos aprobaron el expediente y la Congregación para la Causa de los Santos otorgó su aprobación. Más adelante, el papa Juan Pablo II firmó el decreto que reconocía las virtudes heroicas de Mariano de Jesús Euse Hoyos, quien fue proclamado Venerable. Para la beatificación se requería además el reconocimiento de un milagro, relacionado con Rafael Gildardo Vélez Saldarriaga.

Evolución de su enfermedad

Nació en 1912 en Medellín. En 1970 fue operado de la próstata y, en 1982, desarrolló un cáncer en la cicatriz prostática. Fue sometido a cirugía y a tratamiento con cobalto y estrógenos, tras lo cual pareció curado. Sin embargo, contrajo un edema en las piernas que avanzó hasta convertirse en elefantiasis, y aparecieron metástasis en la médula espinal. Más tarde mostró signos de mejoría, con reducción del edema y desaparición de las metástasis. Médicos y científicos lo examinaron y declararon que la curación no tenía explicación científica; evaluaciones posteriores confirmaron esa mejoría.

Beatificación y culto

La curación atribuida a Mariano de Jesús Euse Hoyos fue investigada y validada por la Congregación para la Causa de los Santos. La comisión médica se reunió en dos ocasiones y concluyó que la curación era médicamente inexplicada. Después, los teólogos aprobaron el reconocimiento del milagro para la beatificación, y la misma Congregación para la Causa de los Santos lo reconoció formalmente. El papa Juan Pablo II aprobó ese reconocimiento y presidió la ceremonia de beatificación en la plaza de San Pedro, en el Vaticano, donde Mariano de Jesús Euse Hoyos fue proclamado beato. Su fiesta se celebra el 14 de julio. El postulador de su causa de canonización es el padre Antonio Sáez de Albéniz.