Miguel Ángel Builes

Retrato de Miguel Angel Builes como sacerdote en 1927
Retrato de Miguel Angel Builes como sacerdote en 1927

Miguel Ángel Builes nació en Donmatías, Antioquia, el 9 de septiembre de 1888, hijo de Agustín Builes y Ana María Gómez. Realizó sus estudios primarios en la escuela de Donmatías y completó su formación secundaria y sacerdotal en el Seminario Menor de San Pedro y en el Seminario Mayor de Santafé de Antioquia. Fue ordenado sacerdote por el obispo Maximiliano Crespo Rivera el 29 de noviembre de 1914, en la capilla del Seminario Santo Tomás de Aquino de Santa Fe de Antioquia. Posteriormente se desempeñó como obispo de la diócesis de Santa Rosa de Osos durante casi cuarenta y tres años. Se caracterizó por su postura estricta frente a los gobiernos liberales en Colombia y por su intransigencia frente al comunismo, al que consideraba incompatible con la doctrina de la Iglesia y las buenas costumbres. También impulsó numerosas obras religiosas y pastorales: fundó el Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal en 1927, la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita del Niño Jesús en 1929, la Congregación de Hermanas Contemplativas del Santísimo en 1939 y la Congregación de Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias en 1951. Ordenó a 162 sacerdotes, consagró a tres obispos, creó 23 parroquias y promovió la devoción a Nuestra Señora de las Misericordias. También construyó los edificios de la Curia, el Seminario y la Basílica Menor de Nuestra Señora de las Misericordias. Murió en Medellín, Antioquia, el 29 de septiembre de 1971, y fue declarado Venerable por la Iglesia católica el 19 de mayo de 2018.

Gobierno episcopal y postura política

Miguel Ángel Builes fue un eclesiástico y escritor colombiano, además de obispo de la Iglesia católica. Gobernó la diócesis de Santa Rosa de Osos durante casi cuarenta y tres años. En el ámbito público, mantuvo una postura dura frente a los gobiernos liberales de Colombia y se mostró intransigente frente al comunismo, al que consideraba incompatible con la doctrina de la Iglesia y las buenas costumbres.

Obra pastoral y reconocimiento eclesiástico

Miguel Ángel Builes impulsó diversas iniciativas pastorales y religiosas durante su labor episcopal. En 1927 fundó el Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal; en 1929, la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita del Niño Jesús; en 1939, la Congregación de Hermanas Contemplativas del Santísimo; y en 1951, la Congregación de Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias. Además, ordenó a ciento sesenta y dos sacerdotes y consagró a tres obispos: monseñor Francisco Gallego Pérez, monseñor Gerardo Valencia Cano y monseñor Gustavo Posada Peláez. También creó veintitrés parroquias y promovió la construcción de los edificios de la Curia, del Seminario y de la Basílica Menor de Nuestra Señora de las Misericordias. Paralelamente, fomentó la devoción a la advocación mariana de Nuestra Señora de las Misericordias. La Iglesia católica lo declaró venerable el 19 de mayo de 2018.

Formación y primeros cargos pastorales

Miguel Ángel Builes nació en Donmatías el 9 de septiembre de 1888, hijo de Agustín Builes y Ana María Gómez. Realizó sus estudios primarios en la escuela de Donmatías y cursó la formación secundaria y sacerdotal en el Seminario Menor de San Pedro y en el Seminario Mayor de Santafé de Antioquia. Fue ordenado sacerdote por el obispo Maximiliano Crespo Rivera el 29 de noviembre de 1914, en la capilla del Seminario Santo Tomás de Aquino de Santa Fe de Antioquia.

Su primer cargo fue el de coadjutor de Valdivia, desde donde realizó viajes misioneros por la subregión antioqueña del Bajo Cauca. Después ejerció como párroco de El Tigre, Santa Isabel, Remedios, Tierradentro (Aragón) y nuevamente Remedios. El 27 de mayo de 1924 fue nombrado obispo de Santa Rosa por el papa Pío XI, en reemplazo de Maximiliano Crespo Rivera. Recibió la consagración episcopal en la catedral de Bogotá el 3 de agosto de 1924, con la participación de los obispos Pedro María Rodríguez y José Ignacio López, y fue consagrado por el obispo Roberto Vicentini, nuncio apostólico en Colombia. Tomó posesión de la diócesis de Santa Rosa el 22 de octubre de 1924.

Actitud pastoral y disciplinaria

Miguel Ángel Builes adoptó una postura poco diplomática frente a los intentos de la Iglesia de tolerar al Partido Liberal gobernante en Colombia. Se consideraba a sí mismo tutor de la jerarquía eclesiástica del país y llegó a censurar a otros obispos, a quienes llamó «perros dormidos». También se presentó como la única voz que denunciaba los llamados horrores del liberalismo y afirmó que establecía las reglas para la jerarquía de la Iglesia, limitando incluso las funciones de los diputados.

En sus cartas pastorales expresó críticas severas no solo contra la política, sino también contra muchos aspectos de la vida colombiana. Su primera reprensión en este tipo de documentos fue contra la moda femenina de usar pantalones y contra las mujeres que montaban a caballo «como los hombres». En su diócesis estableció dos nuevos pecados para las mujeres: vestir pantalones y montar a caballo de esa manera. Además, dispuso que solo él personalmente podía absolver esos pecados.

Obras fundacionales y pastorales

Miguel Ángel Builes impulsó varias obras religiosas y fundacionales vinculadas a su labor pastoral. El 29 de junio de 1927 estableció el Seminario de Misiones de Yarumal, tras resolver ubicarlo en esa ciudad por considerar favorables su clima, su situación geográfica, su religiosidad y su mayoría conservadora. Con ello inició el primer seminario de misiones en América. También diseñó un crucifijo para los miembros de la comunidad con las iniciales M.X.Y. La labor del seminario comenzó el 3 de julio con recursos limitados y pocos seminaristas, y el 25 de septiembre de 1938 ordenó como sacerdotes a los primeros siete misioneros. Más tarde, en 1929, estableció la Congregación de Hermanas Misioneras de Santa Teresita del Niño Jesús, y en 1951 fundó la comunidad de las Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias, a la que dio como lema Gloria a Dios y a la Madre de las Misericordias. Además, inició la construcción de la basílica en Santa Rosa de Osos.

Controversias religiosas y oposición educativa

En 1930, Miguel Ángel Builes reanudó la controversia relacionada con San Ezequiel Moreno y Rafael Uribe Uribe durante el gobierno de Enrique Olaya Herrera. En su pastoral de Pascua del 5 de abril de 1931, prohibió a otros clérigos conceder la absolución a los liberales y se reservó para sí el derecho exclusivo de otorgarla. En 1932, ante un rumor de atentado, reaccionó con una arremetida contra los soviéticos en la festividad de la Candelaria, a quienes calificó como «los sin patria», «el tártaro sin Dios», «el pirata audaz» y «el moscovita audaz». Más adelante, desde 1934, se opuso a que el Estado asumiera el control de la educación durante el gobierno de Alfonso López Pumarejo. Sostuvo que la educación pertenece primero a la familia y rechazó la enseñanza atea. También consideró perjudicial la autonomía universitaria y la vio como un foco de errores.

Críticas a la educación laica

En *Vida y obra*, Miguel Ángel Builes sostuvo que las escuelas normales masculinas creadas por el Ministerio de Educación formarían el alma de los niños según las ideas y deseos de la masonería. También afirmó que el Instituto Femenino proporcionaría al país maestras y personal femenino impíos, capaces de descristianizar por completo la infancia. Señaló, además, que el Instituto Central Femenino de Medellín estaba dirigido por la moderada instructora catalana Enriqueta Séculi Bastida. Builes consideró que las publicaciones del Ministerio de Educación eran una auténtica inundación de libros impíos, revistas pornográficas y murales obscenos de Pedro Nel Gómez, a los que atribuyó falta total de arte y abundancia de suciedad. Asimismo, afirmó que la coeducación se limitaba a los jardines de infancia y que, en climas tropicales, conducía a la corrupción buscada por la masonería. Finalmente, describió los desfiles de niñas con poca ropa y la gimnasia desvergonzada como métodos corruptores usados con éxito por los gobernantes masones.

Posición política y polémicas pastorales

La obra «Vida y obra» presenta a Laureano Gómez Castro como una figura providencial para monseñor Builes, y señala que éste respaldó sin dificultad todas sus iniciativas. También indica que apoyó a Builes cuando atacó a Olaya, en una línea similar a la de Gómez Castro. Según el mismo texto, al comienzo del gobierno de López Pumarejo existió una tregua durante la cual Builes mantuvo una actitud moderada; sin embargo, tras la ruptura de relaciones entre ambos políticos en 1938, no dudó en hablar con dureza. Se cita una pastoral cuaresmal en la que apareció un discurso marcial que incitaba a una guerra santa. En dos pastorales de 1939, Builes atacó los carnavales de Antioquia como reuniones de elementos inmundos que propagaban la decadencia moral y material, y después condenó la soltería. Asimismo, al criticar los concursos de belleza, profetizó. Más adelante, dos meses después de la muerte de Jorge Eliécer Gaitán y del Bogotazo, incitó a la rebelión y al aniquilamiento de los liberales en Santa Rosa de Osos. Durante la procesión del Sagrado Corazón, exigió además a los feligreses un juramento para defender a Cristo, a la Iglesia católica y a la Colombia católica.

Posturas morales y políticas en la década de 1950

En la década de 1950, Miguel Ángel Builes mantuvo una posición muy dura frente a diversas prácticas sociales y culturales. Criticó las salidas de las mujeres solas o acompañadas en pueblos, caminos y zonas despobladas; calificó el cine como la peor escuela de robos, asesinatos y deshonestidad; y describió los libros y las novelas como una riada de lodo que ahoga las almas. También afirmó que las emisiones de radio difundían conferencias disolventes e irrespetuosas, y sostuvo que la alta sociedad arruinaba la virtud en reuniones sociales y clubes. En el mismo periodo declaró gravemente pecaminosos bailes como el vals, la mazurca, el galope, la polca, el chotis y la habanera, y formuló una doctrina teológica sobre el baile con descripciones detalladas de los movimientos y del contacto físico. Además, dedicó un capítulo aparte al mambo y prohibió la absolución para este pecado mortal. En el plano político, condenó la disidencia contra Laureano Gómez y Roberto Urdaneta Arbeláez en su carta pastoral del 24 de febrero de 1953, atribuyéndola al liberalismo comunista y a conservadores ambiciosos e inconformes, y promovió el corporativismo como respuesta conforme a los proyectos de Laureano Gómez.

Reconocimientos, escritos y últimos años

En 1952, el papa Pío XII honró a Miguel Ángel Builes con los títulos de prelado doméstico de Su Santidad, asistente al Trono Pontificio y conde romano. Durante su ministerio realizó varias visitas a Roma y cumplió las tradicionales visitas ad limina. También dejó una amplia producción pastoral: escribió sesenta cartas pastorales que tuvieron resonancia en Colombia y fue autor de obras como Cuarenta días en el Vaupés y Testamento espiritual.

El 15 de febrero de 1967 renunció al gobierno pastoral de la diócesis, obedeciendo la voluntad del papa Pablo VI, cuando tenía 80 años. Su renuncia fue aceptada el 22 de abril de ese mismo año. El 8 de junio de 1967 tomó posesión monseñor Félix María Torres Parra como obispo coadjutor y administrador apostólico. Builes conservó el título de obispo de Santa Rosa de Osos hasta su muerte, y trasladó su residencia a Medellín. Falleció en Medellín el 29 de septiembre de 1971.

El proceso de beatificación y canonización se inició el 29 de septiembre de 2001. En la actualidad, la Iglesia católica lo reconoce como venerable.