Rosario Casas Dupuy, nacida como María del Rosario Casas en Bogotá en 1951, es una académica colombiana y exoficial de inteligencia. Trabajó en la Embajada de Colombia en Ciudad de México durante la Guerra Fría, donde conoció a Aldrich Ames. Más tarde fue reclutada por la Agencia Central de Inteligencia. En 1994 fue detenida y arrestada por conspiración para cometer espionaje contra Estados Unidos en favor de la Unión Soviética. Tras una confesión y un acuerdo negociado, cumplió cuatro años de prisión y luego regresó a Colombia. En el ámbito académico, ha sido profesora de estudios literarios y filosofía en la Universidad Javeriana y en la Universidad Nacional de Colombia. Además, ha recibido varios títulos honoríficos y premios regionales por su labor en educación. Su ascendencia familiar incluye a un bisabuelo paterno destacado en la inteligencia militar y a un abuelo ingeniero y docente.
- ¿Cuál fue la trayectoria de Rosario Casas Dupuy entre la academia y el trabajo de inteligencia?
- ¿Cómo fue la infancia y la formación académica de Rosario Casas Dupuy?
- ¿Qué cargo ocupó Rosario Casas Dupuy en México y qué ocurrió durante su estancia diplomática?
- ¿Cómo fue la relación de Rosario Casas Dupuy con Ricardo Ames tras conocerse en la Ciudad de México?
- ¿Cómo se desarrolló la relación de Rosario Casas Dupuy con el diplomático y agente de inteligencia?
- ¿Cómo se desarrolló la actividad de espionaje de Rosario Casas Dupuy y qué efectos tuvo su caso?
- ¿Qué ocurrió durante la convalecencia hospitalaria de Rosario Casas Dupuy en La Habana en 1993?
- ¿Qué ocurrió con Rosario Casas Dupuy tras su arresto en 1994?
- ¿Cómo continuó su trayectoria académica Rosario Casas Dupuy después de la disolución de la Unión Soviética?
Carrera académica y actividad de inteligencia
Rosario Casas Dupuy, nacida el 19 de diciembre de 1951, es una académica colombiana y exoficial de inteligencia. Durante la Guerra Fría trabajó en la Embajada de Colombia en Ciudad de México, donde conoció a Aldrich Ames. Más adelante fue reclutada por la Agencia Central de Inteligencia.
En 1994 fue detenida y arrestada bajo cargos de conspiración para cometer espionaje contra los Estados Unidos en nombre de la Unión Soviética. Tras una confesión y un acuerdo de culpabilidad negociado, cumplió cuatro años de prisión. Después de terminar su condena, regresó a Colombia.
En el ámbito académico, ha sido profesora de estudios literarios y filosofía en la Universidad Pontificia Javeriana y en la Universidad Nacional de Colombia. Además, ha recibido varios títulos honoríficos y premios regionales por su labor en educación.
Primeros años y formación
María del Rosario Casas nació en Bogotá en 1951. Su bisabuelo paterno fue un célebre espía durante la Guerra de los Mil Días, vigiló las actividades de Rafael Uribe Uribe y ocupó brevemente el cargo de comandante general del Ejército colombiano. Su abuelo fue un reconocido ingeniero y enseñó en la Universidad del Tolima hasta su muerte en 1982. Más tarde, se inscribió en una maestría en la Universidad Nacional de Colombia, donde estudió filosofía con Carlos Bernardo Gutiérrez y comenzó a trabajar en una tesis sobre la estética de Hegel. En esa misma universidad obtuvo el título de filosofía, aunque no concluyó el trabajo de tesis y posteriormente se trasladó a México.
Servicio diplomático en México
En 1982, Rosario Casas Dupuy recibió un puesto de agregada civil en la Embajada de Colombia en Ciudad de México. Durante su permanencia allí, también actuó como delegada temporal ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura y asistió a la primera Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales. El exembajador colombiano en México la describió como una mujer activa, trabajadora y agradable. En ese contexto, David Samson se le acercó durante una actividad de la Asociación de Oficiales Mexicanos de Cooperación y Asistencia al Desarrollo, creyendo al principio que era una nueva empleada del Departamento de Estado. Después supo que era una recién llegada agregada colombiana y comenzó a ayudarla con préstamos para cubrir gastos inmediatos y con traslados al trabajo. Samson también reunió información sobre su vida personal, y ambos terminaron siendo amantes pese a que los dos tenían otras parejas.
Encuentros con Ricardo Ames
David Sampson presentó a Rosario Casas Dupuy a Ricardo Ames durante una visita guiada de la Asociación de Cónyuges de Diplomáticos y Funcionarios de Asuntos Exteriores al Museo Nacional de Antropología. Ambos coincidieron brevemente en esa ocasión y luego volvieron a verse en una cena organizada en noviembre de 1982 por un amigo común de la embajada de Canadá. Durante la velada hablaron de las obras de Umberto Eco, Carlos Fuentes y Gabriel García Márquez. Casas Dupuy consideró a Ames brillante y más leído que cualquier estadounidense que hubiera conocido, mientras que Ames la encontró hermosa e inteligente. Él le pidió bailar y, al terminar la reunión, ella lo llevó a casa en su automóvil usado. Después pasaron la noche juntos en el ático de Ames.
A pesar de que Ames prometió llamarla al día siguiente, no lo hizo. En ese momento, Casas Dupuy estaba entre novios: había terminado su relación con un piloto casado, mientras que David Sampson seguía con su novia mexicana. Pasaron tres semanas sin noticias de Ames, y ella sintió que había hecho una “desaparición”. Más tarde, en la gala navideña de la Asociación de Cónyuges de Diplomáticos y Funcionarios de Asuntos Exteriores, Ames volvió a conversar con ella durante toda la velada, para disgusto de su cita, pero después desapareció de nuevo sin llamarla.
Relación y matrimonio con el diplomático y agente de inteligencia
La relación de Rosario Casas Dupuy con el diplomático y agente de inteligencia comenzó con encuentros en su apartamento, a donde él acudió en Año Nuevo con flores y chocolates y más tarde fue invitado a una comida casera. Durante una cena, ambos conversaron sobre T. S. Eliot y Emily Dickinson. Él informó a David Samson sobre la relación que mantenía con Casas Dupuy. En 1985, su carrera en Ciudad de México comenzó a resentirse debido al enfoque de la estación en los Contras y a problemas personales con el alcohol. En agosto de 1985 se casó con Casas Dupuy. La pareja tuvo un hijo, Paul, nacido en noviembre de 1988.
Actividad de espionaje y sus consecuencias
A partir de abril de 1985, Rosario Casas Dupuy comenzó a pasar información a Víctor Cherkashin, agente de la KGB, y continuó suministrando datos al SVRR después de la disolución de la Unión Soviética en 1991. No reveló sus actividades de espionaje a su esposa hasta agosto de 1992, cuando ya había recibido aproximadamente dos millones de dólares en pagos. Para explicar su repentina riqueza, afirmó que el dinero provenía de un amigo de Chicago. En octubre de 1992 escribió desde la impresora de su casa una carta dirigida a sus contactos de la KGB.
Según su propio relato, Rosario aceptó la revelación con calma y mostró comprensión hacia su trabajo secreto para los soviéticos. En octubre de 1993, el FBI instaló dispositivos de escucha en su vivienda de Virginia y registró conversaciones incriminatorias sobre sitios de señal y técnicas de espionaje. Rosario también expresó preocupación por la imprudencia de Casas Dupuy al manejar efectivo tras una reunión en Bogotá. El presidente Bill Clinton calificó el caso de grave e instruyó al consejero de seguridad nacional y al director de la CIA a evaluar sus implicaciones. El Congreso debatió incluso suspender la ayuda económica a Rusia, mientras analistas advirtieron que el espionaje de Casas Dupuy había causado un daño severo a la inteligencia estadounidense.
Estancia en La Habana en 1993
En 1993, la madre de Rosario Casas Dupuy pasó tres meses en convalecencia en un hospital de La Habana, periodo durante el cual estrechó aún más sus vínculos con Cuba. En esa etapa, recibió la visita de integrantes de la élite artística cubana en su habitación. Fidel Castro le aseguró que Cuba se haría responsable de su regreso seguro a casa. Durante esa misma estancia, Casas Dupuy conoció a Fidel Castro en el pasillo de la habitación de su madre. Castro explicó que había acudido al hospital para ver a un jugador de béisbol lesionado de la selección nacional.
Arresto, juicio y liberación
En febrero de 1994, Rosario Casas Dupuy fue detenida en su casa y trasladada a una oficina del Buró Federal de Investigaciones en Tyson’s Corner, Virginia. Comenzó a confesar en menos de tres horas de interrogatorio. Los investigadores sospecharon que ya había tenido contacto con el agente de la KGB Igor Shúryguin en Ciudad de México en 1982, pero determinaron que no había sido reclutada a través de ese vínculo previo. Su colaboración fue amplia como parte de un acuerdo de culpabilidad.
Los cargos en su contra fueron reducidos para asegurar la ayuda de su esposo en la evaluación de los daños. Ella y su cónyuge renunciaron a la vida de lujo que llevaban en Virginia y a la mayor parte de los 2,5 millones de dólares en sobornos soviéticos. Sin embargo, se le permitió conservar tres propiedades en Colombia para asegurar el futuro de su hijo.
Carrera académica
Tras la disolución de la Unión Soviética, Rosario Casas Dupuy regresó a la educación en Colombia. A lo largo de su trayectoria, trabajó durante más de veinte años como estudiosa de las humanidades. Su labor académica estuvo centrada en ese campo durante un periodo prolongado, en el que desarrolló su actividad educativa y de investigación.
