Humberto De la Calle

Humberto De la Calle speaking at an event in 2013
Humberto De la Calle speaking at an event in 2013

Humberto De la Calle nació en Manzanares, Caldas, el 14 de julio de 1946. Es un abogado, político, profesor, diplomático y escritor colombiano con experiencia en políticas, asuntos públicos, derecho constitucional y derecho administrativo. En el pasado fue una figura clave del Partido Liberal Colombiano y en la actualidad se identifica como independiente.

A lo largo de su trayectoria ocupó distintos cargos públicos. Fue registrador nacional del Estado Civil entre 1982 y 1986, magistrado de la Corte Suprema de Justicia y ministro de Gobierno entre 1990 y 1993, durante el mandato de César Gaviria. También representó al gobierno ante la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 y fue designado por el Congreso como presidente de la República en agosto de 1992. Más adelante se desempeñó como vicepresidente de la República durante el gobierno de Ernesto Samper, entre 1994 y 1996, cargo al que renunció. En 2000 fue ministro del Interior y entre 2001 y 2002 ejerció como embajador ante la OEA, donde presidió las deliberaciones que llevaron a la aprobación de la Carta Democrática Interamericana. Posteriormente se retiró de la vida pública y retomó el estudio, la docencia y el periodismo. Fue candidato en las elecciones presidenciales de 2018 y es senador para el periodo 2022-2026.

Trayectoria política y diplomática

Humberto De la Calle nació en Manzanares, Caldas, el 14 de julio de 1946. Es un abogado, político, profesor, diplomático y escritor colombiano, con experiencia en políticas, asuntos públicos, derecho constitucional y derecho administrativo. En el pasado fue una figura clave del Partido Liberal Colombiano, aunque en la actualidad se identifica como independiente. También ha sido senador para el periodo 2022-2026 y candidato en las elecciones presidenciales de 2018.

Su carrera pública incluyó varios cargos de relevancia. Fue registrador nacional del Estado Civil entre 1982 y 1986, magistrado de la Corte Suprema de Justicia y ministro de Gobierno entre 1990 y 1993 durante el mandato de César Gaviria. En ese periodo representó al gobierno ante la Asamblea Nacional Constituyente de 1991 y fue designado por el Congreso como designado presidencial en agosto de 1992. Más adelante, ejerció como vicepresidente de la República durante el gobierno de Ernesto Samper, entre 1994 y 1996, cargo al que luego renunció.

En el año 2000 fue ministro del Interior durante el gobierno de Andrés Pastrana y, entre 2001 y 2002, se desempeñó como embajador ante la OEA. Desde esa posición presidió las deliberaciones que llevaron a la aprobación de la Carta Democrática Interamericana, incluso frente a la oposición del gobierno venezolano. Después de renunciar, se retiró de la vida pública y volvió al estudio, la docencia y el periodismo. Fue panelista de La FM hasta 2012.

En 2012 fue nombrado negociador jefe por el gobierno de Juan Manuel Santos para el proceso de paz con las FARC. Lideró las negociaciones hasta la firma exitosa y la ratificación congresional de los acuerdos de La Habana en 2016.

Formacion, rebeldia y estudios

Humberto De la Calle nacio en Manzanares, un municipio del oriente de Caldas con fuerte influencia conservadora, en el seno de una familia liberal de notables intelectuales. En 1947, su familia huyo de Manzanares debido a los ataques violentos de los conservadores contra los liberales. Primero se traslado a Pereira, donde permanecio con Camilo Mejia Duque, y finalmente se establecio en el barrio Campo Hermoso, cerca de Manizales.

Durante sus estudios secundarios en el Colegio Mayor de Nuestra Senora, en Caldas, dirigio el periodico Juventud y publico alli poemas y escritos irreverentes. Su paso por esa institucion estuvo marcado incluso por una expulsion decretada por el rector Monseñor Santiago Marin, aunque luego la sancion fue revocada gracias a la intervencion del profesor de filosofia Raul Aristizabal. En esa etapa adolescente fue tambien un activista intelectual del movimiento Nadaista, y sintio admiracion por los poetas Gonzalo Arango y Jotamario Arbelaez, figuras de la vanguardia nadaista.

Ademas de esa inquietud literaria, estudio psicoanalisis a traves de los textos de Wilhelm Steckel y Sigmund Freud, y relaciono esos estudios con la obra de Erich Fromm como una afinidad espiritual. A los veinte años ingreso a la Universidad de Caldas para estudiar Derecho, y obtuvo el titulo de abogado en 1969. Fue alli donde conocio a Rosalba Restrepo. Tras casarse, se traslado a Salamina para ejercer como juez municipal. Mas adelante tuvo tres hijos, Jose Miguel, Alejandra y Natalia, y seis nietos.

Del derecho a la reforma institucional

Humberto De la Calle se desempeñó como secretario general en la gobernación de Óscar Salazar Chávez, fue concejal y ejerció como abogado. En 1971 fundó en Manizales el Centro de Estudios Jurídicos junto con colegas, con el propósito de racionalizar los procesos legales. Tres años más tarde, en 1974, se convirtió en profesor de Derecho Constitucional en varias universidades colombianas.

En 1982 viajó a Bogotá tras ser elegido Registrador Nacional del Estado Civil por la Corte Electoral, cargo en el que reemplazó a Gerardo Ayerbe Chaux. Desde esa posición impulsó la modernización del sistema electoral y propuso el uso del tarjetón, aunque su propuesta fue rápidamente suprimida en el Congreso. Más adelante, en 1986, fue magistrado de la Corte Suprema de Justicia por invitación del presidente Fernando Uribe Restrepo.

También actuó como asesor del presidente Virgilio Barco y como consultor de las Naciones Unidas en asuntos electorales. Después de la elección presidencial de César Gaviria en mayo de 1990, aceptó el cargo de asesor constitucional y representante del gobierno en la Comisión redactora del proyecto nacional constituyente. En diciembre de ese año fue nombrado ministro de Gobierno tras la renuncia de Julio César Sánchez, y representó directamente al Estado en la Asamblea Constituyente. Su participación en la creación de la nueva Constitución Política de Colombia consolidó su proyección política nacional. En agosto de 1992, el Congreso lo eligió Designado Presidencial, con la responsabilidad de reemplazar al presidente en caso necesario.

La candidatura liberal de 1994 y la vicepresidencia

En la contienda liberal por la candidatura presidencial de 1994 coexistían dos sectores: uno neoliberal, cercano al presidente Cesar Gaviria y representado por Humberto De la Calle, y otro socialdemocrata, encabezado por el embajador Ernesto Samper en Espana. De la Calle renuncio como ministro de Gobierno y como designado presidencial, en el marco de una consulta popular convocada para definir al candidato del partido. En esa consulta participaron tambien Carlos Lemos Simmonds, David Turbay, Carlos Lleras de la Fuente, Rodolfo Gonzalez y Gloria Gaitan.

Ernesto Samper triunfo con 1.245.283 votos, mientras que De la Calle quedo en segundo lugar con 335.155 votos. Sin embargo, Samper lo eligio luego como formula vicepresidencial para unificar al partido. La dupla liberal gano las elecciones presidenciales de mayo y junio de 1994, y derroto a Andres Pastrana y al movimiento Nueva Fuerza Democratica. Con ese resultado, De la Calle se convirtio en el primer vicepresidente de la Republica bajo la Constitucion de 1991, y tambien en el primero desde 1905, tras la abolicion de ese cargo en 1910.

Mas adelante, la relacion entre De la Calle y Samper se deterioro por el avance del Proceso 8000. Una semana despues de la segunda vuelta, Cesar Gaviria recibio en Cali unas cintas enviadas por Andres Pastrana. En ellas aparecia el periodista Alberto Giraldo hablando con Miguel y Gilberto Rodriguez Orejuela sobre un supuesto apoyo financiero del Cartel de Cali a la campana de Samper. Las cintas se hicieron publicas el 20 de junio de 1995 por el fiscal general Alfonso Valdivieso, y dos meses despues Santiago Medina confeso que dinero ilegal habia entrado a la campana. De la Calle solicito la renuncia de Samper, pero no obtuvo respuesta. Finalmente, presento su renuncia a la vicepresidencia el 10 de septiembre de 1996, mediante una carta dirigida al presidente del Senado, Luis Fernando Londoño Capurro.

Cargos diplomáticos y regreso a la política

En el año 2000, Humberto De la Calle fue embajador en el Reino Unido. Ese mismo año recibió una llamada del canciller Guillermo Fernández de Soto para informarle de su nombramiento como ministro del Interior, cargo al que llegó tras la renuncia de Néstor Humberto Martínez. Antes de eso, durante el gobierno de Andrés Pastrana Arango, había sido embajador de Colombia ante la OEA. Al comenzar el gobierno de Álvaro Uribe, presentó su renuncia por razones personales. Más adelante, en 2022, fue elegido senador con el Partido Verde Oxígeno, aunque después fue expulsado de esa colectividad tras un conflicto con Íngrid Betancourt.

Caracas y Tlaxcala: el giro y la ruptura de las negociaciones

En medio de las conversaciones renovadas ante la Asamblea Nacional Constituyente y con la participacion del presidente Gaviria y grupos de la CGSB, Humberto De la Calle actuó como portavoz del Gobierno y tuvo una intervencion activa en la instalacion de la primera ronda de negociacion en Caracas, junto con el viceministro Andres Gonzalez y el asesor de paz Jesus Antonio Bejarano. Antes de esa apertura, el proceso venia marcado por una sucesion de hechos que presionaban el ambiente: en noviembre de 1990 la CGSB ataco Taraza y Caceres en Antioquia; en diciembre, el Gobierno respondio con la Operacion Centauro contra Casa Verde, y luego la CGSB se retiro de la Asamblea Constituyente sin abandonar la lucha armada. Al mismo tiempo, hubo avances parciales con acuerdos de paz con el PRT el 28 de diciembre de 1990 en Ovejas, Sucre, la desmovilizacion del EPL en marzo de 1991 y el desarme del Quintin Lame en mayo de 1991.

La instalacion de la mesa en Caracas comenzo el 1 de junio en el Instituto Internacional de Estudios Avanzados de la Universidad Simon Bolivar. De la Calle propuso un cese al fuego con supervision internacional, el cumplimiento de las convenciones de Ginebra y una ruta clara hacia la desmovilizacion, el desarme y la reintegracion civil de los combatientes. Por su parte, los representantes guerrilleros Alfonso Cano e Ivan Marquez por las FARC, Lucia Gonzalez y Francisco Galan por el ELN, y Asdrubal Jimenez por el EPL plantearon un cese al fuego bilateral, la participacion de delegados en la Asamblea, prioridad para los presos politicos y la investigacion de las desapariciones forzadas.

Sin embargo, la dinamica de Caracas quedo opacada por el encarcelamiento de Pablo Escobar en La Catedral de Envigado y por la proclamacion en julio de 1991 de la nueva Carta Politica con nuevas instituciones. En ese contexto, el Gobierno nombro a Rafael Pardo como ministro de Defensa, rompiendo la tradicion de designar oficiales activos en ese cargo, y acepto la renuncia del director del DAS, general Miguel Maza, sustituido por el civil Fernando Britto.

La mesa sufrio un golpe decisivo cuando el 3 de octubre el presidente del Congreso, Aurelio Iragorri Hormaza, fue atacado por las FARC en Cajibio, Cauca, con un saldo de siete muertos. El Gobierno suspendio de inmediato las conversaciones en Caracas. Luego, el 26 de noviembre, la misma guerrilla embosco a una comision judicial y provoco siete muertes mas. Aunque cada acto de violencia fue utilizado como pretexto para intentar mantener vivas y estables las conversaciones, el clima se deterioro aun mas.

El 27 de enero de 1992, el secuestro del exministro de Obras Publicas Argelino Duran Quintero en Ocana, Norte de Santander, desorganizo la mesa y llevo a que las guerrillas exigieran la desmilitarizacion de una zona del Catatumbo. Poco despues, el 4 de febrero, un grupo militar encabezado por Hugo Chavez intento derrocar al presidente venezolano Carlos Andres Perez, quien comunico a Colombia las dificultades para seguir actuando como sede de la negociacion. Entonces se anuncio un nuevo escenario para los dialogos en Tlaxcala, Mexico.

En Tlaxcala, los delegados del Gobierno y de la guerrilla se reunieron el 9 de marzo en la iglesia de La Trinidad. El exministro Horacio Serpa reemplazo al comisionado Jesus Antonio Bejarano y se intensificaron los esfuerzos para lograr un cese al fuego cuanto antes. Pero la muerte de Duran en cautiverio, el 21 de marzo, empeoro la situacion. El Gobierno ordeno el regreso de los negociadores al pais, y aunque algunos delegados permanecieron en Tlaxcala, no existio un ambiente favorable para impulsar los dialogos. La crisis electrica, la huelga de Telecom y la emergencia economica agravaron el panorama, y ni el Gobierno ni las guerrillas cedieron en sus puntos de acuerdo. Finalmente, en la primera semana de mayo de 1992, la Biografia y la CGSB rompieron la mesa de negociacion.

Jefatura del equipo negociador del Gobierno

En octubre de 2012, el presidente Juan Manuel Santos nombró a Humberto de la Calle como jefe del Equipo Negociador del Gobierno. En esa instancia también participó Sergio Jaramillo Caro como Comisionado de Paz. A la mesa de negociación asistieron Frank Pearl y Luis Carlos Villegas, empresario colombiano. También hicieron parte Enrique Santos y Alejandro Éder, quien se desempeñó como asesor presidencial. Completaron el equipo el general retirado de la Policía Óscar Naranjo y el general retirado del Ejército Jorge Enrique Mora.

Integrantes de la delegación de las FARC

La delegación de las FARC estuvo encabezada por el comandante del Bloque Caribe, Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez. Jesús Santrich figuró como jefe del Bloque Caribe dentro de la delegación. Entre sus integrantes también estuvieron Rodrigo Granda, miembro de las FARC cuya captura había provocado una crisis diplomática entre el gobierno de Álvaro Uribe y Hugo Chávez, y Simón Trinidad, detenido en una prisión de Estados Unidos. Andrés París, miembro senior del Bloque Oriental y negociador en el fallido proceso del Caguán, también hizo parte del grupo. A ellos se sumaron Marcos Calarcá, integrante de la Comisión Internacional de las FARC, y Pablo Catatumbo, comandante del Bloque Occidental, quien se incorporó meses después de iniciado el proceso de negociación. La delegación incluyó además a Tanja Nijmeijer, insurgente neerlandesa, así como a Sargento Pascuas y Mauricio Jaramillo.

Propuesta agraria de las FARC

La propuesta agraria de las FARC se centraba en crear "territorios campesinos" de propiedad colectiva y administrados por representantes escogidos por la comunidad. Estos territorios incluirian las actuales Zonas de Reserva Campesina, que sumarian ocho millones de hectareas, y las llamadas "zonas de produccion alimentaria campesina", con seis millones de hectareas. Sin embargo, no se especifica si los exmiembros de las FARC tendran facilidades para formar nuevos territorios campesinos o para acceder a los ya existentes. Ademas, se señala que hace falta una reforma para permitir que estos territorios se establezcan en antiguas zonas de reserva forestal y en latifundios improductivos.

Acuerdos sobre participación política, cese al fuego y víctimas

En el proceso de diálogos, las FARC y el Gobierno Nacional acordaron varios puntos orientados a facilitar la transición hacia la vida política y a atender los efectos del conflicto. Entre ellos, se estableció que el Gobierno crearía dieciséis Distritos Especiales de Paz Transitorios para elegir representantes a la Cámara de manera temporal durante dos periodos electorales. También se planteó un aumento del presupuesto para los partidos políticos, con especial atención a los surgidos de los Diálogos de Paz, como el partido de las FARC.

Otro componente fue la participación electoral. Se indicó que las FARC y el Gobierno Nacional participarían en medidas de protección para candidatos que apoyaran o se opusieran al Proceso de Paz. Además, se mencionó la implementación del voto electrónico y la expedición de cédulas a nivel nacional como mecanismos para aumentar la participación. En ese mismo marco, se declaró que las FARC y sus dirigentes no tendrían impedimento para participar en política.

En cuanto al desarme, este quedó definido dentro del Marco Legal para la Paz mediante la suspensión de procesos judiciales contra subversivos. Sin embargo, la discusión podía complicarse por el Estatuto de Roma, firmado por Colombia, que prohíbe la vida jurídica para quienes sean condenados por crímenes de lesa humanidad. El 23 de junio de 2016, el Gobierno y las FARC acordaron el cese al fuego bilateral y el desarme total en zonas especiales sin presencia de la Fuerza Pública. Esas zonas incluyeron 23 veredas llamadas Zonas Generales Transitorias Veredales de Normalización y ocho campamentos para la entrega de armas. La ONU fue responsable de verificar el desarme y recibió las armas de las FARC para su disposición. El desarme ocurrió el 26 de septiembre de 2016 y fue declarado completo el 27 de junio de 2017, cuando las FARC entregaron la última parte de 7.132 armas.

También hubo acuerdos sobre los cultivos ilícitos, cuya siembra, producción y tráfico habían influido en el conflicto armado y en la financiación de guerrillas y paramilitares durante tres décadas. Las FARC priorizaron la erradicación manual de los cultivos acordada con cultivadores y productores, y se estableció que los cultivos con usos ancestrales no podían ser erradicados.

En el tema de víctimas, se discutió su identificación según los comunicados de las FARC, que señalaron al Estado como victimario y reconocieron víctimas colectivas como el Movimiento Gaitanista, la Unión Nacional de Oposición, el Frente Democrático, el Partido Comunista Colombiano, la Unión Patriótica, el Movimiento A Luchar y el Frente Popular. La Unión Patriótica recibiría un reconocimiento especial por sufrir genocidio político, y también se considerarían víctimas campesinas, indígenas y sindicales. El 15 de diciembre de 2015 se firmó en La Habana un acuerdo parcial sobre víctimas, con la creación de una Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, así como de una Jurisdicción Especial para la Paz y medidas de reparación y no repetición. En esas discusiones participaron 60 delegaciones de víctimas, y las FARC insistieron en una Asamblea Constituyente de 141 miembros para ratificar el acuerdo.

El plebiscito y la renegociación del acuerdo

El gobierno insistió en que los acuerdos debían ser aprobados mediante un plebiscito. El Congreso lo aprobó a finales de 2015 y la Corte Constitucional ratificó la ley del plebiscito a mediados de 2016. Después del acuerdo final, se fijó un plazo de treinta días y se anunció que la firma definitiva tendría lugar el 26 de septiembre en Cartagena de Indias. El 23 de junio de 2016, el gobierno y las FARC acordaron realizar el plebiscito para su refrendación.

La votación se celebró el 2 de octubre de 2016 y el resultado favoreció al No, con 6.431.372 votos, frente a 6.377.464 del Sí. Timochenko, como comandante en jefe de las FARC, rechazó el resultado popular contra los acuerdos firmados con el Gobierno. Consideró que la votación representaba una victoria política para los promotores de la guerra, sin afectar la aplicación de los acuerdos, y sostuvo que los acuerdos firmados por el presidente Santos seguían vigentes por haberse suscrito antes del plebiscito y por haber sido registrados como Acuerdo Especial bajo los Convenios de Ginebra. Algunas partes tomaron distancia de esa posición y reconocieron la validez del No conforme a la Ley Estatutaria y al Acto Legislativo 01 de 2016.

Pese al resultado, el Gobierno consideró continuar el proceso de paz. De La Calle ofreció su renuncia como jefe negociador del Gobierno al día siguiente de la votación, pero no fue aceptada. Luego encabezó una nueva ronda de negociación para ajustar el Acuerdo de Paz. La renegociación y modificación concluyeron el 12 de noviembre, teniendo en cuenta los argumentos de los partidarios del No. El acuerdo modificado fue aprobado por el Senado y la Cámara de Representantes el 30 de noviembre, y entonces De La Calle terminó su papel como jefe negociador. El 5 de octubre, además, decenas de estudiantes protestaron en Bogotá contra el resultado del plebiscito.

Origen familiar y entorno intelectual

Humberto De la Calle fue el menor de los dos hijos llamados Mario y Humberto de Honorio De la Calle Gómez y Gregoria Lombana Villegas. Su padre trabajó en la Central Hidroeléctrica de Caldas, mientras que su madre, Georgina Lombana, ejerció como educadora. En su familia también estuvo su hermano Hernando de la Calle, quien fue educador y político, rector del Instituto Universitario de Manizales y alcalde encargado de Bogotá.

Por la línea materna, Humberto De la Calle estuvo vinculado a una familia de fuerte tradición intelectual. Su madre fue hermana del pensador y educador Flaminio Lombana, primer rector de la Universidad de Caldas, y además adhirió a los ideales del general Rafael Uribe Uribe.