Luis Alfredo Garavito

Luis Alfredo Garavito, Colombian serial killer and sex offender (1957–2023)
Luis Alfredo Garavito, Colombian serial killer and sex offender (1957–2023)

Luis Alfredo Garavito nació en Génova, Quindío, Colombia. Según los hechos consignados, operó en Valle del Cauca, Boyacá, Meta, Quindío, Risaralda, Cundinamarca, Nariño, Huila, Caquetá, Antioquia, Caldas y Chone. Sus crímenes se extendieron entre 1992 y 1999, y utilizó un cuchillo, una hoja, una cuerda y un machete como armas. Fue capturado el 22 de abril de 1999 por el intento de violación de John Iván Sabogal, de 12 años, y confesó el 28 de octubre de 1999. En 2000 recibió una condena de 835 años de prisión, y en 2001 el tribunal determinó penas acumuladas de 1.853 años y 9 días. Se le atribuyen al menos 193 menores asesinados entre Colombia y Ecuador, además de crímenes en Ecuador durante el verano de 1998. También consta una confesión de 2003 que incluye 23 menores y 5 adultos, lo que elevaría la cifra de víctimas mortales a 221 si se aceptara ese relato.

Operaciones, detención y condenas

Luis Alfredo Garavito nació en Génova, Quindío, Colombia, y actuó en Valle del Cauca, Boyacá, Meta, Quindío, Risaralda, Cundinamarca, Nariño, Huila, Caquetá, Antioquia, Caldas y Chone. Sus crímenes se extendieron desde 1992 hasta 1999, aunque también se señala que en el otoño de 1980 inició una serie de violaciones con tortura contra menores de entre 6 y 16 años. Antes de 1992 se estimó que había violado y torturado al menos a 200 menores. Entre el 4 de octubre de 1992 y el 21 de abril de 1999, agredió, torturó, mutiló y asesinó a 189 menores adicionales en Colombia. En el verano de 1998 cometió cuatro asesinatos en Ecuador. Utilizó cuchillo, hoja, cuerda y machete como armas.

Fue apprehendido el 22 de abril de 1999 por el intento de violación de John Iván Sabogal, de 12 años. Confesó el 28 de octubre de 1999. Posteriormente, en 2000 fue sentenciado a 835 años de prisión y, en 2001, a una pena de 1.853 años y 9 días. El tribunal determinó que debía cumplir condenas que totalizaban 1.853 años y 9 días. Se le atribuye la confirmación de al menos 193 menores asesinados entre Colombia y Ecuador, y se lo describe como el asesino en serie y abusador infantil más prolífico de la historia moderna.

Infancia, escuela y aislamiento

Luis Alfredo Garavito creció en un entorno familiar marcado por el descuido. Tanto él como sus hermanos fueron negligidos por sus padres, y él describió a su padre como un mujeriego. Sus padres peleaban con frecuencia, y su padre solo se relacionaba con Garavito por asuntos de trabajo y mandados, además de reganarlo con frecuencia.

En la escuela, asistió a la Institucion Educativa Simón Bolívar de Ceilan, donde fue objeto de burlas y ridiculo por parte de otros niños. Le costaba aprender la mayoría de las materias y fue apodado Garabato, en referencia a sus gafas. Tambien fue acosado por sus companeros y preferia estar solo durante el recreo.

Alrededor de 1968, su padre lo saco del quinto grado para que ayudara economicamente a la familia. Desde entonces, lo desalentaron de hacer amigos o relacionarse con chicas, con el fin de que se concentrara en ganar dinero. En 1969, durante una visita para una vacunacion, Garavito habria sido objeto de abuso sexual por parte de un vecino que era farmaceutico y flebotomista. Segun familiares y amigos, despues de estos hechos se volvio muy reservado y extremadamente agresivo.

Trabajos y relaciones personales

Desde joven, Luis Alfredo Garavito comenzó a trabajar en una plantación de café en Trujillo. Más adelante, estudió marketing y se desempeñó como asistente en una caja de compensación y también en una cadena de tiendas. Sin embargo, su relación laboral se deterioró: sus conflictos fueron en aumento hasta llegar a agresiones físicas con clientes, compañeros de trabajo y jefes, lo que terminó con la pérdida de su empleo. Después de eso, trabajó como vendedor ambulante de imágenes religiosas y también como trabajador migrante. En su vida adulta, desarrolló relaciones platónicas con mujeres mayores. Además, se enamoró de una maestra y madre soltera llamada Luz Mary Ocampo Orozco, con quien asistía a misa todos los domingos.

Conflictos personales y conducta errática

Luis Alfredo Garavito sufrió síntomas de psicosis, paranoia y depresión, y también padeció depresión y sentimientos suicidas relacionados con la falta de logros. A lo largo de ese periodo intentó quitarse la vida varias veces. En su vida personal decía querer formar una familia, pero al mismo tiempo mantenía conflictos con sus hermanos menores por el favor de su padre y fantaseaba con conseguir una ametralladora para aniquilar a su padre y a su familia antes de suicidarse. Su conducta era errática y le impidió desarrollar y mantener relaciones cercanas. Fue frecuentemente visto ebrio y vagando de pueblo en pueblo, lo que lo llevó a vivir como un vagabundo por el occidente de Colombia. También tuvo disputas domésticas con compañeros de trabajo y maltrató a sus parejas, por lo que los habitantes lo apodaban Conflicto.

En ese contexto, se relacionó con Graciela Zabaleta, una madre soltera a la que conoció cerca de centros psiquiátricos locales. Le sugirió de manera casual que fuera su compañera permanente y vivió con ella en Pereira a cambio de comidas y de ayudar a pagar las cuentas. Durante dos meses, mientras utilizaba muletas, un collarín y un yeso, también pidió limosna en la calle. Aportó dinero para las comidas y llevó un televisor a la casa, pero acabó peleando con el hijo de 15 años de Graciela Zabaleta por ver las noticias locales, lo que motivó que ella lo expulsara tras una pelea y por dañar una cadena de oro.

Después de esa etapa, mantuvo otros episodios de conducta agresiva. Hizo una llamada telefónica ebria y furiosa a Luz Mary en Navidad, dijo que no le gustaban las visitas que pudieran aprovecharse de su generosidad y al día siguiente apareció gritando obscenidades y agarrándola del cuello. Luego dejó una nota de disculpa pidiendo perdón por el daño causado en la casa de Luz Mary. Su comportamiento siguió siendo inestable, y más tarde fue detenido por intento de agresión sexual contra John Iván Sabogal, de 12 años, el 22 de abril de 1999.

El encuentro con Juan Carlos

El 4 de octubre de 1992, Luis Alfredo Garavito vio a Juan Carlos, de 13 años, caminando cerca de un bazar. Garavito había estado bebiendo en las inmediaciones del lugar. Más tarde declaró que el reflejo de la luz de la luna en el río despertó en él una “fuerza extraña”. Según dijo, ese reflejo le recordó su infancia y, al mismo tiempo, lo enfureció. También afirmó que ordenaba los asesinatos de sus víctimas adultas.

Actividad en Ecuador en 1998

Durante el verano de 1998, Luis Alfredo Garavito operó en Ecuador. El 20 de julio de 1998 asesinó a Abel Gustavo Loor Vélez, de 14 años. También mató a Jimmy Leonardo Palacios Anchundia, de 12 años, en Chone, Ecuador. Ambos desaparecieron al mediodía. En Santo Domingo, fue visto en una escuela de niñas, y luego escapó cuando las autoridades ecuatorianas montaron una operación para capturarlo. En julio y agosto de 1998, habitantes locales lo vieron pidiendo dinero. Además, se le ha atribuido presuntamente otro homicidio en Venezuela.

Hechos de 1979 y 1988

En 1979, en Valle del Cauca, Luis Alfredo Garavito se apoderó del niño William Trujillo Mora, de 9 años, con un machete. Le amenazó con matarlo si gritaba y lo condujo a un edificio abandonado. Allí lo sometió durante 12 horas a abusos sexuales y torturas. También le ordenó que permaneciera callado cuando alguien se acercaba a la casa. Más tarde, Garavito perdió el conocimiento por haber bebido, y William Trujillo Mora logró escapar.

Años después, en 1988, Garavito atrajo y agredió sexualmente a una víctima no identificada cerca del restaurante El Arepazo, en Alto del Río, Calarcá, Quindío. En ese mismo sector fueron hallados varios cuerpos a menos de 20 metros entre sí. El lugar quedó reducido a ruinas tras el terremoto del 25 de enero de 1999. Ese día, las autoridades localizaron al propietario de El Arepazo, quien había conocido a Garavito durante muchos años. El dueño lo describió y señaló a las autoridades, aunque había evitado tratar con él por su problema con la bebida y sus tendencias agresivas.

Metodo para atraer y dominar a las victimas

Luis Alfredo Garavito se dirigia sobre todo a ninos de origen humilde, incluidos menores de clase trabajadora, sin hogar, campesinos u huerfanos. Para acercarse a ellos, los enganaba con pequenos obsequios, como dinero, dulces u ofertas de trabajos ocasionales. Tambien preferia a algunos ninos con ojos azules o verdes y rostros que consideraba agradables. Para no despertar sospechas, cambiaba con frecuencia su disfraz. Tras ganar la confianza de las victimas, las llevaba a pie a lugares aislados o a fosas comunes.

Antes de agredirlos, los animaba a hablar sobre su vida personal hasta que quedaban cansados y vulnerables. Durante el abuso, solia beber alrededor de media botella de brandy. Luego los sujetaba y los intimidaba con un cuchillo mientras los manoseaba y, en ocasiones, se masturbaba sobre ellos. Tambien se registra que, en algunos casos, tuvo necrofilia con el cadaver de la victima. Ademas, obtenia el orgasmo golpeando y apunalando a sus victimas durante el acto sexual.

La investigación y la identificación del sospechoso

En la década de 1980 comenzaron a desaparecer rápidamente en Colombia menores de origen humilde y otros grupos descritos como “desechables”. Sin embargo, las autoridades no prestaron mucha atención a un esqueleto hallado en Pereira el 7 de noviembre de 1998 hasta el 15 de noviembre, cuando se descubrieron fosas comunes con hasta 36 niños. Casi todos eran varones y presentaban señales de haber sido atados, agredidos sexualmente y sometidos a torturas prolongadas.

La Fiscalía concluyó que probablemente un solo hombre era responsable, en parte por la presencia frecuente de cordón de nylon y tapas de botellas de licor en las escenas del crimen. Cerca de un incendio en un cañaduzal provocado por el sospechoso, las autoridades hallaron dinero, gafas quemadas, shorts, zapatos y ropa interior. También encontraron recibos y una nota con la dirección de Graciela Zabaleta. A partir de las gafas, determinaron que el asesino era de mediana edad y padecía astigmatismo en el ojo izquierdo. Sus zapatos mostraban una cojera y una estatura de 170 centímetros.

Las autoridades detuvieron por error al delincuente sexual local Pedro Pablo Ramírez García, de 44 años, que cojeaba del pie derecho, y lo mantuvieron preso hasta que comenzaron a desaparecer más niños en Bogotá. Entonces, Aldemar Durán, el detective principal, empezó a sospechar de Luis Alfredo Garavito como el asesino buscado. La novia de Garavito dijo a la policía que no lo había visto desde diciembre y entregó un maletín negro con sus pertenencias. Dentro había fotos de niños pequeños, diarios detallados de asesinatos, marcas de conteo de víctimas y billetes. Los detectives rastrearon la información del maletín hasta la vivienda vacía de Garavito y creyeron que viajaba por trabajo o que estaba buscando a su próxima víctima. Finalmente, Pedro Pablo Ramírez García fue liberado después de que Aldemar Durán localizara a la novia y a la hermana de Luis Alfredo Garavito.

El arresto en Villavicencio

La tarde del 22 de abril de 1999, Luis Alfredo Garavito estaba bebiendo brandy en Villavicencio cuando encontró a John Iván Sabogal, un niño de 12 años que vendía lotería. Entonces se presentó como Bonifacio Morera Lizcano, un político local, y lo sujetó con un cuchillo. Tras amenazarlo para que guardara silencio, lo llevó a un taxi fingiendo abrazarlo. Después lo obligó a subir una cerca de alambre de púas que conducía a una ladera apartada, donde lo ató mientras gritaba: "Am I a sadist?".

Un joven sin hogar de 16 años escuchó la pelea entre ambos, los insultó y arrojó piedras contra Garavito. Este lo persiguió con una daga, y los dos muchachos huyeron hacia la finca Rosa Blanca, en la carretera La Coralina de Villavicencio. Garavito llegó después a la finca y le pidió indicaciones a una niña de 12 años, quien le señaló el camino hacia el bosque. Al entrar, Garavito se perdió. La policía fue avisada y se organizó una búsqueda. Más tarde, aproximadamente a las 7:00 p.m., las autoridades lo encontraron saliendo del bosque. Cuando fue interrogado, dio una identificación falsa y volvió a decir que era Bonifacio Morera Lizcano, aunque las autoridades lo sospechaban. Finalmente, fue recogido por la policía local por un cargo no relacionado de intento de violación contra John Iván Sabogal.

Condena, reclusion y salud

Luis Alfredo Garavito fue hallado culpable de 138 de los 172 cargos que se le atribuyeron. Por ello, recibio una sentencia de 1.853 anos y 9 dias de prision, considerada la mas larga en la historia de Colombia. Sin embargo, la ley colombiana limita la carcel a 40 anos, y su condena fue reducida a 22 anos despues de que colaborara con la policia para encontrar los cuerpos de las victimas.

Cumplio su pena en una prision de maxima seguridad en Valledupar, El Cesar, Colombia. Alli permanecio separado de los demas reclusos por temor a que pudiera ser asesinado de inmediato. Tambien se indico que podria haber quedado en libertad condicional en 2023, tras cumplir tres quintas partes de su sentencia.

Durante ese periodo, expreso planes de ingresar al Congreso colombiano, convertirse en pastor pentecostal y casarse con una mujer. Ademas, dijo que esperaba ayudar a ninos abusados cuando saliera de prision.

Su salud era grave: sufria de cancer severo de ojo y leucemia. A causa de esas enfermedades, estaba ciego, debil y fatigado, y necesitaba transfusiones diarias de sangre. La mayor parte de su tiempo la paso en la unidad medica de la carcel de Valledupar, donde fabricaba esposas, aretes y collares.

Muerte de Luis Alfredo Garavito

Luis Alfredo Garavito murió el 12 de octubre de 2023 en un hospital de Valledupar. Tenía 66 años al momento de su fallecimiento. La causa de muerte fue un ataque al corazón, junto con tuberculosis, leucemia y cáncer de ojo.

Reacciones públicas e entrevista desde prisión

En Colombia, muchas personas criticaron la posibilidad de una liberación anticipada de Luis Alfredo Garavito. Con el paso del tiempo, aumentó la percepción de que la condena que recibió no era suficiente castigo por sus crímenes. Algunos sostuvieron que merecía cadena perpetua o incluso la pena de muerte, aunque en Colombia no existen ni la cadena perpetua ni la pena de muerte. Además, la ley no contemplaba una sanción mayor a la que ya había recibido, por lo que después se elevó a 60 anos la pena máxima para ese tipo de delitos.

El 11 de junio de 2006, el periodista Guillermo Prieto 'Pirry' La Rotta entrevistó a Garavito en un programa de televisión. Durante la entrevista, Garavito trató de minimizar sus acciones y afirmó que quería iniciar una carrera política para ayudar a los niños abusados. Pirry también describió las condiciones en las que se encontraba en prisión y comentó que, por su buen comportamiento, probablemente podría haber solicitado la libertad anticipada en un plazo de tres anos.