José Eustacio Rivera nació el 19 de febrero de 1888 en Aguas Calientes, Neiva. Fue hijo de Eustasio Rivera Escobar y Catalina Salas, y el primero de los varones y el quinto de once hijos. Recibió educación católica pese a la situación económica de su familia y estudió en los colegios Santa Librada de Neiva y San Luis Gonzaga de Elías. En 1906 obtuvo una beca para cursar estudios en la escuela normal de Bogotá, donde se graduó en 1909. Ese mismo año trabajó como inspector de escuela en Ibagué. Más tarde ingresó en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional, donde se graduó como abogado en 1917. En su carrera fue nombrado secretario jurídico de la Comisión Colombo-Venezolana de Límites, comisión con la que recorrió selvas, ríos y montañas colombianas. También viajó por su cuenta tras abandonar la comisión por falta de recursos del gobierno y luego se reincorporó. Viajó a Brasil, conoció la obra de autores brasileños, especialmente la de Euclides da Cunha, y se familiarizó con la vida de los llanos colombianos y los problemas de la extracción de caucho en la Amazonia. En 1924 escribió la novela *La vorágine*, centrada en ese tema.
- ¿Cómo fueron la infancia y los primeros estudios de José Eustacio Rivera?
- ¿Cómo influyeron sus viajes y su trabajo oficial en la escritura de La vorágine?
- ¿Qué ocurrió en los últimos días de José Eustacio Rivera y cómo fueron trasladados sus restos?
Infancia y formación
José Eustacio Rivera nació el 19 de febrero de 1888 en Aguas Calientes, Neiva, hijo de Eustasio Rivera Escobar y Catalina Salas. Fue el primer varón y el quinto de once hijos. De sus hermanos, ocho llegaron a la edad adulta: José Eustasio, Luis Enrique, Margarita, Virginia, Laura, Susana, Julia y Ernestina. A pesar de la situación económica de su familia, recibió una educación católica. Estudió en la escuela Santa Librada de Neiva y en la escuela San Luis Gonzaga de Elías. En 1906 obtuvo una beca para estudiar en la escuela normal de Bogotá, donde se graduó en 1909. Ese mismo año trabajó como inspector escolar en Ibagué. Más tarde, en 1912, se matriculó en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional, y en 1917 se graduó como abogado.
Viajes, comisión fronteriza y La vorágine
José Eustacio Rivera fue nombrado Secretario Jurídico de la Comisión Colombo-Venezolana de Límites, encargada de determinar los límites con Venezuela. En ese trabajo recorrió selvas, ríos y montañas de Colombia. Sin embargo, abandonó la comisión por la falta de recursos ofrecidos por el gobierno, viajó solo y luego volvió a integrarse a la misma comisión.
Más adelante estuvo en Brasil, donde conoció la obra de escritores brasileños, en especial la de Euclides da Cunha. También se familiarizó con la vida en los llanos colombianos y con los problemas de la extracción de caucho en la selva amazónica. A partir de esas experiencias escribió La vorágine (1924), novela centrada en el tema de la extracción del caucho en el Amazonas. Para prepararla, leyó ampliamente sobre la situación de los trabajadores del caucho en la cuenca amazónica.
En 1925 fue elegido miembro de la Comisión Investigadora de Relaciones Exteriores y Colonización. Desde allí publicó artículos en periódicos colombianos en los que criticó irregularidades en contratos del gobierno y denunció el abandono de las zonas cauchera del país y el maltrato a los trabajadores. También defendió públicamente La vorágine frente a críticos literarios colombianos que la consideraban demasiado poética.
Últimos días y traslado de sus restos
El 27 de noviembre de 1928, José Eustacio Rivera sufrió un ataque de convulsiones y fue llevado al Stuyvesant Polyclinic Hospital. Allí permaneció en estado de coma durante cuatro días, hasta su muerte el 1 de diciembre de 1928. Después, su cuerpo fue transportado en barco desde Nueva York hasta Barranquilla, a bordo del buque Sixaola de la United Fruit Company. Al llegar al puerto, fue llevado en procesión a la Pro-Catedral de San Nicolás de Tolentino, donde se celebró una misa de réquiem y el cuerpo fue colocado en capilla ardiente. Más tarde, el féretro descendió por el río Magdalena en el vapor correo Carbonell González. Tras llegar a Girardot, continuó por tren hasta Bogotá, donde arribó el 7 de enero de 1929. En la capital, el cuerpo fue expuesto en el Capitolio Nacional para su velación pública y finalmente recibió sepultura en el Cementerio Central de Bogotá el 19 de enero de 1929.
