Juan Montalvo nació en Ambato el 13 de abril de 1832 y murió en París el 17 de enero de 1889, a causa de pleuresía. Fue un ensayista y novelista ecuatoriano cuya obra estuvo marcada por un pensamiento liberal, el anticlericalismo y la oposición a los presidentes Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintimilla. Publicó la revista El Cosmopolita, desde la cual criticó la presidencia de García Moreno. También viajó a Colombia, donde escribió gran parte de su obra. Entre sus textos figuran Las Catilinarias, publicado en 1880; los ensayos Siete tratados, de 1882; y Geometría Moral, publicado póstumamente en 1902. Asimismo, escribió una continuación de Don Quijote de la Mancha titulada Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Tras su muerte, su cuerpo fue embalsamado y colocado en un mausoleo en Ambato.
- ¿Qué ideas defendió Juan Montalvo y cuáles fueron sus principales obras?
- ¿Cuál fue el origen familiar de Juan Montalvo y cómo llegó su padre a establecerse en Ambato?
- ¿Cómo influyeron la familia, los estudios y los viajes en la formación de Juan Montalvo?
- ¿Qué ocurrió con Juan Montalvo tras su regreso a Ecuador y cómo continuó su vida entre la actividad literaria, las polémicas y el exilio?
- ¿Cómo influyeron los textos de Montalvo en la política ecuatoriana tras la muerte de Gabriel García Moreno?
- ¿Cómo transcurrieron los años de Juan Montalvo entre la agitación política, el temor personal y sus desplazamientos?
- ¿Cómo se desarrollaron la publicación de Siete tratados y la estancia de Juan Montalvo en Europa y Madrid?
- ¿Qué ocurrió durante la operación de los abscesos en la garganta de Juan Montalvo?
- Como fueron los ultimos dias de Juan Montalvo y que ocurrio con sus restos despues de su muerte?
- ¿Qué autores, tradiciones y modelos literarios influyeron en Juan Montalvo y cómo los incorporó a su obra?
- ¿Qué tipo de obras escribió Juan Montalvo y cuáles fueron sus rasgos principales?
- ¿Que ideas defendio Juan Montalvo sobre la politica, la justicia y los derechos sociales?
- ¿Cómo expresó Juan Montalvo su postura sobre la relación entre la Iglesia y el Estado en sus obras?
- ¿Cuál fue la postura de Juan Montalvo frente al clero y a la dominación religiosa?
- ¿Cómo fue la vida familiar de Juan Montalvo y qué hijos tuvo?
Obra y pensamiento liberal
Juan Montalvo fue un ensayista y novelista ecuatoriano cuyo pensamiento liberal estuvo marcado por el anticlericalismo y por su oposición a los presidentes Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintimilla. Publicó la revista El Cosmopolita, desde la cual criticó la presidencia de García Moreno. Más tarde viajó a Colombia, donde escribió gran parte de su obra. Entre sus libros figura Las Catilinarias, publicado en 1880. También escribió los ensayos Siete tratados, de 1882, y Geometría Moral, publicado de manera póstuma en 1902. Además, redactó una continuación de Don Quijote de la Mancha titulada Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Su obra refleja la intensidad de sus posiciones políticas y literarias.
Origen familiar y traslado a Ambato
El padre de Juan Montalvo fue don Marcos Montalvo Oviedo, hijo de un inmigrante andaluz. Don Marcos se dedicaba al negocio ambulante y conoció a doña Josefa Fiallos Villacrés en Quinchicoto, cerca de Ambato. Más tarde, ambos se trasladaron a Ambato, donde don Marcos Montalvo Oviedo se distinguió.
Infancia, estudios y primeras experiencias
La infancia de Juan Montalvo transcurrió en su casa y en la cercana hacienda de Ficoa. Fue el menor de los varones tras la muerte de algunos hermanos en la niñez, y sus padres le brindaron mimos y cuidados. Tuvo siete hermanos: Francisco, Javier, Mariano, Alegría, Rosa, Juana e Isabel. En 1836 padeció viruela, enfermedad que le dejó marcas en el rostro. A los siete años asistió a una humilde escuela de aldea de una sola planta.
Un hecho decisivo en su vida temprana fue el arresto, encierro y destierro de su hermano Francisco en 1843, por oponerse a la dictadura de Juan José Flores. Ese exilio causó en Montalvo un daño moral duradero. Cuando Francisco regresó del exilio en el Peru en 1845, lo llevó a Quito para que continuara sus estudios. Allí, Francisco y Francisco Javier guiaron e influyeron en su inclinación por la literatura, además de crear para él un ambiente academico favorable.
Entre 1846 y 1848 estudió gramática latina en el colegio San Fernando. Después cursó filosofía en el seminario de San Luis y obtuvo un titulo docente. Mas tarde se matriculó en la Universidad de Quito para estudiar leyes, aunque no queria ser abogado; eligió esa carrera porque le parecía la profesion menos desagradable. En Quito entabló amistad con el poeta y politico liberal Julio Zaldumbide, con quien se reunia con regularidad. Su casa tambien recibió a futuros escritores destacados como Agustín Yerovi, José Modesto Espinosa y Miguel Riofrío; juntos conversaban sobre grandes autores romanticos europeos.
En 1853, el decreto de libertad de estudios en escuelas y universidades emitido por el presidente José María Urbina le hizo perder el cargo de secretario en el colegio San Fernando. A consecuencia de las nuevas regulaciones, tuvo que abandonar los estudios de derecho despues de aprobar solo el segundo año. Entonces decidió regresar a Ambato. Ya de manera autodidacta estudió gramática española y tratados idiomaticos, y respetaba a Capmany y Clemencín; además, pensaba que la originalidad estilística debía fundarse en las formas clasicas de la lengua.
Mas adelante fue nombrado adjunto civil de la legacion ecuatoriana en Roma durante el gobierno de Francisco Robles, nombramiento en el que influyó su hermano, el doctor Francisco Javier Montalvo. Llegó a Francia a mediados de julio y permaneció seis meses en Paris pese a que sus funciones oficiales eran en Roma. En esa ciudad conoció a Pedro Moncayo, Lamartine y Proudhon. Entre enero y agosto de 1858 mantuvo correspondencia con su hermano Francisco Javier para una publicacion en La democracia. Sus escritos formaron parte de la futura revista El Cosmopolita y no fueron bien recibidos en Ecuador.
Durante su estancia en un ambiente extraño e indiferente, su misantropia se intensificó. Vivió tres años en Paris, dedicado a estudios, contactos sociales, trabajo literario, aventuras amorosas y tareas de oficina. En ese tiempo desarrolló un reumatismo agudo que lo acompañó durante toda la vida. Luego dejó Francia y en enero de 1858 ya se encontraba en Italia. Viajó por Roma, Florencia, Napoles, Sorrento, Pompeya y Venecia; despues pasó a España, donde visitó Granada y Córdoba. En Granada apreció la arquitectura de la Alhambra y el Generalife, y al regresar a Paris cruzó La Mancha, observando la miseria de la región.
Regreso al Ecuador, familia y exilio
Juan Montalvo tuvo que regresar a Ecuador por la inestabilidad del gobierno, la agitación politica y la artritis. Llego al pais en 1859, cuando Gabriel Garcia Moreno gobernaba, y al llegar escribio una larga carta al presidente. Hacia fines de 1861 colaboro en la revista literaria El Iris de Quito. En 1865 inicio su relacion con Maria Adelaida Guzman y, el 17 de octubre de 1868, se caso con ella en Ambato; juntos tuvieron dos hijos.
En Quito publico El Cosmopolita el 3 de enero de 1866, con 40 paginas, y continuo sacando numeros hasta enero de 1869. En 1867 edito El Precursor del Cosmopolita. Durante estos anos sostuvo una acalorada controversia con Jose Modesto Espinosa y polemizo con Juan Leon Mera mediante dos folletos: El Masonismo Negro y Bailar Sobre las Ruinas. En 1868 comenzo a cartearse con Eloy Alfaro.
Mas adelante decidio expatriarse por temor a su seguridad personal. Se acerco a la embajada colombiana y obtuvo un pasaporte para salir del Ecuador. Partio el 17 de enero de 1869 rumbo a Ipiales con Mariano Mestanza y Manuel Semblantes. La familia Arellano del Hierro, de Tulcan, lo recomendo al doctor Ramon Rosero en Ipiales, y despues fue recomendado a la senora Filomena Rojas. Durante su estancia en Ipiales, la senora Rojas le regalo una pluma de oro.
Mariano Mestanza y Manuel Semblantes siguieron viaje hacia la costa, navegaron a Panama y luego a Europa. Mientras tanto, Montalvo recibio en Panama la primera carta de Eloy Alfaro, en la que lo invitaba a unirse a el. Ambos se hicieron amigos cercanos. Alfaro le arreglo alojamiento, le compro un boleto a Francia, le dio dinero para las primeras semanas y le prometio apoyo futuro. Montalvo llego a Paris con la necesidad inmediata de buscar ayuda, debido a sus dificultades economicas; habia salido del Ecuador con pocas pertenencias y sin ingresos fijos en el exilio.
Luego regreso a Panama en ruta a Ipiales, y Alfaro lo ayudo de nuevo cuando no le alcanzo el dinero para continuar el viaje desde Ipiales. Desde alli decidio seguir hacia Peru. En Peru conocio a Jose Maria Urbina, exiliado por Gabriel Garcia Moreno, y trato de promover la oposicion contra el gobierno de su pais, pero no logro fomentar ni oposicion ni revolucion. Entonces regreso a Ipiales.
Durante el exilio escribio varios libros: El barbaro de America en los pueblos civilizados de Europa, El libro de las pasiones, Diario de un loco, De las virtudes y los vicios y Capitulos que se le olvidaron a Cervantes. En 1872 recibio desde Ambato la noticia de la muerte de su hijo Carlos Alfonso, que habia fallecido a los cinco anos y ocho meses. Mas tarde, en octubre de 1874, publico La dictadura perpetua gracias a la diligencia personal de Alfaro.
El papel de sus escritos en la crisis política
La dictadura perpetua no circuló en Ecuador antes de mayo de 1875, pero más tarde inspiró a jóvenes liberales como Roberto Andrade, Manuel Cornejo, Abelardo Moncayo y Manuel Polanco a participar en el asesinato de Gabriel García Moreno el 6 de agosto. El principal asesino fue Faustino Lemos Rayo, un mercenario colombiano que había ocupado cargos públicos en los gobiernos de García Moreno, sin que este lo sospechara. Después del hecho, Montalvo afirmó que no fue el machete de Rayo, sino su propia pluma, la que había dado muerte a García Moreno. Poco después publicó el ensayo El último de los tiranos.
En mayo de 1876, Montalvo regresó voluntariamente al Ecuador con ayuda económica de amigos liberales. Ya en Quito publicó el folleto Del Ministro de Estado, que provocó la renuncia de Manuel Gómez de la Torre, ministro de Gobierno bajo el presidente Antonio Borrero. Más adelante apareció el primer número de la revista El Regenerador el 22 de junio, y su última entrega se publicó el 26 de agosto de 1878. En ese período, Montalvo organizó la Sociedad Republicana el 9 de julio y, en su discurso inaugural, exaltó la importancia de la Internacional y propuso algunos principios.
Entre Guayaquil, Ipiales y el exilio
Después de salir de la ciudad para descansar en una propiedad de unos hermanos cerca de Baños, Eloy Alfaro lo llamó a Guayaquil para preparar un pronunciamiento contra el gobierno de Borrero. Llegó a Guayaquil el 6 de septiembre y fue recibido por una multitud entusiasta, aunque no pudo hablar en público y prometió expresar su gratitud por medio de la imprenta. Dos días después, el 8 de septiembre, Ignacio de Veintemilla se proclamó dictador, y sus amigos le advirtieron sobre los riesgos que implicaba el nuevo gobierno. Sin recursos suficientes para exiliarse, permaneció en la región. En las elecciones de 1877 fue elegido diputado por la provincia de Esmeraldas, pero nunca asistió a las sesiones de las Cámaras. Luego se trasladó a Ipiales, donde vivió preocupado por su seguridad personal. Tras cerca de un mes allí, viajó a Panamá para publicar Las Catilinarias. Volvió a Ipiales después de tres meses en Panamá y se dedicó a la agitación popular y al levantamiento armado contra Veintemilla. Más tarde dejó Ipiales y llegó a Barbacoas, en Nariño, el 30 de julio de 1881, donde permaneció más de doce días. Desde allí pasó a Tumaco y luego a Panamá, donde se quedó por tiempo indefinido. En ese periodo, su relación con su cónyuge se rompió a causa de su estilo de vida y de la negligencia de sus deberes familiares.
Siete tratados y la etapa madrileña
Eloy Alfaro consideró inevitable un viaje a Europa, y José Miguel Macay, socio financiero de Biografía, se comprometió a ayudar económicamente y a vigilar la edición de los folletos. Biografía viajó a París con la intención de publicar Siete tratados, obra de la que se sentía orgulloso y que deseaba editar de la manera más lujosa posible. Sin embargo, no reunió el dinero necesario hasta recibir el patrocinio del empresario José Joaquín, de Besançon. Entonces Siete tratados pudo publicarse y fue reconocido y elogiado por varios críticos europeos dentro de la cultura hispánica o por hispanistas en París. Biografía también promovió la obra en España, y a fines de mayo el director del diario El Globo y Emilio Castelar recibieron dos volúmenes de Siete tratados.
El 23 de octubre de 1882 murió su esposa, María Adelaida. Ese mismo año inició una relación con la francesa Augustine-Catherine Contoux, que se mantuvo hasta los últimos días de Biografía, y con ella tuvo un hijo en 1886. Luego viajó a Madrid para buscar fama en España y llegó el 2 de junio de 1883. Se alojó en el Hotel París, en la Puerta del Sol, considerado el mejor hotel de la época. Muchos hombres de letras lo visitaron o lo invitaron a reunirse con él, entre ellos Gaspar Núñez de Arce, Jesús Pando y Valle, Marcelino Menéndez Pelayo, Manuel del Palacio, Juan Valera, Emilia Pardo Bazán, Leopoldo García Ramón y Carlos Gutiérrez. También lo visitaron dos figuras italianas, Cesare Cantù y Edmundo de Amicis.
En 1883, el presidente José Plácido Caamaño le ofreció una diputación, pero Biografía la rechazó. Al mismo tiempo, la Iglesia católica en Ecuador, por medio del arzobispo José Ignacio Ordóñez de Quito, mostró descontento con Siete tratados. El 19 de febrero de 1884, Ordóñez condenó la obra mediante una carta pastoral. Biografía respondió con Mercurial eclesiástica, donde lanzó una fuerte improvisación y ataques contra Ordóñez y la Iglesia. Más tarde, Ordóñez viajó a Roma para pedir al Papa la prohibición de la lectura de Siete tratados, y León XIII incluyó la obra en el Índice de libros prohibidos.
La operación y la herida abierta
Juan Montalvo fue sometido a una operación por abscesos en la garganta. El día de la intervención, rechazó que se le administrara anestesia y dijo que el cirujano podía operar como si la hoja no produjera dolor. Durante la operación, el cirujano observó que la infección se había extendido a otras partes de su cuerpo. Por esa razón, decidió dejar la herida abierta para permitir un drenaje periódico. Esa herida permaneció abierta hasta la muerte de Montalvo.
Los ultimos dias y el destino de sus restos
En sus ultimos dias, Juan Montalvo pidio ser llevado a la casa de la rue Cardinet numero 26. Segun sus propias palabras, la vida estaba concentrada en el cerebro y el podia componer una elegia unica. Su estado empeoro de manera progresiva. El 15 de enero de 1889 solicito al doctor Agustin L. Yerovi que se acercara para expresar sus ultimas voluntades, y manifesto su deseo de ser enterrado en Paris. Al dia siguiente, 16 de enero, comenzo a agonizar. El 17 de enero pidio a la ama de llaves que se vistiera con traje negro y levita, y le encargo que intentara comprar claveles para el ataud.
La colonia ecuatoriana financio sus funerales solemnes en la iglesia de San Francisco de Sales. Mas tarde, sus restos embalsamados fueron repatriados a Guayaquil durante la epoca progresista. Fue enterrado en el cementerio de Guayaquil el 12 de julio de 1889, donde permanecio hasta el 10 de abril de 1932. Sus restos fueron trasladados a Ambato y llegaron el 12 de abril de 1932. Desde esa fecha descansan en su mausoleo.
Despues de su muerte, tambien aparecieron publicaciones postumas de su obra: Capitulos que se le olvidaron a Cervantes se publico en Francia en 1895, y Geometria Moral en 1902.
Lecturas e influencias literarias
Juan Montalvo conocía con amplitud la historia, la filosofía y las literaturas helénicas, y había leído todo lo disponible sobre esos temas en su tiempo. Ese caudal de conocimiento grecolatino constituyó una base sólida en su formación y también en su manera de intervenir en debates controvertidos. Citó directa o indirectamente a muchos griegos antiguos en sus obras, admiró a Sócrates y, en el ámbito romano, valoró en menor medida a Roma, aunque destacó a Julio Cesar como soldado y a Ciceron por su oratoria. El teatro de Terencio, Plauto y Seneca sirvió como modelo para cinco dramas reunidos en el Libro de las pasiones: La Leprosa, Jara, El descomulgado, Granja y El dictador.
También conocía ampliamente la literatura espanola, desde los romances hasta el Romanticismo. Criticó en varias ocasiones distintas obras espanolas, y al mismo tiempo dedico el ensayo El buscapié a exaltar la literatura espanola. Admiraba y respetaba a Cervantes, y consideraba Don Quijote de la Mancha como la obra mas lograda de las letras. En cambio, despreciaba la continuacion de Avellaneda y juzgaba que las letras espanolas contemporaneas eran vagas y poco productivas, criticando sobre todo las malas traducciones. Aun asi, valoraba a los intelectuales espanoles de la segunda mitad del siglo XIX.
Su horizonte literario no se limitaba a Espana. Las letras francesas influyeron en los escritores hispanoamericanos antes y despues de las guerras de Independencia, y el Romanticismo en Espana y en Hispanoamerica tuvo origen frances; ademas, aparecio primero y perduro mas tiempo en America. Montalvo fue un defensor de la ideologia liberal romantica y tomo como modelos a Chateaubriand, Rousseau y Victor Hugo. Sintio una profunda admiracion por Lamartine, y tambien admiro a Montaigne y Montesquieu. Su pensamiento politico se inspiro en ambos, junto con Rousseau: adopto temas y tecnicas literarias de los ensayos de Montaigne, echo mano de ideas que recuerdan El espiritu de las leyes de Montesquieu, y recibio de Rousseau influencias sobre la educacion, el gobierno, el estado y la ciudadania, especialmente a traves de Emilio y El contrato social.
En la literatura inglesa admiraba a Byron y Milton. Sus ensayos probablemente se inspiraron en Bacon, y su revista El Espectador tomo como modelo The Spectator de Addison. Conocia ademas obras importantes publicadas en italiano, aunque no se dejo influir por maestros de esa lengua. Estudio los clasicos de la literatura alemana sin conocer el idioma, y de ese ambito admiraba a Goethe; llego a decir que Schiller y Klopstock eran genios de primer orden y antorchas elevadas, visibles para todas las naciones. En el marco hispanoamericano, tambien conocia la prosa de Bolivar, la Gramatica de Andres Bello, la poesia de Olmedo y a los precursores argentinos del Romanticismo.
Ensayo, teatro y novela
La obra de Juan Montalvo fue en su mayor parte ensayistica, aunque entre sus escritos destacan dos excepciones: Libro de las pasiones y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. En su composicion ensayistica recurrió con frecuencia a las digresiones, un rasgo constante en su manera de escribir. No publico libros de poesia, pero incluyo algunos poemas en sus escritos; esa poesia fue considerada fria, llena de reminiscencias y sin originalidad tematica.
En el terreno teatral, escribió cinco dramas conocidos, publicados despues de su muerte bajo el titulo de El libro de las pasiones. Estas piezas no fueron creadas para ser representadas, aunque podian llevarse a escena, y su base era moralista. Libro de las pasiones se compone de cinco dramas.
Su unica novela, Capítulos que se le olvidaron a Cervantes, continua Don Quixote. La obra se sitúa en un tramo geografico no precisado durante la tercera salida de Don Quixote, y en ella Montalvo se concentro mas en mostrar la perfeccion linguistica de Cervantes que en desarrollar a los personajes.
Ideas politicas y postura social
En su obra, Juan Montalvo identifico la barbarie como el principal obstaculo para el avance de la civilizacion y la difusion de la cultura en los ensayos hispanoamericanos de su tiempo. Aceptaba que esa barbarie incluia el uso de la fuerza bruta, los actos de opresion imperialista, el despotismo de gobierno y el fanatismo religioso. Como idealista, rechazaba la realidad politica de Ecuador y confiaba en la moral y en los principios como base del funcionamiento de la nacion. Tambien subrayaba la importancia de las cualidades morales de los politicos y senalaba que tanto conservadores como liberales tenian defectos. Aunque respetaba las leyes, le molestaba la existencia de leyes injustas, y critico en El Cosmopolita a los legisladores que creaban o derogaban leyes por conveniencia propia. Desprecio la tirania, a la que definio como
La polémica entre la Iglesia y el Estado
En su obra, Juan Montalvo defendió la separación entre la Iglesia y el Estado. No pretendía hablar de religión ni de fe, sino de Ecuador y de su gobierno. Sus escritos fueron en su mayoría anticlericales, aunque su actitud hacia el clero variaba según la situación política: a veces lo atacaba y otras lo defendía, sobre todo cuando buscaba apoyo político o quería elogiar las cualidades de los buenos clérigos.
En El Cosmopolita, escrito en 1866, atacó al clero en un momento en que este tenía un gran poder en Ecuador. Allí lo presentó como más interesado en los bienes terrenales que en los celestiales. Más adelante volvió a enfrentarse al clero en Siete tratados y en Las Catilinarias, donde incluso contó una anécdota exagerada sobre el fanatismo religioso. También se mostró decepcionado porque el clero no luchó contra Veintemilla.
Su postura quedó expuesta en otros textos polémicos. Mercurial eclesiástica fue una respuesta a la condena de Monseñor José Ignacio Ordóñez, portavoz del clero. En Contestación a la carta de un sacerdote católico al señor redactor de El Cosmopolita, respondió al nuncio apostólico Monseñor Antonelli, quien defendía la necesidad del Concordato. Montalvo desarrolló allí sus opiniones sobre las relaciones entre Iglesia y Estado en 25 páginas. Se declaró partidario del Patronato regio, afirmó que, en caso de desacuerdo, debía prevalecer la razón de Estado y rechazó el Concordato firmado por García Moreno. Al mismo tiempo, sostuvo que el cristianismo era la verdadera religión y que nunca se opondría a la superstición, el fanatismo y los abusos de los malos sacerdotes.
Pese a sus choques con sectores católicos, tuvo mejores relaciones con la autoridad eclesiástica que con los conservadores católicos. Incluso recibió una segunda carta amistosa de Monseñor Antonelli, en la que se defendía el punto de vista de la Iglesia.
Crítica al clericalismo
Su obra se opuso a la dominación clerical, pero también a cualquier otra forma de dominio. Cuestionó el mito de una Iglesia perfecta, autorizada para sancionar toda crítica. Su postura contra el clero fue principalmente política, aunque también respondió a una filiación liberal antiteocrática y a experiencias personales con el clero. Pese a ello, no dejó de ser religioso.
Matrimonio y descendencia
Juan Montalvo se casó con María Manuela Guzmán en su ciudad natal el 17 de octubre de 1868. De esa relación nacieron varios hijos: Juan Carlos Alfonso Montalvo Guzmán, bautizado el 29 de julio de 1866, quien murió a los 7 años, y María del Carmen Montalvo Guzmán, nacida el 8 de mayo de 1869. María Manuela Guzmán falleció el 23 de octubre de 1882, a los 42 años.
Más adelante, Montalvo mantuvo una relación con una joven de apellido Hernández en Ipiales, con quien tuvo dos hijos, Adán y Visitación. En sus últimos años convivió con Augustine Contoux en Paris, y de esa relación nació un hijo llamado Jean Contoux en 1886.
