Laura de Santa Catalina de Siena Montoya

Retrato de Laura Montoya, fundadora y misionera católica
Retrato de Laura Montoya, fundadora y misionera católica

Laura de Santa Catalina de Siena Montoya, conocida como Santa Laura de Jesús o Madre Laura, nació en Jericó, Antioquia, Colombia, el 26 de mayo de 1874, y fue bautizada el mismo día con el nombre de María Laura de Jesús. Fue hija de Juan de la Cruz Montoya y María Dolores Upegui. Tuvo dos hermanos, Carmelita y Juan de la Cruz, y una prima llamada Luisa Upegui. Su padre, médico y comerciante, fue asesinado durante la guerra civil cuando ella tenía dos años, y después de su muerte la familia atravesó dificultades económicas. Su madre trabajó como maestra de religión.

Laura Montoya fue educadora, escritora y misionera, y fundó la Congregación de las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena. La Iglesia católica la declaró beata en 2004 tras un milagro atribuido a su intercesión. En diciembre de 2012 se reconoció un segundo milagro, que completó los requisitos para su canonización. El papa Francisco inscribió su nombre en el libro de los santos el 12 de mayo de 2013, durante una solemne ceremonia eucarística en la plaza de San Pedro. Fue la primera santa de nacionalidad colombiana y la primera y única santa nacida en Colombia. Murió en Belencito, Medellín, Colombia, el 21 de octubre de 1949.

Canonización y reconocimiento eclesiástico

Laura de Santa Catalina de Siena Montoya, conocida como Santa Laura de Jesús o Madre Laura, fue declarada beata por la Iglesia católica en 2004, después de que se atribuyera a su intercesión un milagro. Más tarde, en diciembre de 2012, se reconoció un segundo milagro también atribuido a su intercesión, y ese hecho completó los requisitos para su canonización como santa. El 12 de mayo de 2013, el papa Francisco inscribió su nombre en el libro de los santos durante una solemne ceremonia eucarística concelebrada en la Plaza de San Pedro. Con esta inscripción, se convirtió en la primera santa de nacionalidad colombiana y en la primera y única santa nativa de Colombia. Además de su reconocimiento religioso, Laura fue educadora, escritora y misionera, y fundó la Congregación de las Misioneras de María Inmaculada y de Santa Catalina de Siena.

Infancia y primeros años

Laura Montoya nació en Jericó, Antioquia, Colombia, el 26 de mayo de 1874, y fue bautizada ese mismo día con el nombre de María Laura de Jesús. Fue hija de Juan de la Cruz Montoya y María Dolores Upegui. Tuvo dos hermanos, Carmelita y Juan de la Cruz, y una prima llamada Luisa Upegui. Su padre, que era médico y comerciante, fue asesinado durante la guerra civil cuando ella tenía dos años, y a partir de entonces la familia enfrentó dificultades económicas. Su madre trabajó como maestra de religión.

Durante su niñez vivió primero en la finca de su abuelo Lucio Upegui, en Amalfi. Más tarde viajó con su madre y sus hermanos al municipio de Donmatías, donde permanecieron algún tiempo. Debido a la situación económica de su madre, fue dejada en un orfanato en Robledo, hoy comuna de Medellín. Ese orfanato estaba dirigido por su tía María de Jesús Upegui, fundadora de la Comunidad de Servidores del Santísimo Sacramento y la Caridad.

Docencia y pruebas en sus primeros años

A los 11 años fue inscrita como alumna externa en el Colegio del Espíritu Santo, sin haber recibido instrucción previa. Más tarde se graduó como maestra elemental en la Escuela Normal en 1893. Durante ese proceso enfrentó oposición a su educación religiosa, aunque contó con el apoyo del gobernador del departamento y de Pedro A. Restrepo, secretario de Instrucción Pública. Luego trabajó en la Escuela Superior Femenina y logró destacarse pese a la apertura de otra escuela de niñas en Fredonia. El 23 de febrero de 1897 fue trasladada a Santo Domingo, donde decidió enseñar el catolicismo a los niños rurales. En medio de su labor docente cultivó una profunda mística y una oración contemplativa. En otra etapa recibió de su prima Leonor Echavarría la propuesta de colaborar en la dirección del recién inaugurado Colegio de la Inmaculada en Medellín. Sin embargo, en 1905 fue desacreditada por la novela Hija Espiritual, de Alfonso Castro, y ese hecho llevó al cierre del colegio.

Expansión de la congregación y últimos años

A los 39 años, Laura de Santa Catalina de Siena Montoya se trasladó a Dabeiba junto con seis catequistas, con la aprobación del obispo Maximiliano Crespo Rivera. Desde allí trabajó con los indígenas Emberá Katíos y estableció centros de misión cerca de las comunidades indígenas, teniendo la casa principal en Dabeiba. En 1917 presentó al obispo Maximiliano Crespo Rivera las Constituciones de la Congregación, que ella misma había establecido. Dos años más tarde, en 1919, fundó una misión en San José de Uré para trabajar con las personas negras de la región. También escribió una autobiografía titulada Historia de la Misericordia de Dios en un alma. En 1939, el presidente Eduardo Santos le otorgó la Cruz de Boyacá. Durante los últimos nueve años de su vida utilizó una silla de ruedas. Al momento de su muerte, la congregación contaba con 90 casas y 467 religiosas trabajando en tres países.

Canonización y reconocimiento nacional

La canonización de Laura de Saint Catherine of Siena Montoya fue autorizada por el papa Benedicto XVI, a través del cardenal Angelo Amato, en la Ciudad del Vaticano el 20 de diciembre de 2012. Este proceso la reconoció como la primera colombiana declarada santa en la Iglesia católica. Su camino hacia la canonización contó con dos hechos considerados milagrosos: el primero fue el relacionado con Herminia González Trujillo en 1993, que condujo a su beatificación, y el segundo involucró al médico antioqueño Carlos Eduardo Restrepo, quien sobrevivió de manera inexplicable a una enfermedad terminal.

La fecha de la ceremonia de canonización fue anunciada el 11 de febrero de 2013 y la celebración tuvo lugar el 12 de mayo de 2013 en la Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano. Asistieron aproximadamente 80.000 personas, entre ellas una delegación colombiana encabezada por el presidente Juan Manuel Santos. También estuvieron presentes Carlos Eduardo Restrepo, su familia y los médicos que lo atendieron.

En Colombia, su reconocimiento generó varias iniciativas legislativas. El representante Carlos Alberto Zuluaga Díaz, de Antioquia, presentó el proyecto de ley 253 de 2013, con el que se proponía declararla patrona de la enseñanza colombiana y construir un mausoleo en el santuario de su tumba. Además, la senadora Olga Lucía Suárez Mira y el representante Germán Alcídes Blanco Álvarez presentaron el proyecto 244 de 2013 para establecer un día festivo el 21 de octubre en honor a Santa Laura Montoya, iniciativa que fue aprobada por la Plenaria de la Cámara el 19 de junio de 2013 y se convirtió en la ley 'Madre Laura'.