Bernardo Jaramillo Ossa

Bernardo Jaramillo Ossa delivering a political speech
Bernardo Jaramillo Ossa delivering a political speech

Bernardo Jaramillo Ossa nació en Manizales, Caldas, el 2 de septiembre de 1955, en el seno de una familia de clase trabajadora. Hijo de Nydia Ossa Escobar y Bernardo Jaramillo Ríos, tuvo una hermana llamada Clemencia. Cursó la secundaria en el Instituto Manizales y se graduó como abogado de la Universidad de Caldas en junio de 1981. Durante sus estudios secundarios fundó un restaurante popular que llevaba su nombre y conoció al dirigente sindical Rubén Darío Castaño en una protesta.

Se vinculó a la Juventud Comunista Colombiana (JUCO), donde alcanzó cargos de dirección, y fue miembro del Partido Comunista Colombiano. Vivió en Urabá Antioqueño, donde ejerció como personero en Apartadó, fue secretario del Partido Comunista en la región y asesor jurídico del Sindicato de Trabajadores de la Industria Bananera. También fue líder agrario en Urabá. En 1977 se casó con Ana Lucía Zapata Hincapié y tuvo dos hijos: Paula Tatiana Jaramillo Zapata y Bernardo Jaramillo Zapata. Tras el asesinato de Jaime Pardo Leal en 1987, asumió la presidencia de la Unión Patriótica y fue candidato presidencial de ese partido antes de las elecciones de 1990. Murió en Bogotá, Cundinamarca, el 22 de marzo de 1990.

Trayectoria política y liderazgo

Bernardo Jaramillo Ossa fue un político colombiano y líder agrario en Urabá Antioqueño. Nació en Manizales, Caldas, el 2 de septiembre de 1955, y fue miembro del Partido Comunista Colombiano. Tras el asesinato de Jaime Pardo Leal en 1987, asumió la presidencia de la Unión Patriótica. Más adelante, fue candidato presidencial por ese movimiento antes de las elecciones presidenciales de 1990. Su trayectoria estuvo ligada tanto a la actividad política como a la representación de sectores agrarios.

Formación y vida familiar

Bernardo Jaramillo Ossa nació en una familia de clase trabajadora en Manizales. Fue hijo de Nydia Ossa Escobar y Bernardo Jaramillo Ríos, y tuvo una hermana llamada Clemencia. Realizó sus estudios de secundaria en el Instituto Manizales y, mientras cursaba ese nivel, fundó un restaurante popular que llevaba su nombre. Durante una protesta siendo estudiante de secundaria conoció al dirigente sindical Rubén Darío Castaño, hecho que marcó su vinculación temprana con la actividad social y política.

Más adelante ingresó a la Juventud Comunista Colombiana (JUCO), donde alcanzó cargos de dirección. En el plano académico, se graduó como abogado de la Universidad de Caldas en junio de 1981. En 1977 se casó con Ana Lucía Zapata Hincapié, con quien tuvo dos hijos: Paula Tatiana Jaramillo Zapata y Bernardo Jaramillo Zapata.

Actividad política en Urabá

Bernardo Jaramillo Ossa vivió en el Urabá antioqueño y fue personero en Apartadó. También se desempeñó como secretario del Partido Comunista en Urabá y como asesor jurídico del Sindicato de Trabajadores de la Industria Bananera en la misma región. Después de la fundación de la Unión Patriótica en 1985, se vinculó a esa organización política. Más adelante, fue elegido representante a la Cámara por Antioquia y, en 1988, resultó electo senador de la República.

Liderazgo político y campaña presidencial

Tras el asesinato de Jaime Pardo Leal en 1987, Bernardo Jaramillo Ossa asumió la presidencia de la Unión Patriótica. Desde ese cargo rechazó la violencia ejercida por grupos armados del Estado, por paramilitares y por guerrillas. También marcó distancia entre la Unión Patriótica y las FARC-EP, condenó sus actos violentos y criticó la política de la “combinación de todas las formas de lucha”. Al mismo tiempo, sostuvo su apoyo a una salida de paz con las guerrillas y exigió el desmantelamiento de los grupos paramilitares. Denunció además más de 300 asesinatos de integrantes de la Unión Patriótica a manos de paramilitares. Jaramillo buscó ampliar la proyección del movimiento y lo vinculó con la Internacional Socialista. Después de la muerte de Luis Carlos Galán, fue elegido candidato presidencial para el periodo 1990-1994. Su popularidad creció por sus llamados a la paz y por sus denuncias sobre la impunidad paramilitar. En su campaña planeó una alianza política que incluía a grupos como el M-19, liderado por Carlos Pizarro Leongómez, y adoptó como lema “Venga esa mano, país.”

El asesinato y sus consecuencias

Bernardo Jaramillo Ossa, senador de la República y candidato presidencial de la UP, fue asesinado en Bogotá el 22 de marzo de 1990. Ese día se dirigía al Terminal Puente Aéreo de Bogotá acompañado por Mariela Barragán y 16 escoltas del DAS. A pesar de las amenazas de muerte, no llevaba chaleco antibalas. Tenía previsto tomar un vuelo a Santa Marta, tanto para descansar como para preparar la campaña.

En el terminal lo esperaba un sicario de 16 años, Andrés Arturo Gutiérrez Maya, quien lo atacó con una subametralladora Mini Ingram, serie 3802836. Años después, Carlos Castaño Gil y su hermano Fidel fueron condenados por el asesinato, aunque Carlos Castaño Gil negó su participación en su libro Mi confesión. Jhon Jairo Velásquez, conocido como Popeye, afirmó haberle advertido sobre el peligro que corría.

Su muerte se inscribió en la larga lista de miles de miembros de la Unión Patriótica asesinados o desaparecidos. Meses después del crimen, Andrés Arturo Gutiérrez Maya fue asesinado.

Liderazgo de la Unión Patriótica

Tras el asesinato, la dirección de la Unión Patriótica pasó a Manuel Cepeda Vargas, quien lideró el partido hasta su propio asesinato en 1994. Después, Aída Avella asumió el liderazgo y se mantuvo al frente hasta su exilio en 1996, luego de un intento de asesinato. Más adelante, la UP formó el Frente Social y Político, que posteriormente se integró al Polo Democrático.

Reconocimiento y avances judiciales

En noviembre de 2013, la Unión Patriótica recuperó su personería jurídica al reconocerse el exterminio estatal de sus integrantes. Al año siguiente, la Fiscalía General de la Nación declaró que los asesinatos de miembros de la UP eran crímenes de lesa humanidad. Según las investigaciones, el plan de exterminio involucró a sectores políticos tradicionales, agentes de seguridad del Estado, narcotraficantes y paramilitares. En 2018, doce miembros de la fuerza pública fueron llamados a rendir cuentas por el caso de los asesinatos de la UP. Más tarde, en 2021, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos admitió un caso sobre la desaparición forzada de Wilson Taborda Cardona, militante de la Unión Patriótica y conductor de Asesinato.